FICHA TÉCNICA



Título obra El primero

Autoría Israel Horovitz

Notas de autoría Susana Alexander / traducción

Dirección Susana Alexander

Elenco Susana Alexander, Abraham Stavans,Fernando Borges, Roberto D'Amico, Guillermo Gil

Espacios teatrales Teatro el Granero

Referencia Rafael Solana, “Teatro. [El primero de Israel Horovitz, dirige Susana Alexander]”, en Siempre!, 27 julio 1977.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Siempre!   |   27 de julio de 1977

Columna Teatro

El primero de Israel Horovitz, dirige Susana Alexander

Rafael Solana

Esta muchacha Susana Alexander va convirtiéndose en una personalidad de primera fila dentro del teatro mexicano; tenía fama de chocantita, de presumida y aun de irrespetuosa; alguna vez hizo por televisión declaraciones mal educadas y antipáticas, en ofensa del decano y el más querido de los críticos, el señor Baguer, que ya no es de este mundo; esto la rodeó, entre algunas personas al menos, de cierto ambiente desagradable; pero aquello debió ser una explosión juvenil no meditada, un arrebato hijo de la edad de la punzada; la verdad es que en estos últimos años la chica, a quien le viene de casta, pues su madre es una actriz y una traductora de talento, ha dado tan firmes pasos en su carrera; que creemos que ya se ha colocado en uno de los lugares más prominentes, por allá por donde andan Manolo Fábregas, Luis Basurto, Julissa, Ancira, Rita Macedo y otros artistas cultivados, impetuosos, agresivos, laboriosos.

Como actriz, se ha anotado éxitos rotundos, en Aquelarre(1), en Los hijos de Kennedy(2), en Electra; ahora se nos presenta en una nueva faceta de su personalidad, al debutar como directora de una obra que ella misma ha traducido, y en la que interviene en un papel, el único femenino. ¿Por dónde comenzar a elogiarla?

Su traducción es excelente, sin tropiezo, con colorido, con ritmo; su actuación es brillante, y para ella se ha compuesto una personalidad física del todo diferente de las que ha tenido en otras obras; no es siempre Alexander (como la Pinal es la Pinal y López Tarso, y conste que hemos tomado por ejemplo a dos figuras cimeras) sino es... una vieja, o una joven, una morena o una rubia, una tonta o una lista, una noble o una plebeya; y esto ya es algo; voz, gesto, enunciación, desplazamiento escénico (en la obra actual baila, muy bien por cierto) son en ella los de una actriz consumada, estudiosa, para quien el oficio no tiene secretos, y que ha descuidado atenida a la inspiración; se ve claramente que ha estudiado actuación como habría estudiado piano, con rigor, aplicándose a cada detalle de la técnica. Si quisiéramos compararla con alguien, tendríamos que ir a escoger entre las más grandes.

Pero la sorpresa nos la da al dirigir El primero(3), obra que en inglés fue estrenada como La cola, y que es un simpático sketch del norteamericano Israel Horovitz, una viñeta, alargada con reiteraciones, compuestas de una manera musical, como unas ingeniosas variaciones (diferencias, diría Halfter), sobre un tema pequeño. Justamente porque la obra no es en sí misma gran cosa, aunque hay que festejar su originalidad y su frescura, brilla más la dirección, que da vida a líneas en sí mismas poco consistentes; para mayor alarde, la señora Alexander no se ha valido de un reparto estelar; ella misma es la única estrella, y el otro artista conocido es Abraham Stavans, que estudió con Elia Kazan, en Nueva York, al lado de Marilyn Monroe y de Marlon Brando; pero los otros tres artistas del reparto nos eran desconocidos; ahora bien: la obra no es de una estrella, ni de dos, sino está imparcialmente repartida, todos los personajes tienen igual importancia, o casi; y aquí, en prodigio de dirección, Susana ha conseguido que se vean todos como iguales, no un veterano y tres principiantes, sino todos parejos, exactos, vivos, perfectamente matizados para tener personalidad y color propio, dentro de la unidad del cuadro. Sí, decididamente será el premio de dirección al que propondremos a la señora Alexander, que ya el de actuación lo ha ganado en algún otro caso.

A casa llena está representándose en el Granero, entre ovaciones jubilosas, y risas, esta divertida estampa, que con vehemencia recomendamos. Y damos aquí los nombres de los tres artistas nuevos que triunfan al parejo de los ya fogueados, y lucen voces espléndidas, soltura, intención y proyección; ellos son Fernando Borges, Roberto D'Amico, importado del Canadá y de Inglaterra, y Guillermo Gil. A todos por igual fue nuestro caluroso aplauso.


Notas

1. Cuya crónica del 14 de junio de 1972 se incluye en este volumen.
2. Idem. 7 de febrero de 1977.
3. Que se estrenó el 1ro. de julio. P. de m. A: Biblioteca de las Artes.