FICHA TÉCNICA



Título obra Santa Juana de los Mataderos

Autoría Bertolt Brecht

Dirección Alejandro Bichir

Elenco Noé Murayama, Raúl Bóxer,Patricio Castillo, Sergio de Bustamante, Amado Zumaya, Maricruz Nájera, Héctor Gómez, Rosa María Moreno, Mónica Serna, Tómas Bárcenas

Escenografía Antonio López Mancera

Espacios teatrales Teatro Julio Jiménez Rueda

Referencia Rafael Solana, “Teatro. [Santa Juana de los Mataderos de Bertolt Brecht, dirige Alejandro Bichir]”, en Siempre!, 19 junio 1974.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Siempre!   |   19 de junio de 1974

Columna Teatro

Santa Juana de los Mataderos de Bertolt Brecht, dirige Alejandro Bichir

Rafael Solana

Metió poco ruido cuando la estrenó aquí, en el teatro Julio Jiménez Rueda(1), con Sergio de Bustamante a la cabeza del reparto, la obra de Bertolt Brecht Santa Juana de los Mataderos; seguramente le faltó que alguien la prohibiera, o que subiera al escenario algún encuerado la noche del estreno para que más gente se diera cuenta de su existencia; nosotros venimos a enterarnos cuando nuevos actores, Noé Murayama por Bustamante y Raúl Bóxer por Patricio Castillo, entraron en el reparto, y desde luego acudimos, con el mayor interés a conocer tal obra y a ver a esos artistas.

Después de ver esta pieza pensamos que va a ser muy difícil que al final del año los críticos encuentren otros directores por formar su terna que no sean Alejandro Bichir, Nancy Cárdenas y Rafael López Miarnau, aunque tengamos ya una excelente dirección de Pepe Solé, y podamos esperar en la segunda mitad del año algunas otras de mérito. Juzgamos que la mayor dificultad en la dirección de Santa Juana consistió para Bichir no en mover a 33 actores en seis escenarios simultáneos, logro muy plausible de Toño López Mancera, pues tenemos esa tarea por ardua, y aun por improba pero dentro de un orden físico, en que interviene la fatiga más que el talento; lo más difícil, pensamos, fue encontrar el tono justo de una obra engañosa que tiene una apariencia exterior y un meollo por completo distinto. No es una obra airada, dramática, de indignación y violencia, como La resistible ascensión de Arturo Ui, que es la obra brechtiana a la que más se parece, sólo que allí el mercado es el de las coliflores y no el de la carne; es, más bien, una obra satírica, cómica, como Grandeza y decadencia de la ciudad de Mahogany, o como La ópera de tres centavos; cuando Brecht se burlaba un poco de sí mismo, les ponía a sus obras música de Kurt Weil y las convertía en zarzuelas, lo que nunca hizo con Madre Valor, ni con Terror y miseria bajo el Tercer Reich, por ejemplo. En Santa Juana de los Mataderos sólo encontramos un pequeño bailable y varios cantables; pero el tono de la pieza, a pesar de la pobreza de los obreros, que es patética, resulta caricaturesco; así lo logró Bichir por lo menos en dos importantes personajes, Mauler y Snyder, que encuentran excelentes intérpretes en Noé Murayama y Amado Zumaya; al dejar al resto del cuadro sus colores sombríos el director subraya lo que de crítico, de mordaz, hay en estos dos, tan irónicos. Lo son también los textos, pero no la actuación, de Santa Juana, Maricruz Nájera, talentosa actriz cuyas entonaciones en muchos momentos nos recuerdan las de Dolores de Río.

El segundo papel de la obra lo hace Héctor Gómez, bien; pero no hay en él esa doble personalidad que tiene el de Murayama, a quien encontramos admirable por su fuego, por su rapidez, y hasta por su gracia en aquellas de sus líneas que las requieren. Otros buenos artistas, como Rosa María Moreno, Mónica Serna, Bóxer, Bárcenas, asumieron pequeños papeles, evidentemente muy por debajo de sus capacidades y de su historia. Veinticinco actores y actrices más completan la compañía, y hacen, todos ellos bien, los papeles de conjunto.

Por los triunfos personales que en ella obtienen Murayama y Bichir, y porque una pieza de Brecht siempre es digna de ser vista, nos dio mucho gusto asistir a esta tardía representación de Santa Juana de los Mataderos.


Notas

1. El 16 de abril. P. de m. A: Mónica Serna.