FICHA TÉCNICA



Título obra Los falsos profetas

Autoría Héctor Azar

Notas de autoría Héctor Azar / paráfrasis de El anticristo, de Juan Ruiz de Alarcón

Dirección Héctor Azar

Elenco Eloísa Gottdiener, Carlos de Pedro

Espacios teatrales Teatro del Centro de Arte Dramático

Referencia Bruno Bert, “Sólo para alarconeanos. Los falsos profetas”, en Tiempo Libre, 28 julio 1988, p. 35.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Sólo para alarconeanos
Los falsos profetas

Bruno Bert

La producción de Juan Ruiz de Alarcón es dispareja en cuanto a calidad, y así, algunas de sus obras han alcanzado una justa celebridad mientras otras permanecen en un cierto anonimato sólo roto por aquellos más advertidos y estudiosos de su obra. Lo mismo sucede con casi todos los autores, sobre todo a los que llamamos "clásicos", y entre los que se encuentra justamente Juan Ruiz. También con alguna frecuencia el placer de un entendido rescata alguno de estos materiales e intenta darles vida escénica, a veces en forma directa y en otras a través de adaptaciones del original. Pero por desgracia no siempre aquellos que no estamos empapados en la investigación que llevó a ese trabajo somos capaces de advertir las sutilezas y los detalles que hicieron el deleite de quien lo rescató. Y Así como en una época me eran agradables las largas horas de charla con un amigo filólogo que me platicaba algún texto que iba descubriendo de autores menores de la edad tardo-romana —sin embargo lograr gustarlos como él hacia— así, me interesan rescates de la obra alarconiana como el que propone Héctor Azar con esta adaptación de El Anticristo, sin tampoco lograr hallar el placer que indudablemente encontró en ella y lo llevó a su puesta en escena bajo el nombre de Los falsos profetas.

A decir verdad, el texto oído (no tengo en mi poder copia del original) y el argumento utiliza-do no se me hacen de una riqueza tal como para llegar al público y arraigar en él con placer. Y esto no sólo por lo lejano de las fórmulas y temáticas, que en algo contribuyen ya que de los clásicos nos interesa su capacidad de hablarnos a nuestros intereses contemporáneos, sino incluso por el valor mismo de los conceptos y las palabras empleadas. El director intenta un acercamiento que comienza por el mismo título y se extiende a sectores de la acción y los parlamentos (en situaciones de textos remarcados como el de la ignorancia y los milagros) pero es clara la dificultad para reutilizar la obra en forma simbólica que sea fácilmente detectable en su relectura, y en cuanto a su sentido original y religioso, con amplias raíces que parten del teatro medieval hasta en-contar sus mejores expresiones en el Siglo de Oro, se nos presentan hoy lejanas y un tanto ajenas a nuestra sensibilidad.

Destinada a participar en las Jornadas Alarconianas, encuentra en ese marco su plena justificación, disminuyendo su interés fuera de ese espacio específico. Sin embargo, es claro que el CADAC es esencialmente un lugar de preparación y experimentación teatral que se aleja por esto mismo de cualquier intento de complacencia y allí se resignifica como una investigación del maestro Azar. El concepto de la dirección y el manejo de actores aligera la presentación y el transcurso de la obra, todo lo que la habilidad del director y el buen concurso de su gente lo permite, aunque esto no pueda llegar a hacer totalmente sostenible una obra que de por sí es bastante pesada y aburrida.

Espectáculo entonces de no fácil acceso y gusto, Los falsos profetas se nos muestra como un ejemplo de trabajo para minorías gustadoras tanto de la obra de Alarcón como de un buen trabajo de laboratorio, y es correcto y saludable que nuestra variada cartelera presente opciones de todo tipo, sobre todo si contienen, como en este caso, un margen apreciable de calidad.

Eloise Gottdiener y Carlos de Pedro en Los falsos profetas, paráfrasis de Héctor Azar a El anticristo, de Juan Ruiz de Alarcón, dirección de Azar, CADAC (Belisario Domínguez 26, esq. Centenario, Coyoacán, 554-9091), viernes (20:30), sábados y domingos (19:00 horas) (Fotografías de Luis Fernando Moguel Escalante).