FICHA TÉCNICA



Título obra A la manera de Shakespeare

Autoría Susana Wein

Dirección Susana Wein

Elenco Mario Iván Martínez

Espacios teatrales Foro Shakeapeare

Referencia Bruno Bert, “A la manera de Shakespeare”, en Tiempo Libre, 19 noviembre 1987, p. 53.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

A la manera de Shakespeare

Bruno Bert

Cuenta la tradición que cuando el famoso actor Henry Irving yacía en su lecho de muerte, su rostro se formaba y transformaba constantemente cubriendo mil expresiones y rasgos, porque no era sólo él quien moría sino también los múltiples personajes que había plasmado a lo largo de su vida. Sobre todo los procedentes de Shakespeare, ya que había logrado encendidos elogios sobre todo a partir de ellos.

Respetando las distancias entre aquel que se tuvo como uno de los mayores actores de fines de siglo y un joven que aún está al comienzo de su carrera, el trabajo de Iván Martínez me llevó a recordar la anécdota que acabo de mencionar, y esto por la ductilidad con que ese rostro iba asumiendo, a lo largo del trabajo, las múltiples máscaras de los más frecuentes personajes de Shakespeare. Es interesante que el primer rol asumido —el del actor sin trabajo— esté construido casi sobre un cuerpo cotidiano, donde los rasgos faciales y la energía corporal (más allá de la violencia de ciertos gestos) sea baja, de tono redondeado, de poco interés y expresividad. Y esto porque esa especie de "mediócritas" se vuelve rica por contraste con los personajes que van naciendo a la invocación del juego o la pasión. Y entonces podríamos decir —patética y hermosamente— que ese individuo (el personaje actor) sólo es en el momento de crear, allí se cumple y florece. Esto me lleva a otra anécdota, en este caso referida a Nijinsky, cuando un magnate parisino dio una fiesta en su honor, fascinado por la increíble personalidad que el bailarín demostraba en la escena. Como no le conocía personalmente se cuidó bien de sentarlo a su lado, pensando que disfrutaría toda la noche de un talento para la conversación al menos igual al empleado en la danza.

Quedó muy decepcionado porque el pobre Nijinsky, fuera del momento mágico en que danzaba, era una personalidad de muy pocas luces, rayando casi en la tontería. Sin llegar a tal extremo, y en este caso ya no en el actor mismo sino en el personaje actor por él interpretado, vemos algo similar en A la manera de Shakespeare, y no tanto marcado por el hacer o el decir, sino por la belleza de la transformación, por la posibilidad de captura de una energía precisa y extraordinaria en el momento justo. Tal vez hubiera que capturar y transmitir esto que Iván Martínez maneja esencialmente a nivel de rostro y voz, al resto del cuerpo y en igual medida. Es en Hamlet, por la falta de ropa, donde mejor vemos una dualidad entre un cuerpo blando y una cabeza polarizadora de expresividad. Por las características del personaje y la construcción puede que haya una cierta intencionalidad al hacerlo así. Pero tiendo a pensar que el fenómeno se da igualmente en otros papeles, lo que significaría un punto de cuidado para un actor de tan excelentes perspectivas.

El trabajo de dirección y adecuación de los textos en una línea de construcción escénica encuentra en Susana Weiss a una artesana hábil y cuidadosa que nos entrega un producto en el que es posible al menos hacer dos lecturas, una de las cuales está sugerida en el programa de mano a través de una cita de Macbeth. Es la más intensa y con un sentido de estructura. Sin embargo también podemos tomar el espectáculo (sin disminuir en un ápice su interés) como una miscelánea shakesperiana, en donde simplemente nos permitamos el placer del juego complicado, bello y doloroso de la complicidad con los momentos creativos de un actor trabajando con su director. Casi como un ejercicio en un salón de clases, en donde ambos, gozosamente, se lanzarán a un diálogo hecho de tonos, de gestos, de máscaras, de cansancio y, en definitiva, de energía, que es la base de la comunicación en el teatro.

Con cualquiera de las dos lecturas —o con una tercera que pueda encontrar el propio espectador— vale la pena compartir con ellos la noche.

Mario Iván Martínez en A la manera de Shakespeare, de Susana Weiss, dirección de ella misma, Foro Shakeapeare (Zamora 7, Col Condesa. 553-5244 v 553-4612), lunes (20:30 horas).