FICHA TÉCNICA



Título obra Me enseñaste a querer

Autoría Adam Guevara

Dirección Adam Guevara

Elenco Luisa Huertas, Miguel Flores, Raúl Bretón, Dora Monteros, Perla de la Rosa

Espacios teatrales Teatro Santa Catarina

Referencia Bruno Bert, “Polémica y didáctica versión de nuestra historia social. Me enseñaste a querer”, en Tiempo Libre, 16 marzo 1989, p. 39.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Polémica y didáctica versión de nuestra historia social
Me enseñaste a querer

Bruno Bert

Hace un tiempo se ha repuesto en el Teatro Santa Catarina la obra de Adam Guevara Me enseñaste a querer, dirigida por él mismo. La información mencionaba que los textos finales de obra están extraídos de una serie de improvisaciones con los mismos actores que iba sintetizando y acabando su autor y director. Es decir que aunque no se trate de una creación colectiva en el sentido estricto del término, encontramos elementos de trabajo que nos remiten a una activa participación de todo el material.

La obra plantea como un corte generacional en tres estratos (hijos-padres-abuelos) a partir de la actualidad y remontándose en los últimos treinta años, con momentos que considera fundamentales como referentes formativos del país y de la ideología de estos personajes, y que se vuelven núcleos de conflicto a partir de los cuales se desarrolla la trama. Dos de estas circunstancias son el movimiento ferrocarrilero del 58 —en donde ha participado el abuelo y su propio padre con muy distintas posturas-- y la matanza de Tlatelolco, que ha costado la vida de uno de los integrantes familiares de la generación intermedia, hermano de la madre. El hoy es recogido como una natural consecuencia de estos actos y de la forma de haberlos vivido, pautándose cada generación por oposición o entronque en la visión de la anterior.

Estructuralmente se recurre al sistema de personaje-actor, es decir al desdoblamiento en escena donde el actor supuestamente deja al personaje, revela su identidad de soporte y explicita su propia opinión sobre la circunstancia y el papel que le ha tocado representar. Este juego se acentúa desde la mitad de la obra en adelante en un ritmo que se va acelerando progresivamente hasta que estas dos vertientes se acercan en verosimilitud de circunstancias hacia un final que determina que la ficción histórica del libreto y las circunstancias actuales del elenco, concertan analogías, pueden reimprovisarse o negarse en un juego de libertades y restricciones dinámicas y reciprocas.

Aunque el recurso obviamente no es novedoso hacia tiempo que no lo veíamos en escena, y utilizado como lo hace Guevara da sus resultados dentro de esta linea de teatro político que a pesar de su intención directa entre polémica y didáctica, no llega en ningún momento a la postura panfletaria, conservándose no sólo como instrumento ideológico sino también como trabajo artístico.

Dentro de una disposición escenográfica sencilla pero efectiva donde el espacio familiar y social encuentran una atinada fusión y correspondencia, los actores: Luisa Huertas, Miguel Flores, Raúl Bretón, Dora Monteros, Perla de la Rosa, y otros compañeros, se manejan con naturalidad asumiendo la duplicidad que los roles exigen, tanto por el cambio de edades en los personajes principales como en la multiplicación de los personajes de apoyo, intentando captar distintos estratos sociales y tipificar las figuras anónimas pero características de estos últimos 30 años. Podemos decir que el trabajo conserva una buena unidad de concepción y realización, sin pretensiones excesivas, con una cierta humildad de factura, pero con solidez en todas sus partes, ejemplo de un tipo de teatro que conoce sus limites pero explota adecuadamente sus posibilidades, sin estridencias pero con firmeza, en una reflexión siempre pertinente a propósito de nuestra historia social.

Luisa Huertas y Miguel Flores en Me enseñaste a querer, autor y director Adam Guevara, Teatro Santa Catarina (Plaza de Santa Catarina 10, Coyoacán, 658-0560). miércoles a viernes (20:30), sábado (19:00) y domingo (18:00 horas). Fotografías de Luis Fernando Moguel.