FICHA TÉCNICA



Notas El autor reseña el libro de Fernando Wagner, Teoría y técnica teatral, publicado por Grupo Editorial Gaceta.

Referencia Bruno Bert, “Teoría y dramaturgia. Los consejos de Fernando Wagner”, en Tiempo Libre, núm. 349, 15 enero 1987, p. 32.




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Referencia Electrónica


Teatro

Teoría y dramaturgia
Los consejos de Fernando Wagner

Bruno Bert

Hasta el presente no había tenido la oportunidad de leer Teoría y técnica Teatral de Fernando Wagner que acaba de publicar en su colección de teatro Editores Mexicanos Unidos, a pesar que se trata de un libro cuyo corpus fue escrito hace unos cuarenta años y revisado y ampliado por el mismo Wagner hace unos veinte.

A decir verdad se trata de un libro delicioso. Ubicado a caballo entre el viejo y el nuevo teatro, tiene una doble significación que lo hace útil tanto para el que comienza como para aquellos que gustan encontrar el elemento intuitivo que permita sabrosas reflexiones en relación a textos y estudios mucho más recientes. Para el principiante, como dice Carballido en su comentario de solapa "es admirablemente práctico: qué es qué, para qué sirve, cómo se usa mejor".

Así es y podemos encontrar en él tanto especificaciones sobre el trabajo del actor como la dirección, los elementos de una adaptación escénica, el desarrollo básico de los conceptos de escenografía, utilería, vestuario, maquillaje, iluminación, etc.; mientras que en sus apartados finales nos habla bastante extensamente y siempre con un concepto claro y extremadamente didáctico, del teatro brechtiano y del absurdo. Todo está manejado con la seguridad del conocedor y con la amplitud del maestro, y de hecho Wagner lo fue y con un amplio prestigio dentro del medio. Todo este bagaje, básico pero profundamente importante para el que comienza a asumir la tarea teatral, es esencialmente una gula en la que el estudiante puede hallar respuesta —al menos respuesta inicial— a los múltiples interrogantes que el oficio le va planteando.

Pero el estar construido sobre la doble vertiente del conocimiento teórico de los grandes maestros de este siglo (Wagner fue discípulo de Max Reinhardt) y de una indudable reflexión dimanada de la práctica, agrega al material el sabor de la lista de consejos que un maestro da a partir de su propia experiencia y que se enraízan con fuentes muy anteriores a las mencionadas y racionalizadas en el teatro. Y en este sentido es extraordinariamente interesante para una lectura más perspicaz y rastreadora de otros elementos. Por ejemplo: cuando leemos, en relación al movimiento del actor, el consejo número tres que indica "no permanecer con los codos pegados al cuerpo", de inmediato lo relacionamos con un consejo similar que hacia parte de las enseñanzas de la Comedie Francaise del siglo pasado y con las prácticas del actor japonés cuando se indica al alumno que "debe dejar respirar a sus codos". Y a su vez estos dos contactos nos llevan a reafirmar, desde la intuición a la reflexión, los estudios más modernos de la antropología teatral sobre los valores pre-expresivos en el trabajo del actor, manejados recientemente por investigadores como Eugenio Barba cuando nos habla que a través de distintas culturas existen siempre una serie de "buenos consejos" que constituyen "principios que retornan", porque se los vuelve a hallar una y otra vez, y concluye: "reencontrarlos es la primer tarea de la Antropología teatral".

Estas vinculaciones, que pueden parecer a una mirada superficial casi insignificantes, son sin embargo de una gran riqueza y de ellas está cuajado el libro de Wagner, por lo que merece para el entendido una lectura minuciosa y frecuentemente rica en hallazgos.

Sea entonces bienvenido este material tanto para las nuevas generaciones como para aquellos que, como en mi propio caso, no habíamos tenido hasta el momento la oportunidad de gustarlo.

Teoría y técnica Teatral, Fernando Wagner, Editores Mexicanos Unidos, 1986.