FICHA TÉCNICA



Título obra Love letters

Autoría Albert Ramsdell Gurney

Dirección Susana Alexander

Elenco Susana Alexander, Hector Goméz,,Diana Bracho, Angélica Aragón, Héctor Bonilla, Fernando Balzaretti

Espacios teatrales Centro Cultural Helénico

Referencia Rafael Solana, “Teatro. [Susana Alexander dirige y actúa en Love letters de A. R. Gurney]”, en Siempre!, 22 julio 1992.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Siempre!   |   22 de julio de 1992

Columna Teatro

Susana Alexander dirige y actúa en Love letters de A. R. Gurney

Rafael Solana

La educación teatral de Susana Alexander es más británica que mexicana. Probablemente habría alguna exageración en decir que se trata de una actriz inglesa residente en México; pero en todo caso, esa exageración no sería tan grande como a primera vista parece. Susana es una actriz inteligentísima y muy brillante, y puede hacerlo todo: viejas, jóvenes, madres, hijas, cómicas, trágicas; a veces un muchacho, otras una emperatriz, o una mujer humilde, del pueblo, lo mismo da mexicana que boliviana. Si se encuentra unas cartas escritas por alguna austriaca dama de la corte de Carlota, las representa, e incorpora su silueta al fondo de ahuehuetes de Chapultepec; o bien pide la palabra y habla en nombre de indigentes indígenas de America Latina; sin embargo lo que hace con mayor perfección (excepto una graciosa madre judía inolvidable) es lo que ella misma traduce del inglés, que es muy posiblemente el idioma en que piensa y sueña. Y si además de la traducción toma en sus manos la dirección, entonces la vemos moverse como un alegre pez de bellos colores en agua transparente.

No hace mucho que tres estrellas femeninas y otras tantas del sexo viril dieron a conocer en México el espectáculo literario Love letters, de A.R. Gurney, obra que fue posible que por pocos días cada una montaran tres parejas, pues no requiere ni memorización (cada personaje tiene delante de si, abierto sobre sus rodillas, su texto y lo va leyendo) ni movimientos sobre la escena, pues basta que permanezcan sentados en sendos sillones, sin siquiera mirar el uno hacia el otro. Sin dar tiempo para que se nos vayan de la memoria Diana Bracho, Angélica Aragón, Héctor Bonilla, Fernando Balzaretti ni otros dos artistas que estrenaron este epistolario (de corte parecido a aquellas cartas de George Bernard Shaw, Adorable embustero(1), que alguna vez con maestría insuperable leyeron Dolores del Río y Nacho López Tarso). Susana ha tomado en sus manos esta pieza y la ha promovido, traducido, dirigido e interpretado, llevando en la otra silla a ese excelente actor que es Héctor Gómez, quien nuevamente, como en El beso de la mujer araña(2) lleva airoso sobre sus hombros un personaje largo y matizado, con mucho texto, a cambio de ningún desplazamiento. La Alexander, a quien hay quien critique de falsa o de redicha, y de sonar siempre la misma en todo tipo de papeles, empieza, es cierto, un tanto fingida, en aquella parte de su papel en que representa una niña; pero va transformándose, a medida que la representación avanza, y con base en la que tenemos por la mayor de sus cualidades, que es una inteligencia espejeante, se va metiendo en el papel hasta incorporarlo en forma convicentísima y jugar a su antojo con las emociones del público, a quien mantiene fascinado, gracias a que su personalidad escénica es poderosísima.

Vale la pena volver a oír estas tiernas cartas, ahora en boca de Susana Alexander y de Héctor Gómez, pues si el texto es muy bello, la manera que de decirlo tienen estos artistas admirables hace que brille más. Love letters es uno de los espectáculos artísticos de mayor calidad que actualmente ofrece la cartelera teatral de la ciudad de México; y está montada dentro del hermoso marco que es la capilla catalana del Instituto Cultural Helénico, en la avenida Revolución de la delegación de San Ángel.


Notas

1. Véase la crónica respectiva que con fecha del 11 de septiembre de 1963 se incluye en este volumen.
2. Idem. 9 de marzo de 1983.