FICHA TÉCNICA



Título obra Fragilidad

Autoría Pilar Medina

Dirección Pilar Medina

Elenco Pilar Medina

Escenografía Jorge Reyna

Coreografía Pilar Medina

Notas de Música Pilar Medina / musicalización

Referencia Bruno Bert, “Fragilidad”, en Tiempo Libre, núm. 375, 16 julio 1987, pp. 54 ,77-78.




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Referencia Electrónica


Teatro

Fragilidad

Bruno Bert

Una de las características del trabajo de Pilar Medina es su unipersonalidad. Dirección, coreografía, musicalización y por supuesto actuación se suman en ella agregando además que también son de cosecha propia las raíces de las que se nutren sus trabajos: como una autobiografía personal y artística que se va desarrollando a medida que las obras se suceden.

Pero a pesar de esta configuración de unidad no todos sus aspectos tienen el mismo nivel ni igual solidez. Posiblemente ella sea consciente de tal situación y es por eso que el programa de mano está acompañado por una larga lista de generosos reconocimientos a muchos que han colaborado de alguna manera en la concreción de este espectáculo. Pero colaboración no es participación intrínseca y al interno de Entrega inmediata volvemos a encontrarnos con Pilar Medina a solas con sus potencialidades, aciertos y contradicciones.

[p. 77]

Lo primero es reconocer cualidades. Y la mayor e indudable de la actriz y bailarina es la calidad de su presencia. Una cualidad que puede tenga elementos propios, llamémoslos "innatos", inherentes a su personalidad, pero donde buena parte de ellos están claramente delineados a partir de un esfuerzo consciente, perseverante y de excelente asimilación provenientes tanto de la danza como del teatro, y de éste último sobre todo a partir de la referencia de Eugenio Barba (que figura justamente entre los nombres a los que agradece) muchos de cuyos principios vemos resueltos en el cuerpo de Pilar Medina con clara comprensión de los mismos. Asimilación y de ninguna manera yuxtaposición mecánica, comprensión orgánica y no sólo entendimiento mental.

Esa cualidad de presencia, ese saber jugar con el espacio, los tempos y el ritmo del cuerpo más allá de la música; ese retener y disolver la atención del espectador con pulsaciones de energía hábilmente empleadas es indudablemente la base de su arte. Pero, como diría cierto texto, con todo esto sólo se está diciendo que Pilar Medina es una actriz, dando a esta palabra el peso pleno que puede tener frente a alguien que la completa [p. 78] en su sentido.

La actriz-bailarina "en acto" necesita la plasmación de un material concreto y la calidad del mismo debe estar a la altura de sus capacidades expresivas. Y esto es lo que no ocurre. La combinación de una escenografía estilizada y pertinente a cargo de Jorge Reyna. En conjunción con las cualidades antes mencionadas tal vez disimule durante un buen tramo esa fragilidad, pero al andar de los minutos comenzamos a advertir que detrás de las cualidades de Pilar hay poco carnalmente sustancioso que apreciar, y si por un lado elogiamos sin reservas a la actriz, en cambio tenemos bastantes interrogantes frente a la creadora y directora de Entrega inmediata en cuanto al qué y al cómo propuesto a su otra parte.

Intentar presentar soluciones es absurdo, como lo sería aconsejarle que cambiara de director y autor, aunque esa sea la tentación latente.

De todas maneras es innegable que la suma de sus trabajos configuran un lenguaje personal que, con carencias o sin ellas, tiene sus adeptos, y esto lo vemos al final de las presentaciones. Pero una cosa no invalida la otra.