FICHA TÉCNICA



Título obra Aristofánica

Notas de autoría Creación colectiva del grupo Punto y Raya

Dirección Gilberto Guerrero

Elenco Rafael Pérez Fons, Jesús Perulles

Grupos y compañías Grupo Punto y Raya

Espacios teatrales Foro de La Conchita

Referencia Bruno Bert, “Aristofánica. Hacer notar la paz”, en Tiempo Libre, 30 octubre 1986, p. 37.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Aristofánica
Hacer notar la paz

Bruno Bert

Aristófanes es el gran maestro de la comedia antigua griega, y fue contemporáneo del máximo esplendor y comienzo de la decadencia de su ciudad, allá, en la época de Perícles, unos cuatro siglos antes de Cristo. Las tres cuartas partes de su producción se ha perdido, pero lo que nos queda de ella atestigua su pericia y mordacidad, casi siempre vinculada a las circunstancias coyunturales de su tiempo, Una obra suya premiada fue Los Acarnenses (425 a.C. ) que es una apología a la paz en plena Guerra del Peloponeso. Basados en la misma intención y orientados por igual autor el grupo Punto y Raya puso en el Foro de La Conchita la obra Aristofánica bajo la dirección de Gilberto Guerrero, que es además el responsable de la concepción general del espectáculo.

No se trata en forma alguna de un espectáculo "griego", ni intenta tampoco serlo, más bien se alimenta de sugerencias, de algunos elementos estructurales y textos de esa procedencia, con los que construye una farsa bastante divertida con personajes que se ofrecen como una heterogénea galería histórica, llevados de la mano por un supuesto e inoperante autor de la época que convoca con su imaginación lo que podría ser un guerrero de nuestro siglo, recibiendo la visita de un soldado norteamericano de origen portorriqueño que sirve como guía a la acción en su camino en busca de la paz, personaje obviamente maltrecho que se nos muestra al final mismo del espectáculo.

En ese periplo nuestro protagonista, en compañía de un general griego ganado para su causa, se encontrará con personajes tan heterogéneos como Isabel la Católica, Casandra, Juana de Arco, Penélope o la misma sor Juana, además de un lógico pero enloquecido coro griego.

El pequeño espacio del Foro de La Conchita, adecuado en este caso para un público aún más reducido (alrededor de 35 personas) se vuelve muy grato en esa intimidad donde hay un contacto directo con los elementos y los actores de la farsa, que lo observan, hacen comentarios y hasta "invaden", en determinados momentos la gradería. Como aquel simpático personaje del coro que se niega a obedecer la orden de mutis que le da el autor asentándose y protegiéndose entre los que observan sonrientes el proceso. El desenfado, de lenguaje e imágenes, no llega en modo alguno a lo "obsceno" que propone el programa de mano o que solió exhibir la misma comedia en la antigüedad, sobre todo en sus estribaciones romanas.

La recurrencia al elemento fálico es simplemente divertida y en muchos momentos más cercana a la ingenuidad que a lo procaz.

El equipo es bastante homogéneo aunque destaca la labor de Rafael Pérez Fons en su papel del soldado contemporáneo. Importa en él esencialmente el grado de energía con que maneja su cuerpo, el nivel de presencia escénica que lo hace interesante aun más allá de su papel mismo y nos lo indica como un elemento rico en posibilidades interpretativas aunque tal vez necesite aún disciplinar técnicamente eso que ya posee y que es básico aunque no demasiado frecuente encontrar entre nuestros actores.

El trabajo de concepción, espacio y dirección, que ya mencionamos bajo responsabilidad de Gilberto Guerrero, presenta cierta discontinuidad tanto en la estructura narrativa verbal como en el juego de imágenes que nos va proponiendo a lo largo de la obra, alternando ideas eficazmente resueltas con otras más débiles en el manejo de los nexos entre escenas y en la continuidad de los climas que suelen caer en momentos de laxitud. El resultado general, sin embargo, es positivo y si marcamos estas deficiencias es simplemente porque ya se ve materia y capacidad suficientes como para superar, en algún próximo espectáculo, esto que debilita un producto que no defrauda y entretiene de buen grado a los espectadores que en cada función tiene el placer de compartirlo.

Rafael Pérez Fons y Jesús Perulles en Aristofánica, creación colectiva del grupo "Punto y Raya", basada en textos dé Aristófanes, dirección de Gilberto Guerrero. Foro de la Conchita, Vallarta 33, Coyoacán, 554-5257. Jueves, viernes y sábados 20:30 horas y domingo 20 horas.