FICHA TÉCNICA



Título obra Espada en mano

Autoría Rafael Solana

Dirección Manolo Fábregas

Elenco Sara García, Toni Carbajal, Guillermo Orea, Fany Schiller, Ernesto Finance, Arcelia Larrañaga

Espacios teatrales Sala Chopin

Referencia Rafael Solana, “Teatro. [Espada en mano de Rafael Solana, dirige Manolo Fábregas]”, en Siempre!, 5 octubre 1960.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Siempre!   |   5 de octubre de 1960

Columna Teatro

Espada en mano de Rafael Solana, dirige Manolo Fábregas

Rafael Solana

Manolo Fábregas se ha hecho un público del que se ha formado ya un concepto muy claro. Un público blanco. De familias. Que quiere ir al teatro a divertirse, a pasar un buen rato, sin muchas complicaciones.

Escogió Manolo, o casi podríamos decir mandó hacer, porque se la fueron ajustando como un traje sobre medida, una piececita blanca, inocentona, y que el mismo Manolo califica de “mona”, lo que no es mucho elogio. La llamó Espada en mano,(1) y trata de una monjita juguetona, que convierte a un bandido que pretende robarla. Ni es gran cosa el asunto, ni son cosa del otro mundo los diálogos, pero... a Manolo le gustó, para su gente, y el presidente de la Legión Mexicana de la Decencia llamó al autor por teléfono para felicitarlo y para decirle que esta sí era una divinidad de obra y no ese horror de La casa de la Santísima tan admirable.

Como ustedes saben, cada cabeza es un mundo. Hay para todos los gustos. Los críticos, en su gran mayoría, torcieron el gesto y encontraron la obra simplona. Sólo el señor Mota, con una generosidad encontró simpática y edificante la piececilla; los demás, incluso el señor Icaza, a quien antes no le gustaban las verdes, la encontraron sosa y ñoña.

Pero en fin, si la obrita no vale nada, evidentemente su postura en escena(2) sí tiene méritos que la hagan digna de ser conocida. Manolo Fábregas ha dirigido con esa mano ligera, amable, que Dios le ha dado para el género de comedia; y además de ambientarla bien con unas escenografías que, si no son lujosas, tienen carácter y simpatía,(3) escogió un reparto que nada deja que desear y a cuya cabeza figura la notabilísima actriz Sara García, a quien la obra está dedicada, desde que la estrenó en televisión hace años. Sara está verdaderamente encantadora en el personaje que le ha sido encomendado; lo saca con un ángel, con un buen humor y con una gracia que hacen que valga la pena ver la comedieta. Y la acompañan, con las mismas cualidades de ligereza y de buena sombra, Toni Carbajal, que, hábilmente dirigido, saca de su papelito mayor partido que el que habría podido sospecharse; Guillermo Orea, que imprime una personalidad llena de bonhomía al suyo; Fany Schiller, que tiene ocasión de hacer brillar su talento; el veterano Ernesto Finance, que se ajusta perfectamente a su tipo, y la guapa joven artista Arcelia Larrañaga, que cumple perfectamente en el suyo.

Total una comedia inocente e intrascendente, pero no amarga, ni desagradable al paladar, por lo que fuera un “melocotón en acíbar” no fue sino un chiste inoportuno y cruel de algún periodista que se dejó arrastrar por el juego de palabras, pero que no hizo un juicio justo; si hubiera dicho “melocotón desabrido”, puede ser que sí pero tanto como acíbar, creemos que es una exageración. Y una buena dirección, y unas actuaciones excelentes; lo bastante para algunos espectadores, que no se muestran exigentes. Claro que si esperaban encontrarse con Jezabel... pues, no, eso no es Espada en mano; ni muchísimo menos.


Notas

1. Rafael Solana, su autor la titulaba San Miguelito. P. de m. A: Biblioteca de las Artes.
2. En la sala Chopin. Idem.
3. De Julio Prieto. Idem.