FICHA TÉCNICA



Título obra La couronne d’ombre

Notas de Título Corona de sombra (título en el idioma original)

Autoría Rodolfo Usigli

Notas de autoría Rodolfo Usigli / traducción

Dirección Jacques Huysmans

Elenco Marina Garderine, René Hainaux, Jean-Marc Lendrier, Marcel Cornelius, J.M. Landrier, Ida de Becker, Maurcie Auzat, Laurent Didier, Marcel Berteau, Irene Lecarte

Música Gilbert Warnat / montaje sonoro

Vestuario Charles Godefroid

Espacios teatrales Théatre National de Belgique

Notas Transcripción de una carta de un diplomático mexicano en Bruselas, quien, a petición del autor, da sus impresiones sobre Corona de sombras representado en el Teatro Nacional de Bélgica

Referencia Armando de Maria y Campos, “La opinión de un espectador mexicano sobre Corona de sombra estrenada en el Teatro Nacional de Bélgica. II”, en Novedades, 2 diciembre 1948.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

La opinión de un espectador mexicano sobre Corona de sombras, estrenada en el teatro Nacional de Bruselas. II.

Armando de Maria y Campos

Para mí tienen un valor excepcional las opiniones del espectador en general, y como me interesaba conocer la opinión imparcial y espontánea de un miembro del "respetable público", escribí a un querido amigo que reside en Bruselas desempeñando alto cargo diplomático –una elemental discreción contraria a la característica indiscreción periodística, me impide estampar su nombre, pero el lector curioso podrá adivinarlo– rogándole me transmitiera sus impresiones personales sobre el estreno en Bruselas de la gran pieza dramática de Rodolfo Usigli Corona de sombras, de cuyo resultado "oficial" ya tienen conocimiento los lectores de Novedades.

El querido amigo y diplomático tuvo la gentileza de complacerme enviándome larga y sabrosa carta en la que me manifiesta que "en efecto la noche del estreno, la sala del teatro estaba rebosante de público, el `tout Bruxelles' de las grandes ocasiones. Entre otros, vi a los ministros de Justicia, del Interior y de Aprovisionamientos, con sus respectivas esposas, a gentes muy distinguidas, high life intelectuales, funcionarios y artistas y todos los críticos teatrales. Largos aplausos saludaron a los artistas al final de la representación, como se usa aquí, haciéndolos salir varias veces. El público estaba muy impresionado y las opiniones eran todas favorables en extremo.

"Mi esposa y yo enviamos a la primera actriz una canasta de flores y el primer actor lo hizo saber así al público, dando las gracias por esa muestra de simpatía. Luego estuvimos en el foro para felicitar a los artistas.

"De éstos sobresalió la primera actriz madame Irene Lecarte, muy temperamental, muy expresiva y que se posesionó de su papel. El papel de Maximiliano, hecho por M. Marcel Berteau, estuvo muy bien interpretado.

"La mise en scene es enteramente moderna, de una simplicidad que según se dice está de acuerdo con la técnica teatral de hoy. Como yo soy tradicionalista y ya un poco viejo, prefiero los antiguos y rutinarios procedimientos. La escena en que aparece el trono, tiene un juego de luces al principio muy bien logrado, pues hace aparecer ese trono como si fuera un ídolo azteca, el sanguinario Huitzilopochtli, lo que me pareció un acierto.

"En general, salvo Carlota, los actores están mal vestidos, o más bien dicho, arbitrariamente vestidos. Del principio al fin Maximiliano lleva el uniforme de almirante austríaco, y para ir al cadalso va en mangas de camisa, como Miramón y Mejía.

"En cuanto a éstos, Miramón sería más bien Bazaine. Y Bazaine porta un uniforme de general de 1820. Ninguno encarna el tipo. El actor que hizo Napoleón se caracterizó muy bien. Labastida, aparece como un anciano de blanca cabellera. Ningún tipo está bien personificado.

"Como la pieza ha sufrido cortes por todos lados, Labastida y Fischer aparecen como la misma persona. Se ha suprimido, entre otras, la escena final de la pieza, quizás por respeto al rey Alberto, que, como sabe usted, aquí es adorado. Otras escenas y partes de los diálogos, están cortados. Parece que el director quiso dejar lo esencial.

"En el reparto aparece Blacio como general. Usted sabe que eso es inexacto.

"El público reaccionó con algunas risas al oír que Pío IX ofrece una taza de chocolate a Carlota.

"En general, son estos los detalles que percibí en el estreno, pero quizás el director Huysmans, que es muy entendido en esas cosas, creyó conveniente hacer todas esas adaptaciones y recortes.

"Ahora, en lo que toca a la crítica, ella en general si no es adversa al autor, no es halagüeña. Sucede aquí –y usted lo sabe tan bien como yo– que estos señores no admiten que ningún extranjero triunfe, salvo si es inglés, francés o yanqui. Para nosotros, "bárbaros de América", siempre tienen reticencias. Como verá usted por los recortes que le envió el crítico de Le Soir, que es un viejo periodista, confundió lamentablemente a Carlota con Eugenia, así como el nombre de la actriz. Tuvo que entonar un mea culpa al día siguiente ante tan notoria metida de choclo. El crítico de Le Peuple se desborda en ironías y denuestos. Los otros, ni fu ni fa. Parece que entre estos caballeros existe el tácito acuerdo de combatir al "Teatro de la Residence" por motivos políticos, según he oído decir.

"En resumen –continúa mi generoso e imparcial informante–, puede decirse que la representación ha sido todo un éxito y esas críticas se reputan aquí como malévolas y mal intencionadas. Otros periódicos también muy importantes han alabado mucho la obra. El traductor de la pieza fue el propio Usigli y los historiadores belgas no han dicho nada, pues, si nos fiamos por uno de los críticos que dijo que Carlota se volvió loca al saber la muerte de Max, ya verá usted como andan estos señores en materia histórica.

"Pero contra estas opiniones está el público que sigue asistiendo noche a noche y aplaudiendo con entusiasmo. Es sensible que el ministro Huysmans haya tenido que ausentarse antes del estreno para ir a Beirut, pues su presencia hubiera servido mucho para acallar esas acrimonias intempestivas de algunos críticos. El embajador –nuestro– de París, doctor del Río, salió también para Beirut".

La couronne d'ombre ha sido editada en Bruselas, lleva un prólogo del académico José de J. Núñez y Domínguez, embajador de México ante la corte del rey de Bélgica, y se vende, con éxito de público, en el pórtico del teatro, Corona de sombras ha sido también traducida al flamenco por el poeta Karel Jonckeere, y será representada por la Compañía del Teatro Flamenco, probablemente a partir de principios de enero de 1949, en Bruselas, Gante, Lovaina y Amberes, por lo pronto.

La siguiente obra que representará la Compañía del Teatro Nacional belga, cuando Corona de sombras se caiga del cartel, será Truffaldino ou le serviteur de deux maitres de Carlo Goldoni.