FICHA TÉCNICA



Título obra Las madres

Autoría Rodolfo Usigli

Dirección Luis G. Basurto

Elenco Virginia Manzano, Augusto Benedico, Pituka de Foronda, Lucha Núñez, José Baviera, Nelly Meden, Guillermo Murray, Alicia Palacios, Rogelio Quiroga, Margot Wagner, Judith Azcárraga

Escenografía David Antón

Espacios teatrales Teatro Hidalgo

Referencia Rafael Solana, “Teatro. [Las madres de Rodolfo Usigli, dirige Luis G. Basurto]”, en Siempre!, 7 marzo 1973.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Siempre!   |   7 de marzo de 1973

Columna Teatro

Las madres de Rodolfo Usigli, dirige Luis G. Basurto

Rafael Solana

Desde sus primeras lecturas comenzó a despertar comentarios encontrados la obra Las madres, de Rodolfo Usigli(1);sus admiradores decían: "es digna de la firma del más ilustre dramaturgo de México"; y sus detractores: "resulta demasiada larga, y cansa".

Nos son incompatibles ambas opiniones; en efecto, nos ha parecido que la obra se prolonga hasta llegar a fatigar, aunque ya la han recortado en veinte minutos; pero desde luego, denuncia la maestría de un autor profesional muy experto; su primer acto despierta el mayor interés, gran parte del cual se sostiene en el segundo, si bien el tercero provoca algún cansancio. Lo curioso es que salta a la vista dónde podría meterse la tijera. Si Usigli no permite que se mutile nada suyo, podría dejar, en cambio, que se arrancaran todas las hojas que no le pertenecen, los chistes sabidísimos (probablemente son de 1915 o de 1916) que más que adornarla, afean la obra, tales como el de los barrotes, en de "Va a asaltar", y otros no menos manidos y faltos de verdadera gracia.

En Las madres Usigli intenta un nuevo género, el que llamaríamos, usando un término de la pintura, mural. Muchos personajes (sesenta) viven a lo largo de dos años diversos episodios, cómicos algunos, muchos trágicos, algunos meramente dramáticos; son pintorescos algunos de los cuadros, hasta alguno habrá poético; hay costumbrismo en varias pinceladas, sabor de época en unas estampas, fuerza en otras. Todo barajado con habilidad, mezclados con sabiduría los ingredientes; excepto en los pocos casos en que se cae un poco en la vulgaridad, como algún pleito de vecinas; es evidente en todo momento que Usigli no estaba pensando al escribir Las madres, ni Luis G. Basurto al dirigir la obra, en un público muy refinado, sino en uno popular, al que algunas de las escenas más flojas parecen divertidas y gratas.

Mover tanta gente, y hacerlo con tino, es uno de los aciertos de Basurto, quien utiliza una escenografía de Antón, si no mejor que otras suyas, eficaz y solvente. Pocos de los muchísimos papeles que lo obra tiene revisten verdadera importancia, en el sentido de dar oportunidad de lucimiento a los intérpretes; sin embargo, son tales la veteranía y la maestría de algunos de ellos (Virginia Manzano, Augusto Benedico, Pituka de Foronda, Lucha Núñez, José Baviera) que logran dar relieve a personajes que son verdaderamente episódicos y que tienen pocas líneas. Nelly Meden y Guillermo Murray tienen asideros más sólidos, y también ellos consiguen lucir, como algunos niños, cuyos nombres podríamos espigar en las dos amplias páginas que llena el reparto. Alicia Palacios, a Rogelio Quiroga, a Margot Wagner, a Judith Azcárraga, también habría que dedicarles una mención especial.

Pensamos, al mismo tiempo que los detractores y que los admiradores de Usigli, que la obra es muy buena, pero muy larga, o muy larga pero muy buena, que de ambas maneras puede decirse; otra poda la mejoraría, aligerándole de su peso muerto; pero se trata, desde luego, de una pieza digna de la firma ilustre que lleva, y merece ser vista por un amplio público.


Notas

1. Estrenada el 3 de febrero en el teatro Hidalgo. Teatro posrevolucionario. Ciudad de México. México, DDF-Escenología, 1997. p. 14 (Col. Teatro núm.3)