FICHA TÉCNICA



Título obra Máscara para dos desconocidos

Autoría Francisco Garzón Céspedes

Dirección Francisco Garzón Céspedes

Referencia Bruno Bert, “Máscara para dos desconocidos. Trasponer géneros”, en Tiempo Libre, núm. 332 , 18 septiembre 1986, p. 28.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Máscara para dos desconocidos
Trasponer géneros

Bruno Bert

"Muchos son los caminos que conducen a la casa del señor". Parafraseándola podríamos usar la misma expresión para el teatro y, con una pizca de humor, al teatro cubano, ya que a él nos vamos a referir.

Aunque no tanto al teatro cubano en general, sino específicamente a los caminos que se van abriendo en ese cuerpo hacia la experimentación tanto de los aspectos formales como de contenidos, elemento indispensable para la renovación de un lenguaje, acorde a las transformaciones del medio al que pertenece y que como todo organismo vivo también va mutando y transformándose.

Francisco Garzón Céspedes es un director y dramaturgo cubano de amplio prestigio internacional que cuenta en su haber con el Premio Continental de Teatro Ollantay (Venezuela 1985), ha publicado más de treinta textos de investigación teatral, periodismo, poesía experimental, narrativa y teatro. Y ahora nos da la oportunidad de ver un tramo —el suyo— de esas búsquedas que mencionábamos más arriba. Y esto en el cuerpo de un grupo mexicano: el Tablas Arte Escénico, con el que ha montado Máscara para dos desconocidos, obra que no sólo dirige sino que también le pertenece y ha escrito para un peculiar tipo de experimento que nos propone.

Esta propuesta consiste en estructurar una obra por módulos intercambiables. El drama, en cuanto texto literario de soporte; es siempre el mismo, pero está como fraccionado en fetas (los módulos) cambiando en algunos el género imperante en la línea directriz de composición. A su vez esta línea directriz también puede cambiar de género operándose una nueva transformación. Ejemplificando: Monto un espectáculo como tragedia, pero las escenas 7 y 14 las inserto como farsa y la 3 y 9 como juegos de actuación. Suponiendo que la obra conste de 15 escenas todas las demás las continuaré trabajando como tragedia. Pero al día siguiente la misma obra la vuelvo a montar como melodrama y altero algunas escenas intermedias en tono de comedias, y así en más. Es evidente que este juego de transposiciones de géneros tanto en el interno como en la totalidad o en ambos a la vez, es por demás insólito y aplicado a cualquier texto los resultados los puedo llegar a suponer bastante riesgosos. Céspedes —como lo hacía Brecht con sus teorías— lo está aplicando a su propia dramaturgia a la que ha construido para esta experiencia. Máscara para dos desconocidos hace parte, junto con Los trapecistas feos del díptico Palabras contra el silencio y se basa estructuralmente en las experiencias constructivas que Garzón Céspedes trae de la poesía por un lado y de la narración oral —otra de sus especialidades— por el otro. El trabajo, ya presentado en Costa Rica, Venezuela y por supuesto Cuba, ha recibido elogiosos comentarios y propende, según su mismo autor, "a evidenciar que unos seres humanos disfrazan la soledad dándole a su vida un tono de comedia; otros con actitudes melodramáticas, tragicómicas o trágicas; mientras que otros, quizás, lleguen al extremo de vivir la soledad como una farsa". El sistema está pensado además para permitir "crear nuevas lecturas sobre la misma obra casi hasta el infinito y proponer una pluralidad de acercamientos al texto dramático".

La segura disciplina y entrenamiento actoral de los integrantes de Tablas y el rigor casi matemático conque el director cubano maneja la experiencia hace de interés esta Máscara... a la que nunca veremos completamente porque noche a noche se irá renovando en distintas variaciones e intercambios de géneros. En Cuba cada presentación suele acompañarse por un debate donde público y artistas prolongan y enriquecen el trabajo a través del intercambio directo de opiniones. Ojalá pueda mantenerse esa costumbre también aquí como una forma de intercambio con los teatristas en su proceso de experimentación.