FICHA TÉCNICA



Título obra Una ciudad para vivir

Autoría Ignacio Retes

Dirección Ignacio Retes

Elenco Carlos Navarro, Ariadne Welter, Carolina Barret, Jorge Martínez de Hoyos, Estela Matute, Héctor López Portillo, Elsa Cárdenas

Espacios teatrales Sala Chopin

Referencia Rafael Solana, “Teatro. [Una ciudad para vivir de Ignacio Retes]”, en Siempre!, 13 octubre 1954.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Siempre!   |   13 de octubre de 1954

Columna Teatro

Una ciudad para vivir de Ignacio Retes

Rafael Solana

Cualquier persona desapasionada y privada de prejuicios podrá encontrar que la obra de Ignacio Retes Una ciudad para vivir, que ha estado poniéndose en la Sala Chopin(1), es no solamente una de los mejores obras mexicanas del año, sino una de las mejores piezas que han subido en estos nueve últimos meses a los escenarios de esta capital, cualquiera que fuese su procedencia.

Con la enorme ventaja, sobre obras americanas, francesas, italianas, españolas o inglesas, de que trata nuestros problemas, retrata a nuestras gentes, nos habla de nuestras propias cosas y nos muestra nuestros propios caminos; sólo en esta forma el teatro adquiere toda su validez y toda su fuerza; cuando no ve uno en él únicamente una distracción, igual que un juego de pelota o un acto de circo, sino en él se enfrenta uno a sus propios problemas y halla ejemplos que le iluminen en sus casos personales, como en el púlpito o en la lectura de las obras de los grandes autores.

Ignacio Retes es ya uno de los buenos dramaturgos mexicanos; ninguna de sus obras anteriores, inclusive El aria de la locura, que es del año pasado, tiene la calidad artística ni la categoría moral que tiene Una ciudad para vivir, su mejor obra y una de las verdaderamente valiosas que está produciendo ya el teatro mexicano.

La filosofía de Retes es un poco amarga; hay en él un fondo de resentimiento, que los psicólogos y los sociólogos encuentran muy de México; se puede no estar de acuerdo con la manera de ver el mundo que tiene este autor, un tanto melancólico e hipocondríaco; pero no es posible negar que su obra está excelentemente construida y llevada, y que los personajes de ella están retratados de la realidad con verdadera maestría; hay un verismo artístico en la copia de ellos; no se trata de la fría fidelidad fotográfica (aunque, hay fotógrafos que son grandes artistas) sino de un realismo velasqueño, muy legítimo y muy digno de elogio.

Retes es, además, el director de la obra; con una íntima comprensión de ella, como que es su hija, la ha ejecutado amorosamente, y ha logrado un completo rendimiento de cada uno de los ocho sketchs en que está dividida, y de cada uno de los actores que en ella participan; desde luego, jamás habíamos visto mejor a Carlos Navarro; Navarro tiene un tipo arrogante, una buena dicción, soltura escénica, y ha hecho ya trabajos estimables (un Tenorio el año pasado, El hombre del paraguas este año), pero nunca había estado más natural, más sincero, más justo, más metido en su personaje, que ahora; sus progresos son muy estimables.

Se presenta en la obra a una lindísima niña, Ariadne Welter, que todavía lucha un poco con su falta de experiencia y no domina del todo la emisión y la modulación de su voz grave y cálida, pero que es una valiosa conquista para el teatro, pues tiene grandes facultades y aparentemente un gran cariño por la profesión; se anota un triunfo; y otros muy completos, en personajes episódicos, la siempre estupenda Carolina Barret, el Mapache Martínez de Hoyos, que encuentra otro de los personajes que saca con perfección, Estela Matute, en la mejor oportunidad de su carrera, López Portillo, y Elsa Cárdenas, en un papelito demasiado breve para lo que de tan preciosa mujercita podría esperarse.

¿Por qué se ha resistido la gente a llenar la Sala Chopin con Una ciudad para vivir? ¿A qué se debió ese temor? ¿Al complejo que todavía tiene el público, a su prevención, completamente gratuita, en contra de lo mexicano?

El que haya dejado de ver tan excelente obra, debe arrepentirse; vale más que la mitad de las obras extranjeras que han estado en cartel durante el año, y todo en ella, dirección, actuaciones, postura en escena, ha sido magnífico.


Notas

1. Fue estrenada el 5 de octubre. P. de m. A: Ignacio Retes.