FICHA TÉCNICA



Título obra Noche de paz

Autoría Herald Mueller

Notas de autoría Brígida Alexander y Fulvio Zama / traducción

Dirección Susana Alexander

Elenco Farnesio de Bernal, Susana Alexander

Escenografía José de Santiago

Referencia Bruno Bert, “Los 50 años teatrales de Brígida Alexander. Noche de paz”, en Tiempo Libre, 22 junio 1989, p. 43.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Los 50 años teatrales de Brígida Alexander
Noche de paz

Bruno Bert

En el Centro de Experimentación Teatral del INBA se ha estrenado Noche de paz, en conmemoración a los 50 años como actriz de Brígida Alexander. La obra, del dramaturgo alemán Herald Mueller, fue traducida por la misma Brígida (junto con Fulvio Zama) al igual que tantas otras que ella vertiera al español a lo largo de su carrera. La dirección estuvo a cargo de Susana Alexander, su hija, y Farnesio del Bernal comparte la escena corno único partenaire ya que se trata de una obra de dos personajes. Creo que la circunstancia hace que se debe enfocar este trabajo desde la perspectiva del homenaje que implica, más que desde la lectura- un tanto imparcial de un producto teatral cualquiera que sube a nuestros escenarios.

La larga carrera tanto de Brígida como de Susana Alexander, y la dinámica de la primera que la implica simultáneamente en múltiples actividades tanto teatrales Corno en la defensa de los derechos humanos a nivel internacional, nos hallan de una persona que a los... cuántos ¿80 años, tal ver? continua ere una actividad no sólo lúcida sino dentro de un ámbito de primeras líneas. Seguir en las barricadas a esta edad puede llegar a producir no solamente respeto sino incluso admiración. Una amiga, muy vinculada a la familia Picasso, nos contaba como experiencia personal que, estando alojada en el castillo (loe este tenía al sur de Francia, a los 90 años, una noche advirtieron, casi de madrugada, que Pablo no estaba en su cama. Pensaron que se hubiera sentido mal y lo buscaron. Estaba en una sala, frente a un espejo, en calzones, haciendo visages con la cara y contorsionando el cuerpo mientras "copiaba" sus gestos en un enorme lienzo que tenía a su lado. Hay gentes para las cuales la experiencia de vivir y crear no concluye más que con su vida misma, y mientras tanto la edad no hace más que incorporarle preguntas (que vuelcan constantemente a su actividad.

Supongo, aún sin conocerla en su vida privada, (loe Brígida Alexander debe ser una de ellas. Tal vez es por esto que la obra elegida tiende a mostrar la otra cara de la vejez: la del abandono y la marginación, con elementos reales de senilidad. Es el diálogo (¿O tal vez habría que decir los monólogos?) de una anciana internada en un asilo y su hijo, un hombre que ya bordea la vejez, en un intento de encuentro afectivo existencial (que pone en descubierto las imposibilidades sociales y personales del mismo. Muy ajustadamente Estela Leñero lo detiene en el programa de mano como un "simplísimo drama de voces paralelas..."

La escenografía de José de Santiago no propone innovaciones, sino más bien ambienta un marco tradicional para un efectivo manejo de actores. La dirección tampoco intenta alejarse de los tipos convencionales; se trata de coordinar con economía de trazos los desplazamientos de ambos personales en el momento singular de su encuentro.

El trabajo de Brígida es sólida y expresivo en la encarnación de los matices que implican la vejez del personaje las pequeñas manías, las fallas en la memoria, la alegría de lo esperado y el dolor que intenta ocultarse frente a ciertas reacciones del hijo...

Tal vez el autor bordea algunos lugares comunes tanto en las situaciones como en las propuestas a los actores, pero Brígida logra darles un sesgo personal a partir de sus aportaciones que hace verosímil y empático al personaje. Farnesio del Bernal se maneja con la misma soltura y habilidad que le hemos visto en otros trabajos, tal vez un poco excedido, pero creo que más por obediencia una propuesta de dirección que por decisión personal. De todas mane--ras forman un conjunto atractivo que nos conduce muy bien a lo largo de toda la obra.

En definitiva, un trabajo interesante y un homenaje merecido a 50 años de creatividad en el hacer teatral mexicano.

Brígida Alexander en Noche de paz, de Herald Muller, dirección Susana Alexander, Teatro El Galeón (Unidad Artística y Cultural del Bosque, 520-9060), jueves y viernes (20:30), sábado (19:00) y domingo (18:00 horas). Fotografías de Luis Fernando Moguel.