FICHA TÉCNICA



Título obra Las visitas

Autoría Alejandro Aura

Dirección Alejandro Aura

Elenco María Alicia Delgado, Zaide Silvia, Joaquín Gallardo, Luis Urreta

Escenografía Leonel Maciel

Coreografía Elsy Contreras

Música Alicia Urreta

Notas de Música Luis Urreta / flauta

Referencia Rafael Solana, “Teatro. [Las visitas de Alejandro Aura]”, en Siempre!, 11 julio 1979.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Siempre!   |   11 de julio de 1979

Columna Teatro

Las visitas de Alejandro Aura

Rafael Solana

No existe el menor peligro posible de que este año se queden desiertos los premios “Juan Ruiz de Alarcón” y “Sor Juana Inés de la Cruz” que las dos agrupaciones de críticos teatrales de México ofrecen; si se quedaron sin dar esos premios hace dos años no fue porque no hubiese una obra digna de ellos (lo era una de Luis G. Basurto, a juicio de todos) sino para dar una campanada que llamase la atención de las autoridades sobre la casi total falta de apoyo oficial para la producción de los escritores mexicanos.

Este año, y vamos a la mitad apenas, ya se han estrenado dos obras nacionales estupendas ninguna de ellas ni en la Compañía Nacional de Teatro ni en el Teatro de la Nación. La primera la montó la Universidad (la tuvo en sus manos Bellas Artes, pero no se decidió a estrenarla), y es de Vicente Leñero, que sin ser precisamente un debutante, sino ya un autor consagrado y con prestigio, tampoco es un veterano ni una antigüedad. La segunda, estrenada en un teatro pequeño, en una plaza escondida en Coyoacán, es de un escritor todavía más joven, ahora hace su presentación como director de escena con una pieza escrita por él mismo y con música de la profesora Alicia Urreta. También este teatro es de la Universidad Nacional Autónoma de México.

¿No están las aguas tomando su nivel cultural? ¿No nos está enseñando la experiencia que el lugar justo y preciso para promover el buen teatro nacional (el otro teatro nacional, el no tan bueno, lo promueven los empresarios de las carpas y los señores Varela) son las universidades, la de México y la de Veracruz, a la cabeza?

Íbamos muy confiados, porque el nombre de Alejandro Aura no prometía nada malo, y porque ese local se prestigió con la obra que antes puso allí José Hernández, It´s a pity she´s a whore; no nos cabía duda de que veríamos algo bueno; pero...

Pero la verdad, no lo esperábamos tan bueno. La comedia Las visitas es una auténtica delicia, una joya, una caja de sorpresas, todas ellas gratas. Leonel Maciel preparó una escenografía y vestuario en estilo realista, copiando con exactitud los uniformes y los muebles requeridos, y Aura, como director, cuidó de que las actrices, que no son sino dos, hiciesen exactamente todos los movimientos que contribuyen a darnos la exacta impresión de estar viéndolas trabajar en el oficio que sus papeles les atribuyen; no faltó sino un poco de olor a cuarto de hospital para que la sensación fuese más completa. Las dos actrices están sensacionales. Como es comedia musical, también cantan, y también bailan, y lo hacen bien; pero, sobre todo, ¡qué actuaciones! Están María Alicia Delgado y Zaide Silvia encantadoras, llenas de agilidad, de gracia, de interpretación, de simpatía; el autor ha puesto en sus bocas frases llenas de color, que tienen que ser dichas con mucha naturalidad y con buena sombra; así las dicen, y resultan divertidísmas.

Como contrapunto, Joaquín Gallardo lleva un personaje poético, la voz del autor; el contraste entre el léxico coloquial de las enfermeras y los delirios del paciente, que es un poeta, y no cualquier poeta, sino el poeta Alejandro Aura, produce un efecto deslumbrante.

Hay una cuarta persona en escena, un personaje sin palabras; la autora de la música, Alicia Urreta (a quien también corresponden una parte del gran acierto que es toda la obra, y nos queda agregar a Elsy Contreras (coreógrafa), fue probablemente quien ideó que Luis Urreta (¿su hijo, quizás?) apareciera tocando la flauta, como personaje imaginado. Cumple, como actor y como flautista).

¿Se acordaba de Landrú, de Alfonso Reyes, Aura, cuando escribió Las visitas? Tal vez, porque de Escombros de un sueño (o Ashes of dream, en su versión inglesa) de Celestino Gorostiza, no puede acordarse, pues se estrenó antes de que él naciera. La mezcla de lo irónico con lo real, por cierto, aunque sirve para crear el claroscuro, no es lo mejor de la obra, que alcanza sus momentos cumbres en los dos cuadros extremos, el primero y el último, que son los que pertenecen al género sainete, con sus pinceladas poéticas en la boca del delirante, el del sueño es solamente un entremés, como en Las cosas simples de Héctor Mendoza; sirve para dar mayor longitud y mayor cuerpo a la comedia; pero no la enriquece.

Con La mudanza, habrá Las visitas de llegar a finalistas por los premios de este año a la mejor obra de autor nacional. Las dos son estupendas.