FICHA TÉCNICA



Título obra La couronne d’ombre

Notas de Título Corona de sombra (título en el idioma original)

Autoría Rodolfo Usigli

Notas de autoría Rodolfo Usigli / traducción

Dirección Jacques Huysmans

Elenco Marina Garderine, René Hainaux, Jean-Marc Lendrier, Marcel Cornelius, J.M. Landrier, Ida de Becker, Maurcie Auzat, Laurent Didier, Marcel Berteau, Irene Lecarte

Música Gilbert Warnat / montaje sonoro

Vestuario Charles Godefroid

Espacios teatrales Théatre National de Belgique

Notas Transcripicíon de críticas belgas sobre el montaje de Corona de sombras en Bruselas

Referencia Armando de Maria y Campos, “La crítica de Bruselas ante el estreno de Corona de sombra de Rodolfo Usigli en el Teatro Nacional de Bélgica. I”, en Novedades, 28 noviembre 1948.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

La crítica de Bruselas ante el estreno de Corona de sombras de Rodolfo Usigli en el teatro Nacional de Bélgica I.

Armando de Maria y Campos

La noche del 12 del presente mes subió a escena en el Théatre National de Belgique, en Bruselas, la pieza antihistórica La couronne d'ombre de Rodolfo Usigli, adaptación francesa del mismo autor de su obra Corona de sombras. Suceso magnífico para nuestra escena y para la historia de nuestra dramática que daba motivo para que "sonaran a gloria", no las campanas de León como ocurría con los triunfos de un ídolo taurómaco, sino las de la Catedral Metropolitana, simbolizando un auténtico regocijo nacional.

Sin embargo... este suceso y este triunfo legítimo de un escritor mexicano, cualesquiera que sean los resultados inmediatos, ha sido comentado en México sin interés y aun con ignorancia, cuando no con envenenado desdén. Voy a ocuparme en él, con conocimiento de causa, haciendo uso de los materiales impresos y por esto oficiales que comentaron el suceso, y de otros privados que completan la singular efemérides del teatro mexicano. Tengo sobre mi mesa recortes de los periódicos belgas Le Soir, La Nation Belge, La Derniere Heure y Le Journal des Beaux Arts, órgano del Palacio de las Bellas Artes de Bruselas. La crítica oficial, como se verá, no es francamente favorable a Usigli, pero como se trata de hacer un poco de historia, precisa respetarla en todo su contenido. Después veremos por qué se produjeron así los críticos belgas.

"El Teatro Nacional de Bélgica ha puesto su primera novedad de la temporada usando el repertorio mexicano: Corona de sombras, que fue representada ante una sala de lo más ecléctico en donde se reconocían en un "codo a codo" bastante picante a M. Paul Struye, ministro de Justicia; M. Fonteyne, senador comunista; M. M. Luc Christophe, director general del Ministerio de la Instrucción Pública; otro ministro, M. De Groote; otro comunista, M. Deguent, consejero comunal de Bruselas; Antoine Funés y Henri Soumagne, que no son dramaturgos; M. Van de Sande, animador de las Comedias Normales; en una palabra con los críticos que nunca fallan a estas ceremonias y otras gentes de letras, toda la Bruselas del teatro".– La Nation Belge.

"Después del primer espectáculo con presentación original: La petite ville de Thornton Wilder, el teatro Nacional pone en escena una obra que hace vivir en el tablado a personajes célebres de gran carácter, casi contemporáneos, en un drama histórico; la revolución de México. Es la historia conmovedora y trágica de Maximiliano, emperador de México, y de la emperatriz Carlota Amalia, que uno de los más grandes autores dramáticos mexicanos ha hecho revivir para el teatro. Esta epopeya tendrá su lugar en nuestro país que ha guardado un recuerdo de una emperatriz con suerte desgarradora y de esta expedición en la que participaron soldados nuestros ávidos de aventuras".– Le Journal des Beaux Arts.

"Mexicano el autor, no ha podido menos que ligar la suerte de sus héroes a la de su país. Lo ha hecho con fe, y por lo tanto, no hay que asombrarse de encontrar esguinces en la historia. Maximiliano casi es un apóstol bajo su pluma; en cuanto a Carlota, loca de gloria o loca de dolor, se hace la figura principal de esta pieza, más bien dicho de estos cuadros. Entre un prólogo y un epílogo en que campea la figura de la castellana de Brouchout en sus últimos momentos, en la negrura de sus hábitos y de su espíritu, toma lugar la acción; las dudas en Miramar, el coronamiento, las trampas de franceses y mexicanos, de Juárez y Bazaine, el regreso de Carlota a Europa, sus llamados a Napoleón III y a Pío IX, su locura después de Querétaro. Algunas escenas son cautivadoras dentro de su sobriedad: el dúo de amor (1864), el duelo oratorio entre Maximiliano y Bazaine, la consulta del alienista (1866), la evocación final de la anciana de su corona de sombras (1927)".– La Derniere Heure.

El crítico de La Nation Belge, que firma Lionel y que en su crónica confunde a la emperatriz Carlota con la emperatriz Eugenia, opina: "Tema magnífico. Shakespeare lo hubiera elevado a las más altas cumbres. M. Rodolfo Usigli lo trata por el lado episódico, lo que nos vale unas escenas bien logradas, notablemente la entrevista de Carlota en Saint-Cloud con Napoleón III y la emperatriz Eugenia. Es poco, considerando tan amplio material. Falta de genio en el pensamiento hace extrañar una acción en la que uno se ha ilusionado. Y nos hartan de discursos...". "La Emperatriz Carlota, muerta en el castillo de Bouchout, con el espíritu perdido, al final de una vida incendiada por el más trágico de los dramas, es una figura de la que nos acordamos con todo el respeto que merece la desgracia y que nos inspira más particularmente la reverencia que debemos a la hija de nuestro primer rey. No estoy seguro, en cuanto a mí mismo, si era oportuno el hacerla la personaje central de una pieza de teatro, más aún si esta pieza no iba a dejar casi apagada su memorial. A un buen número de personas parecerá lamentable el poner ante las candilejas a figuras tan cercanas a nosotros. Más vale dejar en paz a los muertos cuando menos hasta que el retroceso de la historia los haya despojado de rasgos que son pronunciados por lo inmediato. Cuando un escritor mexicano evoca a la emperatriz Carlota para la gente de su país, puede justificarse. Pero se comprenderá que algunos no estimen que sea esta obra para presentarla en Bruselas, más aún si México la ha aplaudido", dice por su parte el cronista de Le Soir.

"La compañía del teatro Nacional ha interpretado Corona de sombras con bastante talento, Marina Gardenire ha hecho una emperatriz Carlota de gran altura. Sus escenas del baile en la corte de Francia, la audiencia del Papa y la visita del médico alienista crean una profunda emoción. René Hainaux ha hecho un Napoleón III con un realista caricaturesco y Jean-Marc Lendrier ha forzado un poco la violencia populachera de Bazaine. La distribución es homogénea y bien regulada y la mise en scene raya a gran altura, aunque el uso sistemático del fuego en la sombra y los aclaramientos locales corren el riesgo de cansar a fuerza de repetirse".– Le Soir.

"Los 15 intérpretes se reparten los papeles y dan a esta tragedia lo mejor que tienen: Marcel Cornelius, J.M. Landrier (que hace un Bazaine digno e Daumier), René Hainaux (serio sobre los rasgos de historiador mexicano que el autor ha introducido y pintoresco bajo la máscara de Napoleón III), Ida de Becker, Maurice Auzat, Marina Garderine, Laurent Didier y sus camaradas. En primer lugar coloquemos a Marcel Berteau (Maximiliano cuajado de dulzura, liberalismo e ilusión) y sobre todos a Irene Lecarte. Venida del "Gimnasio", de Lieja, cantante de Carmen, maravillosa en el vodevil, esta comediante incontestablemente bien dotada, inyecta a su Carlota ya un orgullo amoroso, ya una angustia lastimosa que nos tocan directamente. Mucho esperamos de ella. El montaje sonoro ha sido realizado con arte por Gilbert Warnant, la mise en scene y los vestidos son de Jacques Huisman y Charles Godefroid: revelan una vez más el buen gusto y el talento de estos dos especialistas".– Le Derniere Heure.