FICHA TÉCNICA



Notas El autor comenta la manera en que la crisis económica afectó la actividad teatral en el país y la importancia de la Muestra Nacional en ese contexto

Referencia Bruno Bert, “VIII Muestra Nacional Monterrey 86. Afectó la crisis al teatro”, en Tiempo Libre, núm. 335, 9 octubre 1986, p. 36.




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Referencia Electrónica


Teatro

VIII Muestra Nacional Monterrey 86
Afectó la crisis al teatro

Bruno Bert

La semana del 20 al 27 de septiembre fue de movilidad permanente para la actividad cultural regiomontana. Cada día una docena de distintos espectáculos teatrales desplazaban a artistas, críticos y público a distintos puntos de la ciudad, ávidos de conocer lo que 27 estados habían concentrado en Monterrey a nivel de teatro. Alternando con las representaciones se ubicaban las mesas redondas y los encuentros que cada grupo intentaba con sus colegas. Este año, al contrario de Jalapa en 1984, no se contó con cursos, salvo el que dictara sobre los últimos días el escritor y teatrista cubano Francisco Garzón Céspedes; y a decir verdad el saldo indica que estos continúan siendo necesarios no solamente al interior de la muestra, sino a lo largo de todo el año como apoyo a grupos y directores.

Si bien el número de teatristas congregados en Monterrey ha sido superior al que se encontrara hace un par de años en Jalapa y la organización infraestructural funcionó -con sus excepciones— con una mayor eficiencia; el nivel de lo presenciado, en líneas generales, nos dice de una baja en los niveles formativos, tanto en los actores como en dirección e incluso en la adaptación escénica de los textos. Sería por otra parte extraño que así no fuera ya que el tiempo transcurrido desde entonces ha sido para nuestro país de deterioro económico, y resultaría de lo más extraño que el teatro no hubiera sido afectado, cuando los aparatos culturales son los primeros en resentirse frente a estas situaciones con la desaparición de subsidios, recortes en la investigación, disminución de los puestos laborales, etc.

Sin embargo, no es este descenso en la calidad de los productos lo que puede cuestionar a la Muestra Nacional, sino que por el contrario potencia la importancia de que continúe realizándose periódicamente para que podamos a través de ella radiografiar el estado y las necesidades de nuestro teatro, como punto no muy frecuente de encuentro, en el que se pueden hallar además a dramaturgos, tanto noveles y de provincia como aquellos que ya cuentan con un reconocimiento nacional e internacional, y con los medios de comunicación a través de los cuales justamente puede hacerse pública la evaluación de la situación imperante.