FICHA TÉCNICA



Título obra Magnolias de acero

Autoría Robert Harling

Dirección Héctor Bonilla

Elenco Adriana Roel, Edith González, Chela Nájera, Bertha Moss, Sofía Alvarez, Mari Carmen Vela

Espacios teatrales Teatro del Polyforum Cultural Siqueiros

Referencia Bruno Bert, “Magnolias de acero”, en Tiempo Libre, 15 septiembre 1988, p. 43.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Magnolias de acero

Bruno Bert

El título hace referencia —supongo— a la fortaleza de las mujeres, asimiladas en este caso a las magnolias, como una variación de las múltiples flores con que se las suelen comparar en literaturas de variada calidad. Pero no sólo las magnolias deben ser resistentes, sino también la paciencia del que asiste a esta especie de telenovela teatral a la que los adjetivos de suprema y profunda que les adjudica el programa de mano, no sólo les queda grande sino incluso un tanto absurdos.

Se elige como espacio una peluquería femenina y cuatro mujeres de la burguesía adinerada de algún pueblo de Estados Unidos, más la propia peluquera y su dependiente. Y allí se suceden los dramas humanos (el cursivo es mío), las rencillas y las naderías que llenan los dos actos del espectáculo. Por supuesto que hay humor, ternura e incluso motivos para que las espectadoras más sensibles enjuguen disimulada o abiertamente alguna lágrima tal cual suelen hacerlo frente a la pantalla chica, cuando la heroína sufre o incluso muere ante los hados adversos del destino.

Uno asiste a todo esto y se pregunta qué clase de teatro comercial es el nuestro, cargado de mojigatería, sensiblero e intrascendente, destinado a un consumo clase mediero con todos los clichés a la mano. Allí no hay matices, todos los personajes son buenos y comprensivos, aún aquellos que parecen antipáticos al principio; todos son solidarios y amables y sus valores parecen estar fincados en aquello de Dios, familia y propiedad. Los conflictos humanos se diluyen y no hay contradicciones, siendo que lo único dramático es la muerte por proceso natural o enfermedad. Así, el esposo de la dependiente puede ser ladrón y traficante de drogas, pero éste no creará conflictos mayores y todo se rehará con perfecta dicha; el esposo de la peluquera puede ser un parásito, pero el conformismo campeará también por allí; otro marido que anda todo el tiempo pistola en mano, presenta todas las características de un neurótico o algo más, pero su imagen será diluida y así, el mundo de los varones, potencial elemento para la caricatura en la comedia, será soslayado para que no haya aspereza, y el de las mujeres quedará en un clima bidimensional y etéreo, donde hasta la imagen de la muerte es rosada y con una leve lágrima que resbala simultáneamente por la mejilla de la actriz y de la espectadora conmovida que aprovecha el entreacto para reponerse de estas emociones fuertes.

La imagen de la entereza femenina comenzaría justamente en el momento en que se les pueda quitar todas las estructuras banales y conformistas que representa la misma peluquería que sirve de eje a la obra.

El trabajo de dirección y actuación no puede escapar a los causes mismos de la propuesta y mantiene una coherencia con la insulsez generan dejando que las actrices configuren esos personajes-tipo a partir de su habilidad profesional. Es una pena ver potencialidades interesantes desperdiciadas entre tanta intrascendencia, siendo que hay nombres de comprobada calidad que podrían ser interesados en aportaciones más firmes para el teatro y más plenas para su propia carrera artística.

Los papeles están a cargo de Adriana Roel, Edith González, Chela Nájera, Bertha Moss, Sofía Álvarez y Mari Carmen Vela, por lo que no es extraño que deseáramos verlas en producciones más sustanciosas y menos triviales, entendiendo que el teatro comercial no tiene por qué ser sinónimo de mal teatro.

Magnolias de acero se está presentando en el Poliforum Cultural Siqueiros, un espacio que en los últimos tiempos no parece ser sede frecuente de un teatro que verdaderamente importe a nuestra comunidad.

Adriana Roel y Edith González en Magnolias de acero, de Robert Harling, dirección Héctor Bonilla, teatro del Poliforum Cultural Siqueiros (Insurgentes Sur y Filadelfia, Col. Nápoles, 536-6522), jueves (20:30), viernes y sábado (19:00 y 21:30) y domingo (17:00 y 19:30 horas) (Fotografía de Max Clemente).