FICHA TÉCNICA



Título obra Camille

Autoría Hugo Hiriart

Dirección José Caballero

Elenco Montserrat Ontiveros, Angelina Peláez

Espacios teatrales Teatro del Polyforum Cultural Siqueiros

Referencia Bruno Bert, “Camille. (o la historia de la escultura desde Rodin a nuestros días)”, en Tiempo Libre, núm. 391, 5 noviembre 1987, p. 47.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Camille
(o la historia de la escultura desde Rodin a nuestros días)

Bruno Bert

Cuando, hace algunos meses, se estrenó esta obra, bajo la dirección de José Caballero, sobre textos de Hugo Hiriart, en el teatro Santa Catarina, desee verlo porque el título me resultó extraordinariamente sugestivo. No pude hacerlo entonces, por lo que apresuré a cubrirlo ahora que acaba de reponerse en el Poliforum. Intentar una “historia de la escultura desde Rodin a nuestros días", se me hace un desafío si se quiere evitar la pedantería didáctica y el aburrimiento.

Claro que se cuenta para esto con dos nombres de interés a través del autor y el director. En el primero porque las obras de Hiriart se caracterizan por una gran imaginación, casi un desbordamiento que si no encuentra un cauce conductor puede volverse anárquico; y en el director porque José Caballero generalmente maneja los temas que asume a través de una trama abierta pero con un determinado rigor formal, pleno de creatividad pero avenido a una estructura de contención, en este caso doblemente necesaria trabajando con una obra de Hiriart.

Camille, más que una obra de teatro, podría ser llamada una experiencia teatral. Y en esto es donde creo que radica su mayor interés y debilidad. Se trata de marcar, a través del ejemplo de la vida de Camille Claudel (la escultora que fue amante y discípula de Rodin), la transición entre la escultura de nuestro siglo y la que le antecede, tomando justamente al genio de Rodin como el último baluarte exacerbado de lo que se deja atrás como síntesis que fue de todas las corrientes anteriores (naturalismo, romanticismo, etcétera). Obviamente, la obra no intenta ser una, biografía en el sentido estricto, y así, abandonando el campo del didactismo artístico o biográfico, se lanza más bien a la intuición creadora de ese momento de desgarramiento que abarca una vida y un arte constituyendo fundamentalmente el cambio de visión entre dos mundos temporalmente contiguos.

Tal vez la dificultad mayor es dar forma teatral a ese cambio de formas artísticas y de pensamiento. Es por eso que hablo de Camille más como una experiencia teatral que como obra, puesto que justamente sería un contrasentido atenerse para ello a las estructuras convencionales. Se abarca una transición a través de formas también transicionales, pero es aquí donde Camille se nos queda tal vez a mitad del camino, porque debiéramos vislumbrar también teatralmente —como estructura portadora— lo que se nos trasmite emocional y anecdóticamente. Y en ese sentido, si bien se trata de una experiencia interesante, no llega a cuajarse, entregarnos un desgarramiento proporcional al que narra. Queda claro que no estoy hablando de desgarramientos actorales, sino de lenguaje: Camille, una vez en el manicomio, sin arcilla ni piedras, sin lápices ni carpetas —sin los elementos considerados hasta entonces como básicos— es capaz de crear una "grieta" escultórica con elementos que (hasta entonces) no eran convencionales. Una verdadera grieta en las concepciones artísticas que regían. Algo similar debió pasar con la obra... pero claro que estoy pidiendo que Hiriart-Caballero sean un símil de lo que narran, esta vez para el teatro. Y esto es excesivo de mi parte. Son un buen autor y un buen director, pero no ha llegado para ellos —ni sería posiblemente en el Poliforum si así sucediera— el momento del manicomio, simbólicamente hablando con referencias a la historia humana de Camille Claudel.

A partir de esto, se me hace banal el análisis de los materiales utilizados, ya que no se trata de un buen o mal manejo de los elementos componentes (que por otra parte están bien incorporados, con especial mención por la tarea de Angelina Peláez), sino del acceso o no a un punto de quiebre de todos estos componentes en una resolución cuya búsqueda constituye justamente el palpitar creativo del teatro y del pensamiento del hombre.

Monserrat Ontiveros en Camille (o la historia de la escultura), de Augusto Rodin a nuestros días), de Hugo Hiriart, dirección José Caballero, Polyforum Cultural Siqueiros (Insurgentes Sur y Filadelfia, Col. Nápoles, 536-4520 al 24), jueves (20:30), viernes y sábado (19:30 y 21:15) y domingo (18:00) horas.