FICHA TÉCNICA



Título obra Felipe ¡ngeles

Autoría Elena Garro

Dirección Hugo Galarza

Elenco Guillermo Gil, Eduardo OcaÃ’a, Manuel Armenta, Miguel Rodarte, Francisco Mauri, Roberto Sosa, Ismael Rivas

Espacios teatrales Teatro de la Ciudad Universitaria

Referencia Rafael Solana, “Teatro. [Felipe Ángeles de Elena Garro]”, en Siempre!, 4 abril 1979.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Siempre!   |   4 de abril de 1979

Columna Teatro

Felipe Ángeles de Elena Garro

Rafael Solana

Meses nos tardamos en ir a ver Felipe Ángeles, de Elena Garro, a pesar de interesarnos mucho tan inteligente autora, por sus obras anteriores que admiramos, todas ellas cortas; pero al fin se nos presentó una oportunidad de conocer esa pieza, en la noche en que ajustaba 100 representaciones(1); nos la acercaron a un teatro más accesible, que el de su estreno, y acudimos con vivo interés.

Es una gran obra. Elena es una escritora magnífica, vigorosa, fresca, discreta, capaz de manejar el diálogo con inteligencia y con brillo; sus puntos de vista políticos podrían discutirse, pues no todos pensarán de Venustiano Carranza, el héroe nacional a quien vemos en los billetes de 100 pesos, lo que de él se dice en la pieza, casi nunca en forma amable; pero como de lo que se trata no es de resucitar al carrancismo ni al villismo, a más de 50 años de distancia, sino de admirar y aplaudir una obra teatral estupendamente escrita, en opiniones de tipo político no caeremos. Las de la señora Garro, adquiridas en la lectura de libros, probablemente, pues ella no vivió la época a la que se refiere, nos parecen muy respetables, al igual que las contrarias a ellas; pero nos parece pujantísima su forma de exponerlas y defenderlas. La obra es desde luego lo mejor de Felipe Ángeles; pero dista mucho de ser lo único, pues la dirección, de Hugo Galarza, nos ha hecho viva impresión, y la actuación de todo el grupo de 14 personas nos ha parecido pareja y notable.

¿Y será posible que ilustres empresarios se quejen de falta de talento en los autores mexicanos, y de escasez de obras? A este centenario asistió Felipe Santander, que es autor de otra obra formidable (y director de ella); ¿cómo puede ser que ningún productor teatral (ni cinematográfico) se dé cuenta de que existan estos valores, que nadie lea estas obras cuando están inéditas, ni vaya a verlas cuando se representan? A los grandes promotores del teatro y del cine mexicano llega a veces noticia de que existen obras como El extensionista o como Felipe Ángeles... pero nunca tienen tiempo de ir a verlas.

La Universidad Nacional Autónoma de México sí conoció la obra de Elena Garro, y la montó, con importantes colaboraciones. Un representante del rector, pues no pudo él asistir en persona, descubrió la placa de las 100 representaciones. Nos llamó la atención que subiera al escenario, y que fuera ruidosamente ovacionado, Enrique Lizalde; eso quiere decir que la gente que allí estaba no entendió de qué trata la obra; trata de un Primer Jefe sumamente personalista en su lucha, descrito como una especie de mago que se cree dueño de la verdad y la razón absolutas y que manda fusilar con balas expansivas a quien no comparta sus ideas. No sabemos que Lizalde haya hasta ahora mandado fusilar a nadie, ni nos atrevimos a pensar que ganas no le hayan faltado; pero hubo una cierta falta de coherencia entre las declaraciones hechas ante su Consejo de Guerra, en realidad ante el público, de Felipe Ángeles, quien dice que luchó contra la existencia de jefes que a sí mismos se tengan por dioses, y la ovación a Lizalde; o la gente no entendió el mensaje de la obra, o no lo aprobó, o de todos modos obró como las multitudes generalmente obran, dejándose fascinar por las personalidades y no por las ideas abstractas.

De notable puede ser calificada la actuación de Guillermo Gil, aunque no da el tipo (fotográficamente); de magnífica la de Eduardo Ocaña como general Gavira; de muy buenas las de Manuel Armenta, Miguel Rodarte, Francisco Mauri, Roberto Sosa, Ismael Rivas, y todo el resto del cuadro. Un gran esfuerzo coronado por el más brillante de los éxitos. Ojalá fuese a ver esta obra estupenda muchísima más gente de la que la ha visto en sus 100 primeras representaciones.


Notas

1. La obra se estrenó el 14 de octubre de 1978 en el teatro de Ciudad Universitaria. P. de m. A: Leticia Rodríguez.