FICHA TÉCNICA



Título obra El señor y la señora

Autoría Óscar Villegas

Dirección Morris Savariego

Espacios teatrales Teatro Carlos Lazo

Referencia Bruno Bert, “Monotonía de un mundo cerrado. El señor y la señora”, en Tiempo Libre, 18 mayo 1989, p. 8.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Monotonía de un mundo cerrado
El señor y la señora

Bruno Bert

Luego de diversos espacios de presentación El Sr. y la Sra. se han ubicado para temporada en la sala Carlos Lazo, anexa a la Facultad de Arquitectura. Se trata de una obra de Oscar Villegas bajo la dirección de Morris Savariego. De este autor y con el mismo director habíamos ya visto hace un par de años La paz de la buena gente, y resulta interesante comprobar que, al menos en estos dos trabajos, Villegas recurre a una forma constructiva similar, ya que elige como elemento protagónico no la historia de un par de individuos representativos, sino una clase o sector social sobre el cual desarrolla un fresco de pequeñas situaciones complementarias o contrapuestas.

Apuntes bosquejados en tono irónico, fársico, donde los personajes pueden o no continuar una línea de presencia dentro de la obra porque es lo colectivo lo que se muestra en primer plano, dibujándose en este o aquel nombre que en sí mismo no tiene importancia alguna: soy lo que mi medio me permite y mi entorno se constituye con el perfil de todos nuestros prejuicios y limitaciones. El juego de nombres e identidades es solamente una mascarilla intercambiable por los que conviven dentro de una misma geografía económica cultural.

En este caso de trata —como su nombre lo indica — del mundo de los "señores", en el encuentro social de las alianzas matrimoniales, las celebraciones, la imagen que se recoge en las páginas de sociales de los periódicos. Y dentro de esto, el juego de prejuicios de una aparente falta de ellos, el valor hueco de las palabras que se encadenan en conceptos rimbombantes, "profundos", pero en realidad totalmente superficiales. Donde la sexualidad y la divulgación del psicoanálisis intenta encubrir el desesperante vacío en que se mueve un círculo de poder donde la propiedad privada se desborda de los objetos para aposentarse en las personas.

La idea complementaria de una posible ley que legalice la habitual relación de los jefes con sus secretarias, introduce una variable de clase que permite la matización de un mundo cerrado ante el peligro de inclusiones que pueden, naturalmente, leerse en forma tanto directa como simbólica.

Escenográficamente se ha elegido el espacio desnudo del escenario donde se desplegó un ciclorama blanco como el que se utiliza habitualmente para las sesiones convencionales de fotografía y que sirve justamente para borrar los fondos. Las luces están a la vista y las escenas se encadenan sobre este ámbito como un lugar de pose permanente. El pasaje al externo es la pérdida de identidad. La voluntad de ser está totalmente sublimada por la necesidad de parecer; las voces y los textos, tanto en presencia como en off, terminan conformando un barroco tejido sonoro compacto, casi indiferenciado y muchas veces monótono.

También los actores configuran una sumatoria de imágenes que parecen un barajar de fotos sociales en todas las posibles variantes en relación temática con la sexualidad y los intereses que los vinculan. Pero ocurre, al igual que el texto, que ese juego que tiende a la indiferenciación cae en la repetición que sentimos cuando alguien nos tiende un centenar de fotos de algún evento, en definitiva muy similares entre sí: a la décima que observamos ya todo nos parece lo mismo aunque obviamente no lo sea.

Savariego, como director, tiende a un buen manejo coral de las situaciones, tanto aquí como en otras obras que hemos visto montadas por él, pero en este caso no logra escapar totalmente a un cierto grado de monotonía al que recién hacíamos mención y que no estaba presente en la otra obra que nombrábamos al principio de la nota, y que sin embargo, parece guardar un cierto parentesco con ésta. El Sr. y la Sra. recibió el premio "Manolo Fábregas" como mejor obra del primer Festival de Teatro Independiente que este empresario organizara el año pasado.

Escena de El señor y la señora, de Oscar Villegas, dirección Morris Savariego, Teatro Arquitecto Carlos Lazo (Circuito Interior, C. U., atrás de Rector/al, jueves y viernes (20:00), sábado (19:œ horas). Fotografía de Max Clemente.