FICHA TÉCNICA



Título obra Luces de bohemia

Autoría Ramón del Valle Inclán

Dirección Lluis Pasqual

Escenografía Fabià Puigserver

Iluminación Fabià Puigserver

Grupos y compañías Centro Dramático Nacional de España

Referencia Bruno Bert, “Muestra de Teatro Español, Luces de bohemia”, en Tiempo Libre, núm. 361, 9 abril 1987, p. 39.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Muestra de Teatro Español
Luces de bohemia

Bruno Bert

El programa de mano tiene razón. Existe un miedo terrible al enfrentarse a una obra de Valle-Inclán, y agrega: A Valle se le llama el "irrepresentable". Es que sus textos, de una gran riqueza poética y una incontrastable fuerza, presentan serias dificultades de abordaje si los queremos para una escena viva y actual. A eso tenemos que agregar que de los diversos estilos que abordó Luces de bohemia (1920) representa su entrada de lleno a lo que él llamó el "esperpento" (al que ya se había acercado con Divinas palabras), género un tanto inasible a niveles formales aunque él lo defina dentro de la misma obra a través de uno de los textos finales del personaje principal: "Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformadora".

Dentro de la Muestra de Teatro Español en México el Centro Dramático Nacional bajo la dirección de Lluis Pasqual es el que nos ha traído a este Valle-Inclán con un elenco de alrededor de cincuenta personas. El director, con una sana sensatez a juzgar por el producto, admitía en una entrevista: "El esperpento como tal no es una manera de interpretar ni tampoco un estilo teatral, es algo que se produce por puro contraste y sobre todo por confrontación con el espectador", por lo que deja de lado la teoría, a nivel de definición de género, y trabaja mezclando diversos de ellos, donde el melodrama hasta el sainete, según los momentos y las necesidades de la obra.

Luces de bohemia nos narra el último día de la vida de Max Estrella "el poeta más grande de España" pintándonos en su recorrido hacia la muerte la sociedad represora y miserable de esa España de la década del veinte a la que Valle-Inclán detesta y ama simultáneamente cargando todo el dolor de la opresión, la chatura intelectual y el despotismo de los que gobiernan, en confrontación con un pueblo explotado, trágico pero lleno de vida y lucha.

Las expresiones son fuertes y las imágenes claras, con muchos rasgos de humor (como el incorporarse a sí mismo en la imagen del Marqués de Bradomín que tiene un largo diálogo de muy vagas características teatrales, con Rubén Dario, hacia el fin del espectáculo), por lo que no es de extrañar que la obra tuviera serias dificultades para su representación durante décadas. Ésta, al parecer, es la primera versión completa que se presenta en la misma España a no ser por la breve supresión (que sin embargo me parece haber oído en el escenario) de un objetivo relacionado a Alfonso XIII, abuelo del actual rey. El éxito que ha tenido en su país de origen nos habla de la vigencia del texto del, autor a pesar de la pérdida de ciertas connotaciones directas relacionadas a los personajes que se movían en el panorama español del momento. La estructura escenográfica y la iluminación, a cargo de Fabiá-Puig-Servar, son un verdadero hallazgo que indudablemente potencia la labor constructiva del director, uno de los más jóvenes y talentosos de España (cuando la crítica francesa vio el espectáculo llamó a Lluis Pasqual "Luis el grande"). El uso del espacio, que representará innumerables lugares como una calle en barricada, un cementerio, una cárcel, una sala de redacción, una taberna, el despacho de un ministro, la casa del poeta etc., está complementada por panales traslúcidos u opacos que cortando longitudinalmente la escena van, junto con un uso expresivísmo [sic] de la luz, creando los climas que corresponden al contenido de cada situación. La labor de los actores oscila con el género abordado pero estructuran una unidad en manos de Pasqual que guía con seguridad el indudable talento de varios de ellos. Pero todo, escenografía, luces y dirección de actores, se lanzan a potenciar el magnífico texto del autor, no como ilustración respetuosa y muerta, sino como una viva recreación que hace del trabajo una demostración de la actualidad de la dramaturgia de Valle-Inclán y de la capacidad creativa del elenco de Centro Dramático Nacional.

Actores del Centro Dramático Nacional de España en Luces de bohemia de Ramón del Valle Inclán, que participó en la Muestra de Teatro Español recientemente efectuada en la ciudad de México.