FICHA TÉCNICA



Notas Fragmento de un documento del siglo XVII o XIX del Archivo Histórico de la Secretaría de Hacienda, estableciendo escuelas de música y baile para el Coliseo

Referencia Armando de Maria y Campos, “A finales de la Colonia se proyectó crear una sociedad que fomentara el buen teatro fundando escuelas de representar, bailar y cantar”, en Novedades, 19 octubre 1947.




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Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

A fines de la Colonia se proyectó crear una sociedad que fomentara el buen teatro fundando escuelas de representar, bailar y cantar

Armando de Maria y Campos

En el rico Archivo Histórico de la Secretaría de Hacienda acabo de encontrar, suelta, en un desencuadernado expediente de materia ajena a las "diversiones públicas", una curiosa e interesante hoja impresa que revela cuán viva era la preocupación de las altas autoridades de la Colonia –del virrey abajo–, por dotar a los habitantes de la capital del virreinato novohispano de un buen espectáculo de comedias. "Impreso con superior permiso del Excmo. señor virrey", el documento a que me refiero carece de fecha y de dato que permita situarlo en determinado año. El expediente en que lo hallé contiene documentos que van de 1798 a 1811, por lo que me atrevo a suponer que el "Prospecto" a que aludo corresponde a alguno de los gobiernos que van del muy diligente del marqués de Branciforte al del muy sanguinario brigadier Félix María Calleja del Rey, pasando por el de Marquina, el de Iturrigaray, el del arzobispo de Lizana y Beaumont o el de Francisco Javier Venegas.

"La unica diversión que ofrece al recomendable público de México la constitución del país –dice el "Prospecto" que doy a conocer a mis lectores–, es bien notorio hallarse reducida a la concurrencia al Coliseo; pero también es evidente que sólo la necesidad de no haber otro más agradable objeto donde pasar el tiempo por las noches, obliga a las gentes de carácter a sufrir una mala comedia, por falta de habilidades que llenen respectivamente las obligaciones de su instituto, sin que se deba ni pueda atribuir este envejecido mal a otra causa que a la de carecer de enseñanza los actores, así de representado, como de música y baile, a que se agrega no tener las decoraciones y trajes característicos para vestir las piezas que se ejecutan, de tal manera que sirve de disgusto y mortificación a las muchas personas ilustradas, y que se han formado con el buen gusto, verse precisadas a tolerar las impropiedades y desarreglo en que por los referidos defectos existe el Coliseo.

"Bajo estos principios, deseoso el alto gobierno de cooperar a la reforma de semejantes abusos, y establecer, como indispensables, dos escuelas de música y bayle en esta capital, para que en ellas aprendan las cantaoras y bailarinas con arte y método (a que se incluirán también los jóvenes) sus respectivas profesiones: Ha resuelto promover al intento una Compañía de Accionistas de a doscientos pesos, en que se suscriban los sujetos que quieran concurrir a tan útil proyecto, hasta juntar la cantidad de veinte mil pesos, que se consideran por ahora necesarios para hacer un fondo con el cual se paguen desde luego los maestros de música y baile, para que no sólo aprendan las cómicas y jóvenes que en la actualidad cantan y bailan en el Coliseo, sino que también se busquen muchachas y muchachos que tengan buenas voces y aptitudes para que aprendan la música y el baile, a quienes indistintamente se les franqueará la enseñanza diaria en las horas que se establecerán oportunamente, y aun facilitando a las pobres que no tengan otro auxilio con que sustituir mientras se ponen en estado de ganar salario, las pensiones diarias que se regularen precisas en su sustento y moderada decencia.

"Por los expresados medios, es regular conseguirse en breve tiempo el formar actores para el Canto y Bayle, que pueden dedicarse a ejecutar en lo pronto algunas zarzuelas, que se solicitarán de las mejores, y hacer unos intermedios y Sainetes que ofrezcan diversión agradable al público, ejecutándose estas funciones en el día de la semana que no cupiere hacer comedia; bien entendido, que este método se observará mientras durare la Contrata del actual Asentista del Coliseo, y que los productos líquidos que, deducidos gastos, rindieren las entradas con el importe de los Palcos (que han de pagar los que concurrieren a ellos, por no estar inclusos con el Arrendatario), se han de ir separando para reintegro de los suplementos que hubiere hecho el fondo de los referidos veinte mil pesos, para que siempre sean efectivos los capitales para los accionistas, quienes tendrán parte en las utilidades que con el tiempo se fueren adquiriendo, respecto a que finalizando el actual asiento, podrá muy bien la Compañía de Accionistas, encargados del Coliseo, satisfaciendo al Hospital Real de los Indios a que pertenece la finca, el arrendamiento anual que se estimare de Justicia, nombrándose un tesorero en cuyo poder entren los fondos y productos, y un administrador que bajo sus órdenes corra la negociación, quedando al cuidado de los accionistas el formar una buena Compañía de Cómicos, haciendo venir de España y otras partes los que aquí no hubiere, entendiéndose lo mismo por lo tocante a Cantarinas y Baylarinas correspondientes a que el público goce una decente diversión con el decoro que en todas sus partes deben constituirla, evitándose por estos arbitrios los daños que se advierten y resultan de los movimientos poco modestos con que procuran algunas cómicas en el Canto y Bayle atraerse el aplauso indebidamente, lo que conviene evitar en los espectáculos, por el escándalo y mal ejemplo que causan a los concurrentes, y mucho más a la incauta juventud que asiste a ellos, pues en los países civilizados ha sido siempre el fin de las concurrencias a los teatros corregir las costumbres con el incentivo de la lícita diversión, sobre lo que debe velar el que gobierna".

Se puede dar por seguro que estos propósitos de mejorar las comedias –y el canto y el bayle, es decir, la folla y la tonadilla, el entremés también–, y de crear una Escuela de teatro, canto y bayle que ennobleciera el espectáculo que ocupaba la escena de nuestro único Coliseo se debió a la iniciativa privada, alentada, de fijo, por el excelentísimo señor virrey en turno. Pero se quedó en veremos, como tanto proyecto que no puede vencer imprevistas o naturales dificultades. No hay noticias de que llegara a formarse la Sociedad de Accionistas a que provocó el "Prospecto" rescatado del olvido. Ni tampoco de que tomara cuerpo la idea de fundar las dos escuelas de música y bayle a que alude. Tal vez porque otras preocupaciones más serias empezaron a embargar a los habitantes de la capital de la Nueva España. Se principaban a vivir las vísperas de un gran drama, para el que no había necesidad de escuelas de canto y bayle, porque en él se iba a matar y a morir de verdad...