FICHA TÉCNICA



Título obra Un tranvía llamado Deseo

Notas de Título A street car named Desire (título en el idioma original)

Autoría Tennessee Williams

Notas Continuación de Hechos sobre mi persona, notas autobiográficas de Tennesee Williams enviadas a petición del autor y reseña de Un tranvía llamado Deseo

Referencia Armando de Maria y Campos, “Lo que ha escrito hasta ahora Tennessee Williams. Porqué abordó un tranvía llamado Deseo. II”, en Novedades, 7 diciembre 1948.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Lo que ha escrito hasta ahora Tennessee Williams. Por qué abordó un tranvía llamado Deseo, II

Armando de Maria y Campos

"Entonces empecé a tener un poco de éxito con mis escritos", continúa Tennessee Williams relatando su vida. "Llegué a mantenerme solo. Me dediqué a terminar mis estudios y conseguí el título de bachiller en Artes en la Universidad de Iowa. Antes de eso, y por dos años, me dediqué a viajar y desempeñé un gran número de trabajos accidentales de gran diversidad. Es difícil poner la historia en correcta cronología ya que los diez últimos años de vida han sido un calidoscopio loco. Casi ni creo todo lo que me ha sucedido; más bien parece que le ha sucedido a cinco o diez gentes juntas.

"El primer reconocimiento público que obtuve vino en 1940, cuando recibí una beca de la institución Rockefeller; y escribí Batalla de ángeles, que fue producida por el teatro Guild al final de ese año, con Miriam Hopkins, en el papel principal. La he reescrito dos veces más desde entonces y aún tengo fe en ella. Mi salud estaba tan quebrantada que aterricé como 4-F después de un examen médico cuya duración no fue mayor de 5 minutos. Mis trabajos en este periodo incluyen el manejo de un elevador nocturno en un gran hotel, servir mesas y recitar versos en el Village (barrio bohemio de Nueva York), trabajar como operador de un teletipo para los ingenieros del gobierno americano en Jacksonville, Fla.; fui mesero y cajero de un pequeño restaurante en Nueva Orleáns y, finalmente, acomodador en el teatro Strand, de Broadway. Continuaba escribiendo, no con la esperanza de ganarme la vida con ello, sino porque no encontraba otra manera de expresar cosas que creí exigían ser expresadas. Nunca hubo un momento en que no encontrara la vida como algo inmensurablemente excitante de experimentar, de confrontar, aunque difícil de sostener. De un trabajo de 17 dólares a la semana como acomodador de teatro, repentinamente cambié a uno en Hollywood donde MGM me pagaba 250 dólares a la semana. Ahorré suficiente dinero durante mis seis meses en ese lugar para mantenerme, mientras escribía Mundo de cristal.

"He escrito las siguientes comedias: Velas al sol (1947); De la clase fugitiva (1937); Tormenta de primavera (1938); No es sobre ruiseñores (1938); Batalla de ángeles (1940); Escaleras al techo (1941); Me tocaste, en colaboración con Donald Windham (1942-1943); El mundo de cristal (1943); Verano y humo (1945-1947); Un tranvía llamado Deseo (1945-1947), y Summer and smoke (1948).

"También he escrito una docena o más de pequeñas comedias que cubren un periodo correspondiente, y recopiladas en un volumen llamado 27 vagones llenos de algodón publicado por la editorial New Directions; un volumen en verso, del mismo editor, llamado El Belvedere otoñal y pronto voy a publicar un volumen de historias en una edición privada por New Directions.

"Si se pudiera decir que tengo una casa, ésta está en Nueva Orleans, donde he vivido a ratos sí, a ratos no, desde 1938, y que me ha proveído con más materiales que cualquiera otra parte del país. Vivo cerca de la calle principal del distrito llamado Royal. En esta calle, corriendo sobre los mismos rieles, hay dos tranvías, el uno llamado Deseo y el otro llamado Cementerio. Su incansable correr arriba y abajo del distrito Royal me impresionó como si tuviera un amplio sentido simbólico en la vida en el "Vieux Carré" –y en cualquier otro lugar–... Así es como logré el título, de una de mis obras que ha alcanzado mayor éxito".

Tennessee Williams alcanzó fama y consagración con su pieza Glass menagerie, por la cual recibió el premio de los críticos teatrales por la temporada 1944 a 1945. Fue representada en Broadway 561 veces. A ésta siguió el éxito clamoroso de Un tranvía llamado Deseo, de la que hablaré enseguida, y que aún es uno de los grandes éxitos de la Vía Blanca de Nueva York. Su última obra: Summer and Smoke, que empezó a ser representada en octubre de este año, ha merecido una acogida mixta por parte de la crítica, pero su éxito de público es incontrastable.

Williams es un dramaturgo poeta; aborda en tono menor la nota que Eugenio O'Neill ataca con grandeza demoníaca. O'Neill eleva su poesía dramática a alturas que Williams no alcanza, pero éste, poeta medular, posee un dominio para matizar con aguda ironía la palpitante belleza de los detalles menores. El de Williams es un teatro íntimo donde el conflicto dramático se resuelve en un espacio cerrado contra el cual los sueños de los protagonistas se rompen inexorablemente. Los personajes de Williams mantienen la cabeza entre las nubes, pero sus pies están firmemente hundidos en la tierra; un crítico dice que "como esos globos cautivos cuya ilusoria libertad es una cruel jugarreta de las leyes físicas implacables". El sentido poético de Williams fluye no sólo en el diálogo sino que emana de la acción misma; de las emociones, de las pausas, de la belleza plástica de sus escenas.

En A street car named Desire, Williams aborda con mayor profundidad el conflicto ya esbozado en Glass menagerie. La técnica escénica repite las líneas trazadas en la primera obra. Incluso los mismos recursos de magia teatral sirven en ambos dramas para crear la atmósfera o intensificar la densidad dramática del desarrollo. No obstante, lo que era agridulce en Glass menagerie se torna francamente amargo en Street car named Desire.

Williams toma momentos decisivos en la vida de dos hermanas. Blanche y Stella du Bois, pertenecientes a un modo de vida agónico que el torbellino actual condena a desaparición total. Stella, poseyendo un agudo instinto de autoconservación, se ha unido a un hombre de instintos primitivos y de nivel social bajo, adaptándose al nuevo ambiente y salvándose de la destrucción. Blanche en cambio, herida fatalmente por una frustración sexual en su pubertad, apegada a los viejos miembros de la familia en ruinas, derrotada en sus sueños y ansias, busca refugio en la prostitución, el alcoholismo y las fantasías, para sucumbir al fin víctima de la locura.

En próxima crónica el lector interesado en el desarrollo del argumento de Un tranvía llamado Deseo, se encontrará a Blanche que, huyendo del pasado, llega a casa de su hermana Stella.