FICHA TÉCNICA



Título obra El Primero

Autoría Israel Horovits

Dirección Susana Alexander

Elenco Abraham Stavans, Lucía Guilmain

Espacios teatrales Teatro del Polyforum Cultural Siqueiros

Referencia Bruno Bert, “El anhelo de ser. El primero”, en Tiempo Libre, núm. 397, 21 enero 1988, p. 43.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

El anhelo de ser
El primero

Bruno Bert

Cinco hombres y una mujer forman una cola en el escenario desnudo con sólo una línea blanca en el piso marcando un límite. Estamos en el Poliforum frente a El primero, la obra de Israel Horovits, montada bajo la dirección de Susana Alexander.

Cada uno de ellos encarna peculiares características que lo tipifican, pero todos se hallan unidos por un mismo anhelo: ser los primeros de la fila, llegar al primer puesto aunque para ellos haya que usar la astucia, la seducción o la violencia. Naturalmente el símbolo es claro y Horovits, o tal vez la adaptación que de su texto se haya hecho a partir de su traducción del inglés (se trata de un autor estadunidense contemporáneo) suma al planteo la habilidad por un lado de no ubicarnos en ningún espacio concreto (podrían encontrarse en cualquier lugar del mundo, incluso México), y por el otro de no agregar a los tipos mostrados tantos detalles como para caer en una expresión naturalista de los mismos.

Los elementos que se nos dan de sus historias particulares apenas alcanzan como para diseñados en cuanto a perfiles de carácter general que podemos reconocer y reubicar entre nuestros propios conocidos, pero no trascienden la construcción teatral que está siempre clara y a la vista. Como el mismo programa de mano advierte, abunda en acentos y matices del teatro del absurdo, pero no llega a ser una obra de este género aunque lo tome como- referencia en algunos momentos y esencialmente en la situación misma de la cola —que al parecer es el nombre original de la obra — con su permisión para anular lo escenográfico y jugar el espacio en relación al valor de la palabra y del gesto tragicómico del actor. Tal vez el escapar del escenario y ocupar por momentos la platea intenta correr dentro de ese mismo planteo, aunque no es seguro que este recurso haya sido concedido por el mismo autor ya que rompe con las estructuras tradicionales que le sirven como modelo, aunque intente acentuar la pertinencia de un espacio perteneciente a todos los que observamos, también nosotros de alguna manera codificados de nuestras respectivas colas personales. Posiblemente sea un agregado de dirección, pero de cualquier manera peligra en trivializar la acción resbalando hacia el efecto contrario al buscado. Por lo demás, el manejo que hace Susana Alexander de los actores es correcto, y si bien la propuesta no da como para excesivos lucimientos, ella saca todo el partido posible del material que maneja.

En lo que hace a los actores, elementos fundamentales y únicos junto con el texto, presentan desniveles de presencia, aunque en conjunto logren equilibrarse y formar un buen equipo.

Abraham Stavans, con su personaje cobarde y apocado, esgrimiendo su " pequeña filosofía" del inmovilismo y la insignificancia, tal vez sea el que actoralmente se nos haga más interesante. Lucía Guillmain, ocupando el rol de la mujer seductora y frustrada se maneja con soltura y distanciamiento, aunque parece presentar problemas en la voz que suele quebrársele con frecuencia. Los tres actores están correctos aunque posiblemente pudiera extraerse más riqueza de sus respectivos papeles.

En definitiva, podemos decir que El primero es un espectáculo agradable, con situaciones para la ironía y la reflexión, bastantehumor, y un trabajo global que nos permite pasar un buen momento teatral.

Abraham Stavans y Lucía Guilmain en El Primero, de Israel Horovits, dirección Susana Alexander, Teatro del Poliforum Cultural Siqueiros (Insurgentes Sur y Filadelfia, Col. Nápoles, 536-4522), jueves (20.30), viernes y sábado (19: 15 y 21:30), domingos (18:00 horas).