FICHA TÉCNICA



Título obra Un macho

Autoría Edmundo Báez

Dirección Fernando Wagner

Elenco Noé Murayama

Referencia Rafael Solana, “Teatro. [Un macho de Edmundo Báez, dirige Fernando Wagner]”, en Siempre!, 9 diciembre 1959.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Siempre!   |   9 de diciembre de 1959

Columna Teatro

Un macho de Edmundo Báez, dirige Fernando Wagner

Rafael Solana

Cayeron fuera de cacho para esta reseña los estrenos teatrales, uno el viernes y el otro el sábado pasado, ambos después de entregadas estas cuartillas, pero hemos leído las obras, y conocemos a los artistas, y podemos hacernos algunos pronósticos, que afirmaremos yendo a ver las obras representadas, se lo daremos a ustedes cuenta más adelante.

La de Edmundo Báez Un macho, nos parece una obra excelente, la admiramos casi rendidamente como la admira su propio autor; de Báez conocíamos antes El rencor de la tierra, que nos pareció interesante, Un alfiler en los ojos, en cuyo loor volcamos elogios que no aparecieron en otras crónicas de esta pieza, firmadas por nuestros colegas más ilustres. Báez es a nuestro juicio un autor de muchísimo talento, y no puede recriminársele el que hasta ahora principalmente lo haya empleado en ayudar en su labor lacrimógena a doña Libertad Lamarque, de quien es argumentista de cabecera; el mérito de su labor como autor cinematográfico ya lo califica la Academia de esas ciencias, la taquilla y el público; juzgado como autor teatral, Báez es digno de la muy alta consideración que le ha otorgado la Unión Nacional de Autores al escogerlo para inaugurar su temporada de 1959. Pero preferimos reservar nuestras opiniones acerca de Un macho, para después de conocer la reacción del público ante esa obra; y no para normar esas opiniones por esas reacciones, sino sólo para comparar, pues nuestro juicio ya está formado, y es altamente favorable.

Creemos además de dar su lugar a un autor que está bastante escondido y olvidado (por Rusia, China, y esos otros rincones), la Unión Nacional de Autores ha hecho otro acto de justicia al estrenar Un macho, al dar un papel estelar, titular, a un actor que desde hace algunos años viene notablemente destacándose en los secundarios, hasta hacerse premiar por algunos, a Noé Murayama, inolvidable y perfecto en El Ojitos de Cada quien su vida, estupendo Chiribitaki de A su imagen y semejanza, tierno Demetrio de Toda una dama, vigoroso Seyton de Macbeth, gallardo capitán de Locura de amor, emotivo soldado de Queja contra desconocido, simpático Martínez de La ilustre cuna, y en una temporada del Caracol, todo lo que se ofreció: criado diligente, padre de Lucha Núñez, noviecillo provinciano en La mujer no hace milagros, comodín muy flexible y útil siempre. Ahora llega a un papel de estrella por méritos en campaña. ¡Qué bueno que sea en una temporada de la Unión de Autores donde esos méritos se le reconozcan!

De cómo están Noé Murayama, Leonor Llausás y José Gálvez en la obra de Edmundo Báez, hablaremos con detenimiento la semana entrante.