FICHA TÉCNICA



Notas Comentarios del autor sobre adaptaciones teatrales del Quijote, a propósito de una carta de Alberto Michel, autor de una adaptación en verso de Don Quijote, y citando una carta de Jean Camp sobre el estreno en París de Dulcinea de Gastón Baty

Referencia Armando de Maria y Campos, “Otra versión mexicana del Quijote. Una carta de Jean Camp sobre la Dulcinea de Gaston Baty. Representación y conferencia”, en Novedades, 28 octubre 1947.




Título obra El viejo celoso

Autoría Miguel de Cervantes Saavedra

Dirección Ernesto Vilches

Elenco Amparo Morillo, Pilar Crespo (Pin), Magda Donato, José Baviera

Escenografía Julio Prieto

Notas de escenografía Julio Prieto / figurines

Referencia Armando de Maria y Campos, “Otra versión mexicana del Quijote. Una carta de Jean Camp sobre la Dulcinea de Gaston Baty. Representación y conferencia”, en Novedades, 28 octubre 1947.




Título obra La guarda cuidadosa

Autoría Miguel de Cervantes Saavedra

Dirección Cipriano Rivas Cherif

Elenco Miguel Maciá, Eduardo Casado, Rafael Banquells, Carmen Salas, Francisco de Valera, Pedro Elviro Pitouto, Pilar Fernández, Odón del Buen

Escenografía Salvador Bartolozzi

Notas de escenografía Salvador Bartolozzi / figurines

Notas El autor hace un recordatorio de una conferencia suya en el Casino Español

Referencia Armando de Maria y Campos, “Otra versión mexicana del Quijote. Una carta de Jean Camp sobre la Dulcinea de Gaston Baty. Representación y conferencia”, en Novedades, 28 octubre 1947.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

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Novedades

Columna El Teatro

Otra versión mexicana del Quijote. Una carta de Jean Camp sobre la Dulcinea de Gaston Baty. Representación y conferencia

Armando de Maria y Campos

El veterano autor mexicano don Alberto Michel, comprobando que "aún hay sol en las bardas" de su vida, ha escrito estos días una adaptación en verso de Don Quijote de Cervantes y, la verdad, no sabe qué hacer con ella. Me ha dirigido una carta, que no vacilo en comunicar a mis lectores, seguro de que si no yo, alguno de los interesados en las informaciones que aparecen en esta columnilla, podrá tender la mano a este infatigable autor mexicano que, con don Aurelio González Carrasco, lleva aún con muchos bríos sobre los hombros el decanato de la autoría teatral en México.

La carta de don Alberto Michel –que conoció a la Fábregas cuando era profesora y no soñaba en pisar un escenario, y a Esperanza Iris cuando la atractiva tabasqueña usaba calcetines–, dice así:

"México, 25 de octubre de 1947. Muy querido, etcétera: He cometido el atrevimiento de escribir una adaptación escénica en verso, en tres actos y un cuadro, de Don Quijote de la Mancha, la inmortal novela de Miguel de Cervantes Saavedra, y creo que no me quedó del todo mal.

"La he propuesto a las empresas de los teatros Fábregas e Ideal, pero como los dos teatros andan de cabeza, no ha sido posible conseguir que la acepten, y es una lástima que se desaproveche la oportunidad de llevar la adaptación a escena en este mes en que se está glorificando la memoria del autor del Quijote.

"A ver qué se le ocurre a usted, mi querido amigo, para resolver este problema teatral, y fuera una realidad lo que ahora no es más que una esperanza, y ya sabe que como siempre le quiere bien su viejo amigo y colega. Alberto Michel".

Otros autores mexicanos han realizado adaptaciones teatrales del libro inmortal. A mediados del siglo pasado los operatófilos oyeron cantar en el Nacional una ópera, en tres actos, del maestro mexicano Planas, titulada Don Quijote. Se vivían "las vísperas del Imperio", y a las circunstancias difíciles por que entonces atravesaba el país se debió el que la ópera Don Quijote de Planas no alcanzara el éxito que seguramente merecía. Un gran poeta yucateco, don Carlos Buendía Aguirre, ha escrito –y publicado el año 1946– una Sinfonía infernal. Divertimiento en nueve movimientos.

El nombre de su autor no es popular,
pues repugna a sus juicios espartanos
la lisonja y el bombo cotidianos
con que otros su renombre han de comprar

anticipa el autor en un soneto inicial al "Anónimo lector". La Sinfonía infernal es un bello poema, claro, escrito en verso, y muy fluido, sobre Don Quijote y Sancho, en el que intervienen, aparte de estos impresdincibles personajes, Don Juan Tenorio, el Diablo, Cyrano de Bergerac, Josué, Eva, Moisés, Miguel Angel, Júpiter, Noé, Ciutti, Nerón, Napoleón, Zamna, Sor Juana Inés de la Cruz, Hamlet, Yago, Dante y naturalmente Beatriz, Fausto, Bocaccio, Alfredo de Musset, Antonio Plaza, Otelo, Beethoven, Jehová, San Miguel y una respetable cantidad de diablos, ángeles y serafines. El libro está ilustrado por Lao Romero e impreso en México, en la Imprenta Grafos.

A fines de la primera década del presente siglo el gran orador Jesús Urueta escribió un bello acto con el tema de Dulcinea, que le representó la actriz española Prudencia Grifell. Corre impreso en un tomo de obras del gran tribuno.

Y a propósito de Dulcinea en el teatro hallo en mi archivo una carta del señor Jean Camp, agregado cultural de la embajada de Francia en México, sobre el estreno de la Dulcinea de Baty, en París –se ha representado ya en español, en Madrid–, muy interesante, con la que cierro esta nueva apostilla de temas cervantinos:

"Unos años antes de la guerra –dice la carta de Camp (hará una década poco más o menos; la carta de Camp es de este año)– el joven artista Jean Louis Barrault, que había logrado un primer éxito en el cine, empleó la cantidad que le habían remitido en poner en escena la Numancia, de Cervantes, que había encontrado en una antigua traducción, modernizada y refundida por él mismo. El estreno se verificó en el teatro del Atelier, alquilado por unos días al gran actor Charles Dullin. Presentada sin adornos de decorados, la obra fue recibida con cierto asombro, pero toda la crítica alabó el esfuerzo del joven actor y la altura del pensamiento de la tragedia.

"Alrededor de 1931, Gastón Baty, después de haberse empapado de hispanismo en la lectura cuidadosa del Quijote, de los libros picarescos y de una novela mía que acaba de aparecer: Sancho Panza, escribió una obra importante por su tamaño –Dulcinea– que representó con todo lujo en su teatro Baty-Montparnasse. La protagonista fue la gran actriz Margarita Jamois que obtuvo un éxito personal enorme. El decorado y la mise-en-scene eran espléndidos y ciertos cuadros recordaban los mejores lienzos de la escuela española. Pero la obra era una mezcla sin unidad de los párrafos más pintorescos de sus lecturas. Asistí al estreno y tenía como vecino de butaca al doctor don Gregorio Marañón, que salió indignado al final diciendo: ¡Es un cajón de sastre... La obra valía mucho más que esta opinión y lo comprueba el hecho de que se tradujo al español y se representó en Madrid algunos años después con gran éxito. Jean Camp".

He de precisar algunos datos sobre la representación de los entremeses cervantinos, mañana, en el Bellas Artes. Como lo sospechaba, la dirección de El viejo celoso está a cargo de Ernesto Vilches, a quien acompañaron en la interpretación: Amparo Morillo, Pin Crespo, Magda Donato y José Baviera. Los figurines y el decorado son de Julio Prieto. La dirección del entremés de La guarda cuidadosa es de Cipriano Rivas Cherif, el decorado y los figurines de Salvador Bartolozzi, y tomaron parte en la representación Miguel Maciá, Eduardo Casado, Rafael Banquells, Carmen Salas, Francisco de Valera, Pitouto, Pilar Fernández y Odón del Buen.

Finalmente, recuerdo a mis amigos que el jueves, a las 19:00 horas, en el Casino Español, sustentaré una conferencia sobre el "Genio e ingenio de los entremeses de Cervantes". La entrada es libre.