FICHA TÉCNICA



Título obra Doble Cara

Autoría Alicia García Bergua y Antonio Serrano

Notas de autoría Basada en El hombre que fue jueves, de G. K. Chesterton

Dirección Alicia García Bergua y Antonio Serrano

Elenco Alejandro Reyes, Daniel Giménez Cacho

Iluminación Alejandro Luna

Espacios teatrales Teatro del Polyforum Cultural Siqueiros

Referencia Bruno Bert, “Placentero e interesante espectáculo. Doble cara”, en Tiempo Libre, 1 septiembre 1988, p. 39.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Placentero e interesante espectáculo
Doble cara

Bruno Bert

Entre el hotel de México, con su mole inconclusa entre pantanos urbanos y el Polyforum Cultural Siqueiros, existe un centro comercial con callecitas y ensanchamientos que, al menos visto por la noche, tiene un algo de barrio enterrado y espacio interdicto con un fuerte sabor para escenario de una película de cine negro. Es decir, que se trata de un lugar insólitamente teatral en sí mismo. Acotando con gradas y paredes de lona un par de cruces de este espacio se ha creado un enclave para la representación donde funciona el Teatro Estudio Poliforum.

Allí, Antonio Serrano ha montado Doble cara, una "pesadilla policiaca en dos actos", al decir del mismo programa de mano, insólita mente lujoso y que recuerda ciertos folletos que se repartían a modo de lo mismo en los teatros comerciales hace un par de años. Y sin embargo, la obra no parece correr por esos carriles sino más bien desbocarse en un producto imaginativo, nada ortodoxo y muy acorde al espacio elegido para su implantación. El elenco, bastante nutrido, reconoce distintos orígenes, algunos de ellos provenientes del teatro de experimentación, con interesantes trabajos anteriores y por la organización planteada, pareciera perfilarse el deseo de una reunión no tan circunstancial como el que podría ser un primer y único montaje.

El espectáculo está basado en El hombre que fue jueves, de Chesterton, recreado con absoluta libertad por Alicia García Bergua y el mismo Serrano. Lo primero que importa del espectáculo es su capacidad para mantener al público en atención durante todo su transcurso (a pesar de que alguno que otro corte sobre ciertas situaciones no le dañarían en absoluto). Esta atención parte de una doble línea por los juegos conceptuales a los que se entrega y por el fluir de imágenes que los soporta. Las posibilidades de lectura parecen ser variadas, no solamente porque, como es habitual, el enfoque desde el que nos aproximamos puede ser distinto y esto modifica el plano de lectura, sino también porque el discurso está articulado sobre una libertad de variables que permite interpretaciones contradictorias sobre un mismo lineamiento. Y esto a pesar del final humorístico-didáctico en donde esencia y apariencia nos hablan como a niños buenos y un tanto despistados sobre el contenido de lo que acabamos de ver. En cuanto a la riqueza de imágenes, es como un estallido (lógico tratándose de tira-bombas) lúdico que repite sus juegos sin llegar a cansarnos por las variantes que introduce en cada una de las innumerables escenas donde las identidades, particulares y sociales, son como cajas que contienen imágenes similares pero siempre distintas, cambiantes pero siempre parecidas, que admite reiteraciones en su riqueza de matices y detalles.

Este barajar de situaciones y soportes visuales se da a un ritmo a veces vertiginoso donde los juegos de luces, a cargo de Alejandro Luna, crean una densidad con el espacio absolutamente acorde a las necesidades de la propuesta.

El trabajo de dirección es rico en su despliegue imaginativo pero también en su habilidad para conjugar técnicas y estilos y en su capacidad para investigar desolemnizando al mismo tiempo el proceso creativo, emparentando su producto con ciertas búsquedas que hemos visto fuera de nuestro país. La participación de los actores resulta, a estas alturas del comentario, como obvia en su eficacia, aunque algunos elementos presenten más interés que otros.

En definitiva, un rico campo en donde placer y reflexión polémica se conjugan en un interesante espectáculo.

Alejandro Reyes y Daniel Giménez Cacho en Doble Cara, espectáculo de Alicia Garcia Bergue y Antonio Serrano, Teatro Estudio del Poliforum Cultural Siqueiros (Insurgentes Sur y Filadelfia, Nápoles, 536-4522), jueves y viernes (21:00); sábado (19:00) y domingo (18:30 horas) Fotografías de Luis Fernando Moguel Escalante.