FICHA TÉCNICA



Título obra Sueño de una noche de verano

Autoría William Shakespeare

Dirección André Moreau

Grupos y compañías Alumnos de la Escuela de Arte Teatral

Espacios teatrales Teatro del Palacio de Bellas Artes

Eventos Temporada de Teatro Universal

Notas Comentarios sobre la noche de San Juan, tema de Sueño de una noche de verano

Referencia Armando de Maria y Campos, “Estreno de El sueño de una noche de verano de Shakespeare, la tarde de San Juan en Bellas Artes, bajo la Dirección de André Moreau”, en Novedades, 26 junio 1948.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Estreno de El sueño de una noche de verano de Shakespeare, la tarde del día de San Juan en Bellas Artes, bajo la dirección de André Moreau

Armando de Maria y Campos

Al caer la tarde del 24 de junio –día de San Juan– se abría la cortina de terciopelo gris del majestuoso teatro de nuestro Palacio de Bellas Artes, para la primera representación en México de la comedia de Shakespeare El sueño de una noche de verano, una de las obras maestras del genio de Stratford-upon-Avon, y en la que culmina su fina y audaz vena cómica; cuarta obra, y la correspondiente al teatro inglés, de la temporada de teatro universal –y experimental– que realiza el Estado.

¡Noche de San Juan! En el calendario inglés, "midsummer day" indica hoy, justamente, el día 24 de junio, y "midsummer night", por consiguiente, la noche de San Juan, o sea la del solsticio de verano. No es posible verter al castellano con exactitud el título de A midsummer night's dream con que Shakespeare bautizó su obra célebre, que bajo la dirección el comediante francés André Moreau se representará en el Bellas Artes hasta mediados de julio próximo, ¿La sogne d'une nuit d'été, como dicen, los traductores franceses; Sueño en una noche de verbena, como certeramente tradujo Macpherson; Sueño de una noche de San Juan, según Luis Astrana Marín, porque por su sentido moderno de ser "midsummer night", entre los ingleses la noche de San Juan, corresponde exactamente la fiesta y noche que describe Shakesperare a la española del indicado santo, en que subsisten en España idénticos ritos, usos y costumbres de origen no menos misteriosos? ¿O, por fin, Sueño de una noche de verano, traducción literal de don Marcelino Menéndez y Pelayo y José Arnaldo Márquez, cuya es la versión que, sin un solo corte, eligió Moreau para representar, ahora?

En los tiempos de Shakespeare –nos refiere Astrana Marín–, y aun en siglos anteriores, parece ser, sin embargo, que el "Midsummer" era una fiesta especial mágica, durante la cual el pueblo se entregaba a ritos de hechicería y singulares diversiones, para conquistar ciertas plantas, como el mirto, el laurel y la verbena, a las que tradicionalmente se atribuían virtudes misteriosas; restos de vetustas costumbres que, arrancando de la mitología pagana, con el sacrificio en piras propiciatorias y solemnidades para impenetrar la protección de los dioses se continuaron en épocas cristianas al entroncar con la mitología gótica. Son frecuentes las alusiones a estas festividades en libros y romances de antaño, en que se esperaba a ciertas horas apariciones de amantes, de santos, de espíritus, hadas, trasgos, duende o silfos y demás personajes del mundo de la fantasía y del ensueño. Toda la literatura de la Edad Media abunda en leyendas misteriosas de esta clase, en que se confunden y entrelazan lo real con lo ficticio, la conseja con la historia, el mito con la religión. Circunscribiéndonos a la época de Shakespeare, esta noche mágica celebrábase en un día de mayo, a cuya hora del alba cumplíanse los ritos.

¿Conocía Shakespeare la costumbre española de celebrar el mágico misterio de esta noche? Sí; la acción se desarrolla en la Grecia clásica; pero no falta biógrafo del autor que suponga que esta Atenas convencional esté concebida como una aldea inglesa; artesanos y hombres del pueblo, y aun los duques que circulan por el argumento se portan como ingleses. A una legua de distancia de la aldea inglesa convertida en Grecia, está el bosque misterioso poblado de hadas donde se dan cita los enamorados Hermia y Lisandro, Helena y Demetrio; donde los entusiastas artesanos van a ensayar la representación de Píramo y Tisbe, donde reinan Oberón y Titania; donde Puck hace travesuras y sufre equivocaciones que pueden ser fatales a los corazones enamorados; porque nada menos que cinco argumentos se entrelazan y desarrollan en la fantástica comedia Sueño de una noche de verano: el entremés de los menestrales –recurso muy teatral de Shakespeare éste de hacer entrar una comedia en otra comedia, como hizo entrar una tragedia en otra tragedia en Hamlet–; las bodas de Hipólita y Teseo, los amores de Lisandro y Hermia, los de Demetrio y Helena, las rencillas entre Titania y Oberón, y todo en un mágico clima de hadas, duendes, enanillos...

El argumento de esta incomparable fantasía tiene sus raíces en La vida de Teseo de Plutarco, en el Knight tale de Chaucer, en las Metamorfosis de Ovidio. El entremés La dolorosa comedia y crudelísima muerte de Píramo y Tisbe, tal vez esté inspirado en la novela pastoril española Diana de Jorge Montemayor, publicada en España por 1558.

A midsummer night's dream debió de escribirse hacia 1594 a 1598, su primera edición data de 1600. Pero esto importa poco, si la maravillosa pieza, tan escasamente representada con posterioridad a la muerte de Shakespeare por las dificultades que presenta su escenificación, que Max Reinhardt llevó a la pantalla delirante de fantasía, conserva fresca la embriaguez de la noche de San Juan férvida, olorosa a verbena, enfogatada y mágica, en que la hechicería es también un personaje, en donde la maravillosa ensoñación en que se funde la primavera y el verano, transmite sus locuras de un lado a otro de la selva, gracias a Puck, el más travieso de los duendecillos, y en la que el amor juega con la burla, y la pesadilla con la ilusión, siendo su idea secreta que el amor puede transformar las cosas bajas y viles en dignas y excelsas...