FICHA TÉCNICA



Título obra Los lunes salchichas

Autoría Rafael Solana

Dirección Gonzalo Correa

Elenco César Bono, Óscar de Pinedo Ángel Garasa, Emilio Brillas, Alejandra Meyer, Raymundo Capetillo, Carlos Ignacio, Patricia Martínez

Escenografía Corzo Duarte

Productores Jorge Ortiz de Pinedo

Referencia Rafael Solana, “Teatro. [Los lunes salchichas de Rafael Solana, dirige Gonzalo Correa]”, en Siempre!, 29 abril 1987.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Siempre!   |   29 de abril de 1987

Columna Teatro

Los lunes salchichas de Rafael Solana, dirige Gonzalo Correa

Rafael Solana

Es una verdad de a kilo que todo está hoy muchísimo más caro que antes; pero sería injusto no reconocer que la calidad de todo ha mejorado notablemente; cualquier condominio, por modesto que sea, no puede compararse con aquellos cuartos de vecindad de a 12 o 15 pesos mensuales de renta, con un solo excusado y un solo lavadero para veinte familias, ni las peseras se parecen a aquellos primitivos camiones de a tres planillas por una peseta (25 centavos); ni las piezas de pan de a dos por cinco centavos tienen relación con los panes o las baguettes de a 150 pesos pieza, y hay un abismo entre aquellos mercados de Jamaica, de San Juan, en que andaba uno entre los charcos, a codazos, alegando con las marchantas para obtener rebajas, y los limpios, luminosos, amplios, cómodos (y carísimos) supermercados de hoy día.

Hoy el teatro de comedia cuesta tres mil pesos o tres mil quinientos; pero también ¡qué diferencia! Aquellos asientos de palo, aquellas decoraciones de papel, aquellas obras en que se oía más al apuntador que a los artistas, que estrenaban una nueva cada sábado. Hoy la comedia es más cara que hace medio siglo... pero lo vale. Tomemos como ejemplo un teatro de clase media, sin pretensiones, uno de los varios del empresario comercial más profesional y más constante: el señor Varela. Comparemos la comodidad del Venustiano Carranza con el Ideal de las Hermanas Blanch, o el Fábregas de la señora Montoya. Y de la comedia más recientemente allí montada, Los lunes salchichas, apreciemos los decorados, lujosos, de buen gusto, y el vestuario, magnífico, así el de las damas, como el de los caballeros. Y tomemos nota del reparto, en el que no hay un principiante, un aprendiz, sino todos son artistas de primera categoría en el género, que puede ser calificado, por los presumidos, de modesto; pero que también es susceptible de hacerse bien o mal, y que en el caso a que nos referimos está perfectamente bien hecho.

No nos referimos a la comedia misma, ya conocida del público, que la vio hace 20 años (en el Milán) con Guillermo Orea, Ada Croner, José Antonio Brillas, Rosa Furman, Gloria Silva y Enrique Bécquer, y después en otro teatro con Lupe Rivas Cacho y Gonzalo Correa en los papeles principales. Correa ahora la dirige, como quien muy bien la conoce y sabe sacarle partido y los dos excelentes decorados los ha hecho Corzo Duarte, y su productor asociado es Jorge Ortiz de Pinedo. Nos referimos a la impecable producción, la dirección acertada, y, sobre todo, las interpretaciones estupendas; hay a la cabeza del reparto, que es corto, dos estrellas supremas: Yuyú, que es la reina de la comedia cómica en México, y César Bono, que es uno de los maestros que hoy tiene el género, que fue el de don Óscar de Pinedo, don Ángel Garasa, don Emilio Brillas, tres cumbres del arte de hacer reír, que es un arte noble y nada despreciable. Yuyú, que además de estar en la plenitud de su talento nos parece más guapa que nunca, hace reír de continuo, con su personalidad simpatiquísima, al adornar su papel con detalles de su estilo propio, y otro tanto logra Bono, que también ha rebordado el suyo, agregando su comicidad personal a la que pueda tener el personaje escrito. Pero no están solos estos dos ases de la comedia; también es ya una profesora Alejandra Meyer, además muy bien vestida, y nada en sus propias aguas como un pez Raymundo Capetillo, que encaja en este género mejor que en ninguno otro de los que le tenemos vistos, que son muchos; y el reparto se completa con dos jóvenes tan bien presentados como talentosos: Carlos Ignacio, que es un producto de la televisión (pero ya le vimos, excelente, en Sálvese el que pueda) y la linda Patricia Martínez, que luce espléndida como mujer y nada deja que desear como actriz de comedia.

Tuvimos la impresión, la noche del estreno, de que gustaban mucho todos estos artistas , de que eran muy bien apreciadas la dirección, la producción, la escenografía; y de que la comedia misma, que no tiene más pretensión que la de hacer pasar un buen rato, era bien aceptada por el público.