FICHA TÉCNICA



Título obra Simplemente Tennesse Williams

Autoría Luis Robles Maldonado

Dirección Luis Robles Maldonado

Elenco José Acosta

Espacios teatrales Teatro La Capilla

Referencia Bruno Bert, “La calidez humana del teatro independiente. Simplemente Tennesse Williams”, en Tiempo Libre, 21 septiembre 1989, p. 32.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

La calidez humana del teatro independiente
Simplemente Tennesse Williams

Bruno Bert

Tennesse Williams —junto con. Arthur Miller— es el dramaturgo más importante en la corriente del teatro realista y de corte psicológico de la Norteamérica que va de mediados de los cuarenta hasta promediar los sesenta. Generalmente sus obras reflejan el mundo de los que han fracasado y la sensibilidad se extravía frente a una realidad brutal y avasallante. Era la época en que los Estados Unidos constituían una hegemonía casi mundial e imponían el camino americano en la forma de un estereotipo sonriente, bello y joven. Un mundo de triunfadores bondadosos y seguros de sí mismos que Tennesse Williams mostraba en su contracara, de inhumanidad, prejuicios y canibalismo.

Simultáneamente se imponía en Norteamérica el Actor's Studio, con una nueva visión en la formación del actor y su sistema de inserción en los medios productivos del cine y el teatro, a través de las figuras rectoras de Lee. Strasberg y Elia Kazán. Siendo justamente este último quien estrenara, con Marlon Brando en el rol principal, Un tranvía llamado deseo, que es uno de los -más importantes y conocidos dramas del autor, que estamos tratando.

Pero además de sus obras largas, como la que acabamos de mencionar o El Zoo de cristal, La gata sobre el tejado de zinc caliente, Verano y humo y. tantas obras llevadas al cine y al teatro en múltiples oportunidades por grandes actores y directores de todo el inundo, también escribió una serie de obras cortas en un acto que condensan tanto su sistema de ideas como su estilo de trabajo.

No son muchas (si se descartan las de su primera época que tampoco son un producto realmente terminado) y con frecuencia suben a cartelera montadas por grupos jóvenes o elencos que prueban sus fuerzas con ellas. Y es que los personajes de Williams son verdaderamente complejos y se vuelve un desafío encarnarlos convincentemente. La brevedad de estas piezas hace que sus personajes sean como una síntesis de otros que se hallan más desarrollados en las obras mayores (¿Acaso el personaje femenino de La Marquesa de Laspur Lotion no puede ser una Blanche Dubois dos años más tarde que el cierre de Un tranvía llamado deseo?).

Ahora un elenco que se está presentando en el teatro de La Capilla ha seleccionado dos de ellas, a las que reunió bajo el título genérico de Simplemente Tennesse Williams. Estas son: Un largo adiós y El caso de las petunias pisoteadas, dos obras muy distintas entre sí pero unidas, como bien dice el programa de mano, por la decisión de ser de sus personajes protagónicos.

En la primera predomina el tono melancólico de un joven temeroso y posiblemente mediocre en la tarea elegida (es escritor), que sólo deja la casa paterna cuando ya todos han desaparecido de ella. Una casa que es como una madre muerta que expulsa a un feto casi asfixiado y sin embargo deseoso de retornar al origen.

La segunda, en cambio, es un juego simbólico donde la Señorita Simple y el representante de Vida, S. A., tienen un encuentro que decide (en la fábula, por supuesto) a la primera por la elección de las rosas salvajes y los caminos tortuosos y oscuros, pero llenos de erotismo, a las petunias domesticadas y los seguros mundos de cajitas de cristal, pulcros,- pero vacíos.

Bien sabia Williams, por su propia experiencia de homosexual-marginado, que los caminos de la Señorita Simple no conducían sino en la fantasía a la libertad y. la vida, y que la salida de un mundo Muy Propio es mucho más dolorosa que la ingenua decisión de ella. Por eso el tono de la obra, que es bastante atípico dentro de su producción.

El elenco del teatro La Capilla, dirigido por Luis -Robles, recorre de manera grata ambos trabajos, posiblemente en un tono menor, pero con solvencia y momentos actoralmente muy efectivos, sobre todo en el caso de José Acosta. Toda la estructura está planteada incluso por la calidez humana de sus componentes que ya venden golosinas, atienden la entrada o rápidamente se trepan al escenario, como un grupo independiente, aunque no' aparece mención alguna de ello en el programa de mano. Un trabajo modesto, pero grato que seguramente no hubiera disgustado al mismo Williams en sus etapas de comienzo y exploración.

Escena de Simplemente Tennesse Williams, espectáculo de Luis Robles Maldonado, Teatro La Capilla (Madrid 13, Coyoacán, 524-9002), lunes (19:00 y 20:30 horas). Fotografías de Luis Fernando Moguel.