FICHA TÉCNICA



Título obra Examen de maridos

Autoría Juan Ruiz de Alarcón

Dirección Manuel Montoro

Notas de dirección Héctor Azar

Elenco Héctor Gómez, Adriana Roel, Mónica Serna, Sergio Bustamante, Fernández

Escenografía Antonio López Mancera

Vestuario Antonio López Mancera

Grupos y compañías Compañía Nacional de Teatro

Referencia Rafael Solana, “Teatro. [Examen de maridos, de Juan Ruiz de Alarcón, con la Compañía Nacional de Teatro, dirige Manuel Montoro]”, en Siempre!, 18 abril 1973.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Siempre!   |   18 de abril de 1973

Columna Teatro

Examen de maridos, de Juan Ruiz de Alarcón, con la Compañía Nacional de Teatro, dirige Manuel Montoro

Rafael Solana

Por fin pudimos ver Examen de maridos, obra a la que antes nunca fuimos invitados (como tampoco a Inmaculada, ni a La vuelta del cruzado, obra de cuya existencia sólo por referencia supimos). Con esta obra hemos conocido a la Compañía Nacional de Teatro, de la que sólo habíamos hablado hasta ahora por la impresión que nos hacía leer sus nombres(1).

La obra de Juan Ruiz de Alarcón es admirable, y debe ser agradecido a Héctor Azar el que la rescatara del olvido. El que se haya tomado algunas libertades con la dirección, ya no tanto. Eso de inventar un personaje, para que diga las acotaciones y bocadillos de otros, nos parece una originalidad del todo innecesaria. Tampoco nos ha gustado de la dirección el febril galope a que hace llevar los versos a algunos de los intérpretes. Bustamante y Fernández, concretamente, en vez de actores de teatro clásico llegan a parecer locutores de la estación que da la hora, esforzándose por hacer caber veinte comerciales en un minuto. Sergio, además, está cayendo en un vicio de apayasar sus parlamentos, seducido por la sirenas del aplauso popular; ya hace voces como para los anuncios de RAY-O-VAC, muy chistosas, pero que rebajan la categoría de su trabajo.

Estos dos artistas, más el inteligente Héctor Gómez y las bellas Adriana Roel y Mónica Serna, son las únicas personalidades que encontramos dignas de figurar en una compañía nacional de teatro, y no en los papeles principales, sino como figuras de apoyo, complementarias de reparto. Con ellas a la cabeza, los banderilleros vienen a resultar o principalmente sin currículo alguno o recomendados francamente mediocres, lo que no se nota demasiado en una obra muy repartida, pero podría haber llevado al desastre en otra... si hubiese habido otra. Que tampoco es como para una compañía nacional y su director premiado por su esfuerzo el poner en todo un año una sola comedia.

Los cinco que hemos mencionado, con la salvedad del tiempo presto de los dos principales galanes, son los artistas que están muy bien en la obra alarconiana; saben decir los versos sin renglones, y sus movimientos escénicos son adecuados. El resto del personal, numeroso, simplemente sale del paso, frente a una aceptable escenografía de López Mancera y con un vestuario vistoso y adecuado.¿Cuál irá a ser, y cuándo, la segunda obra de esta modesta Compañía Nacional de Teatro?


Notas

1. La presentación oficial de la Compañía tuvo lugar el 4 de noviembre de 1972 en el Palacio de Bellas Artes. P. de m. A: Mónica Serna.