FICHA TÉCNICA



Título obra Un corazón arrebatado

Autoría John Patrick

Dirección Xavier Rojas

Elenco Genaro de Alba, Carlos Bribiesca, Xavier Loyá, Bruno Márquez, Gloria García, Julio Alemán, Carlos Freymann, Federico Cárdenas

Espacios teatrales La casa del Arquitecto

Referencia Rafael Solana, “Teatro. [Un corazón arrebatado de John Patrick, dirige Xavier Rojas]”, en Siempre!, 6 octubre 1954.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Siempre!   |   6 de octubre de 1954

Columna Teatro

Un corazón arrebatado de John Patrick, dirige Xavier Rojas

Rafael Solana

A fuerza de entusiasmo, de fe en sí mismo, de actividades incansables, Xavier Rojas ha conseguido al fin convertirse en una persona de crédito en el mundillo del joven teatro mexicano. Fue muchos años solamente un muchacho inquieto; ahora es ya un director responsable, a quien hay que tomar en serio y con el que se cuenta como un valioso elemento en el movimiento creador y renovador del teatro nacional.

De un reciente viaje de estudio por los Estados Unidos, Xavier Rojas trató la idea de hacer un teatro en círculo: es decir, un teatro en el que el escenario esté rodeado por todas partes de público; se le habían ya adelantado parcialmente los Junco, Aldás y Petrones, que hicieron en el teatro Arena un escenario rodeado de público por dos lados, y Dagoberto Guillaumin en Xalapa, con el foro rodeado por tres lados de espectadores.

Rojas encontró un sitio algo apretado para un intento de esta naturaleza: La Casa del Arquitecto; por sus dimensiones, el salón se presta poco para la idea de Rojas; en realidad por dos lados, el oriente y el poniente, el público es casi simbólico, puesto que no cabe sino una fila de unas 8 ó 10 personas.

Pero el experimento ha sido un éxito. Desde luego, es muy buena la obra escogida, Un corazón arrebatado, de John Patrick; y luego, son magníficas la dirección y las actuaciones. Aquí sí que no hay ni concha, ni los trucos con que se la ha sustituido en algunos teatros tales como el apunte desde las cajas o el apuntador electrónico. Aquí sí la obra tiene que estar perfectamente memorizada. Y la escenografía se deja en gran parte a la imaginación de los espectadores(1), puesto que no hay paredes; sólo hay mobiliario y utilería; y por cierto que con eso basta para crear el ambiente, para que el público entre en situación. Si en los demás teatros se representan cuartos a los que se les quita una pared (dos, en el Arena), aquí se le han quitado las cuatro, y quedan como un punto en el espacio: pero eso es suficiente.

Rojas consiguió una dirección muy vivaz y lleva su obra a un ritmo que no permite un solo momento de fatiga; como la obra está perfectamente sabida, con movimientos coordinados al segundo, y sin que nadie tenga que esperar a oír el apunte, todo se desliza como sobre rieles.

La interpretación flaquea en un personaje, el principal; sin duda más por dificultades del papel que por las limitaciones del joven actor quien fue encomendado; tampoco en la película inglesa sobre el mismo asunto estaba muy bien Richard Todd; el personaje es duro, antipático, contradictorio, y, en ciertos momentos, ridículo. Será por eso, sin duda, que Genaro de Alba no estaba bien. Parece ser que lo han cambiado por Carlos Bribiesca.

En cambio están atinadísimos Xavier Loyá, Bruno Márquez y Gloria García; ella es el único personaje femenino de la obra, y lo llena muy bien. Ha estado mejor en otras comedias donde el papel exige mayor rendimiento de la actriz. Loyá y Márquez están perfectos. En papeles menores están muy cumplidos Julio Alemán, Carlos Freymann, Federico Cárdenas y otros dos actores.

Vale la pena ver Corazón arrebatado una buena obra, un buen éxito de un ramillete de actores jóvenes que con paso firme avanzan en su carrera, y un personal y meritísimo triunfo de Xavier Rojas, que ha logrado lo más sólido y lo más plausible de su inquieta y animosa directorial.


Notas

1. Diseñada por Francisco Paz Parrodi. Xavier Rojas medio siglo en escena. México, INBA, 1995, p. 139.