FICHA TÉCNICA



Título obra El sueño de una noche de verano

Autoría William Shakespeare

Dirección José Solé

Elenco Joaquín Lanz, Jorge Castillo, Javier Marc

Escenografía Antonio López Mancera

Coreografía Guillermina Peñalosa

Música Erich Mendelssohn

Referencia Rafael Solana, “Teatro. [El sueño de una noche de verano de William Shakespeare, dirige José Solé]”, en Siempre!, 9 junio 1971.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Siempre!   |   9 de junio de 1971

Columna Teatro

El sueño de una noche de verano de William Shakespeare, dirige José Solé

Rafael Solana

Sin que parezca estar ello planeado, el caso es que vamos viendo en esta ciudad, como debe ser, al lado de las más modernas, y de las mexicanas, las obras clásicas, fundamentalmente en la historia del teatro como elemento de la cultura que han de ir adquiriendo las nuevas generaciones de habitantes de la metrópoli. Por ahí hay Aristófanes, en un pequeño teatro, muy bien hecho por “Clavillazo” y Oscar Ledesma; y en otro, el Jiménez Rueda, ahora tenemos a Shakespeare, con una de sus obras que cada pocos años hay que volver a poner, para que no deje de conocerla nadie.

José Solé sin duda se acuerda con nostalgia de aquel Sueño de una noche de verano que don André Moreau dirigió, en Bellas Artes, hace 23 años, cuando el propio Solé era una criatura, e hizo uno de los papeles (otros, Héctor Gómez, Raúl Dantés, Mario Muratalla, Mario García González, todos ellos posteriormente celebridades; parece ser que también Jorge Landeta; la reina de las hadas era Beatriz Aguirre, que ahora hace abuelas en la televisión, y el rey de los elfos, Pilar Souza, y la duquesa de Atenas, Georgina Barragán; ahora el papel de Oberón lo hace un señor, y el de Puck, que aquella vez hizo Humberto Almazán, una señorita).

La música de Mendelssohn ahora está grabada; en aquella ocasión la tocaba en vivo la Orquesta Sinfónica Nacional. La decoración actual, de Antonio López Mancera, es buena, pero no tanto como la de Marichal de entonces; ya no recordamos quién dirigió la coreografía (principalmente bailaban niños) que ahora ha sido encargada a Guillermina Peñalosa.

Mucha vivacidad, mucho movimiento ha impreso Solé a su dirección de El sueño de una noche de verano; pero... él no cuenta con un cuadro tan excepcional como el que tuvo Moreau, que dispuso de toda una generación de artistas (la generación del 48, una pléyade de jóvenes de talento que después se han desenvuelto en forma brillante). Del equipo de Solé destacamos a Joaquín Lanz, ya muy experimentado, y a Jorge Castillo; todos los demás artistas hacen bien sus papeles, para lograr que la representación en su conjunto resulte lucidísima; pero no tienen la acusada personalidad que sí tenían quienes hicieron esta obra hace ya casi un cuarto de siglo.

Excelente idea la de resucitar esta pieza inmortal, y darla a conocer a la nueva generación de espectadores. También debemos mencionar entre los intérpretes, pues él sí tiene ya una personalidad hecha y conquistado un nombre, a Javier Marc, que hace el papel de enamorado Lisandro.