FICHA TÉCNICA



Título obra El candidato de Dios

Autoría Luis G. Basurto

Dirección Lorenzo de Rodas

Elenco Héctor Gómez, Rolando de Castro, Germán Robles, Manolo Garcia, Luis Gimeno, María Dalia

Escenografía David Antón

Espacios teatrales Teatro Helénico

Referencia Bruno Bert, “El candidato de Dios. Infierno en el vaticano”, en Tiempo Libre, núm. 330 , 4 septiembre 1986, p. 32.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

El candidato de Dios
Infierno en el Vaticano

Bruno Bert

El breve pontificado de Juan Pablo I (en el siglo Albino Luciani), de apenas treinta y tres días, sustituyó en leyenda lo que, por falta de tiempo, no pudo crear en historia. A esto contribuyó sin duda ese número peculiar de días que coincide con los años de la vida de Cristo y que por ende invitan a entrelazarlos en destinos trágicos y a pensar en martirio; lo que, actualizado en su nombre hoy llamaríamos simplemente asesinato.

Y claro que pensar en la posibilidad del asesinato de un Papa es indudablemente atractivo como tema para una obra, ya que, en manos de un buen autor, se pueden aunar los principios de la intriga con una visión crítica del novelesco mundo del Vaticano, sus facciones progresistas y reaccionarias; sus vinculaciones con el mundo externo —no siempre impecables— y los lazos entre la fe, la pureza y la política.

Luis G. Basurto crea, a través de la narración fabulada del último día de vida de ese Pontífice, una trama de interés que auna los puntos mencionados bajo el nombre de El candidato de Dios, obra que se está presentando en el Teatro Helénico.

Es interesante advertir que a pesar que se trata de un drama donde juega esencialmente lo verbal y una temática muy específica y restringida, llega a ganar el interés incluso de los que no somos creyentes. Debido, esto en partes iguales a la pericia del autor y a la habilidad del director, Lorenzo de Rodas, que con un trazo simple y limpio maneja los espacios con soltura y reafirma el valor de la presencia actoral de un plantel ampliamente profesional.

David Antón, responsable de la escenografía, crea un espacio atractivo y pertinente mediante el uso de materiales que al mismo tiempo evocan la fastuosidad, el agobio y la ligereza de ese museo viviente que es el Vaticano. Términos que entre sí parecen contradictorios pero que logran conjugar a través de cambios y desplazamientos de paneles que se dan a la vista del público, en una concepción del escenario que nos retrotrae al valor de la "caja de trucos" tal al gusto y al uso en las épocas de auge en ese palacio principesco. El efecto se acentúa por el telón de gasa con la reproducción de la plaza de San Pedro, de factura barroca, y la proyección de diapositivas en blanco y negro en los momentos claves de la representación.

El elenco, encabezado por Héctor Gómez, cuenta con los nombres de Rolando de Castro, Germán Robles, Manolo García, Luis Gimeno y María Dalia, entre otros. Se trata de un equipo solvente y es indudablemente a través de su capacidad donde se reafirman las dotes antes mencionadas en relación a la dirección y a la estructura de obra.

Destaca dentro del plantel —además de Héctor Gómez, que logra un interesante parecido con la figura y el carácter real de Albino Luciani—, Germán Robles en la composición del Cardenal Filipi. Y aunque Basurto muestra una cierta complacencia al componer este personaje, Robles logra darle flexiones de particular acierto.

A nivel temático se nos contraponen los ideales de pureza y pobreza evangélica postulados por el nuevo Papa y la corrupción de ciertos estamentos de su Estado, que plantean la impractibilidad de tales acciones, en connivencia con poderes económicos extravaticanos, como lo fue aquella famosa Logia Propaganda Due, que diera mucho que hablar en aquellos años y terminara con un escándalo de proporciones internacionales del que se vio libre el Estado Pontificio. Que tal política de regreso a los orígenes y su intento de llevarla a cabo impulsara al posible asesinato del Papa, es tema de controversia que enriquece el trabajo con ecos de pláticas y reflexiones llevadas a posteriori de la visión del mismo, incentivadas por la frase de Juan XXIII citada en el programa de mano: "Es necesario sacudir el polvo imperial que se ha acumulado durante siglos en la silla de Pedro".

Héctor Gómez de blanco, en El candidato de Dios, de Luis G. Basurto; dir., Lorenzo de Rodas; mar. a jue., 20:30; vier. y sáb., 19 y 21:30: dom., 18 hrs. Teatro Helénico, Av. Revolución 1500, San Ángel, 54833-75. (Fotografía de Luis Fernando Moguel)