FICHA TÉCNICA



Título obra Y, el milagro

Autoría Felipe Santander

Dirección Felipe Santander

Elenco Carmen Delgado, Luis Cárdenas

Escenografía Alejandro Luna

Espacios teatrales Teatro del Bosque

Referencia Bruno Bert, “Y, el milagro. Árbol con fronda”, en Tiempo Libre núm. 310, 17 abril 1986, p. 25.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica


Teatro

Y, el milagro
Árbol con fronda

Bruno Bert

Ver, palpar el crecimiento, es algo que indudablemente produce placer, sea en un árbol, sea en un hijo, sea en un artista y en su obra. Hace un par de meses vi —y por primera vez— El extensionista y ahora, sin mediar otro material de Felipe Santander, Y, el milagro. Es, para usar el parangón del principio, como reencontrarse con el mismo árbol varios años después, reconocerlo y al mismo tiempo deslumbrarse de que haya podido echar semejante fronda. Y se vuelve doblemente interesante la constatación porque el crecimiento no corresponde sólo al autor sino también al director, que no necesariamente por ser una misma persona tenían que haber crecido parejos.

El director ha ganado en la soltura con que utiliza planos simultáneos y en la estructuración de los mismos que contienen una habilidad hasta cierto punto cinematográfica, con reminiscencias a aquello que Eisenstein llamaba "montaje —atracción" e, incluso, fundidos de encadenación entre escenas. Pero este avance en el profesionalismo escénico se extiende también al manejo de actores entre los que logra algunos momentos verdaderamente creativos aunque, paradójicamente, continúen siendo los "dúos" y los momentos "íntimos" los más fluidos, en relación al manejo de grupos donde aún se presentan ciertas asperezas que posiblemente tengan más de descuido que de inconsciencia del hecho.

En lo que hace al autor, es claro que, sin abandonar el mismo tipo de estructura que en El extensionista, hace crecer las posibilidades que le da el género, limpia ciertos aspectos de ingenuidad didáctica y desarrolla los momentos como las partes de una composición que, sin abandonar su valor relativo en la totalidad, adquieren un brillo propio por el afecto con que son tratados, sumando seguridad y morosidad en el detalle que evidentemente produce toda una suma de matices que enriquecen la obra en su conjunto.

No vamos a hablar de la propuesta ideológica; baste decir que es un diálogo maduro que nos recuerda muchas circunstancias reales de la vida de América Latina y, aunque tengamos nuestras dudas respecto a la factibilidad del final, no deja de responder a muy serias corrientes del pensamiento contemporáneo.

El trabajo de los actores presenta desniveles, cosa por demás lógica por la cantidad de gente que puebla la escena, pero hay que destacar el trabajo de Farnesio de Bernal porque realmente es una composición que por momentos llega a ser casi preciosista, del que apenas si se botan detalles como el grito del final del primer acto.

En los que hace a la escenografía de Alejandro Luna, se nos demuestra el talento de poder casi prescindir de la misma, creando espacios a través de la luz y de sugestiones como el uso de un ciclorama y la proyección de una única diapositiva en tonos sepia de alguna iglesia colonial.

Si el desarrollo global de la escena mexicana hubiera ido parejo al de este actor y director, aunque siguiendo las múltiples líneas y estéticas que naturalmente cobija una sociedad compleja como la nuestra, es indudable que tendríamos menos oportunidades de aburrirnos cuando vamos al teatro... cosa que suele suceder con insólita frecuencia.

Carmen Delgado y Luis Cárdenas en Y, el milagro; autor y director, Felipe Santander; escenografía e iluminación, Alejandro Luna, Teatro del Bosque (atrás del Auditorio Nacional), martes a sábado 20:30; domingos, 18 horas.