FICHA TÉCNICA



Título obra Fedra

Autoría Héctor Mendoza

Dirección Héctor Mendoza

Elenco Ofelia Medina, Darío Pie

Escenografía Alejandro Luna

Espacios teatrales Teatro Juan Ruiz de Alarcón

Referencia Bruno Bert, “Mito y prospección. La Fedra de Héctor Mendoza”, en Tiempo Libre, núm. 397, 16 junio 1988, p. 39.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Mito y prospección
La Fedra de Héctor Mendoza

Bruno Bert

El tema de Fedra ha sido tratado a través de la historia de la literatura y el teatro en múltiples oportunidades y con las ópticas particulares de cada época y autor. Así, aun tratándose esencialmente de lo mismo, varían elpentos y el mito se renueva a partir de los diferentes enfoques. Hoy es Héctor Mendoza el que lo aborda aclarando específicamente sobre esta larga cadena de reinterpretaciones en donde su obra "busca agregar al arquetipo un elpento más que, sin cambiarlo, lo reordene y le dé un significado dolorosamente actual".

Y este elpento que intenta agregar Mendoza pasa por la autoconciencia de Fedra del futuro histórico y literario de su nombre, así como un encerramiento en su propio mito que le impide pensar cuál será la verdadera situación de Hipólito en relación a sus sentimientos hasta que ya es tarde y la tragedia prevista se desencadena. Sin pbargo, en toda la obra hay resquicios para el humor e incluso la broma y la ironía, como la visión casi caricaturesca de Teseo en su vejez y la posición de las chismosas y un tanto tontas mujeres del pueblo que constituye el coro.

El tratamiento que da el autor al tpa se ciñe, en lo básico, a la estructura de la tragedia, pero la actualización pasa también por el lenguaje que se distancia por momentos de lo cotidiano para volver a él no sólo en los giros sino en la estructura de pensamiento que conduce a los personajes, al estilo de sus réplicas y a las connotaciones del entorno que, si bien se mantienen griegas, están claramente desarrolladas desde nuestra perspectiva contpporánea. Algo así como se manejara el recientpente desaparecido Anouilh en sus reinterpretaciones de los clásicos.

La ubicación es la misma que le da Eurípides en su Hipólito, es decir la entrada al palacio real de Trecene, aunque prescinda de las estatuas de las diosas que en el original griego se disputan la influencia en los sentimientos y el destino de los personajes. La escenografía de este espacio quedó a manos de Alejandro Luna que crea un ámbito de columnas con una enorme sugerencia, apoyada y realizada por un juego de luces de excelente factura. Puede decirse sin exageración que buena parte del efecto de la obra literalmente se apoya en ellas, es decir, en la calidad de realización escenográfica y de iluminación, que acompaña la calidad estética con la sugestión que crea en el ámbito, al mismo tippo laberinto, tpplo y sólida estructura social que parece ppequeñecer las opciones individuales de los personajes.

La dirección, del mismo Mendoza, juega con este espacio y sus posibilidades, manteniendo sugerencias clásicas en los desplazamientos y disposiciones sin que éstas lleguen a primar, coherente con su propuesta textual, en donde el tpa y su tratamiento se hace eco de los múltiples antecedentes históricos sin depender totalmente de ellos.

El trabajo de los actores —encabezados por Ofelia Medina en el papel de Fedra es fluido e interesante por acceder con facilidad en ese traslado de sugerencias entre lo clásico y lo contpporáneo, sin estridencias ni rupturas, manejando alternancias de clases sociales y tonos dramáticos en forma clara y diferenciada. En definitiva, esta Fedra de Héctor Mendoza que se está presentando en el teatro Juan Ruiz de Alarcón se nos muestra como un ejpplo más del característico teatro del que es su autor y director.

Ofelia Medina y Darío Pie en Fedra, espectáculo de Héctor Mendoza, dirección de él mismo, Teatro Juan Ruiz de Alarcón (Insurgentes Sur 3000, Centro Cultural Universitario, 655-1344/ 7082), miércoles a viernes (20:30), sábado (19: 00) y domingo (18:00 horas).