FICHA TÉCNICA



Título obra Lagos de Pátzcuaro

Grupos y compañías Compañía Folklórica de Joaquín Pérez Fernández

Espacios teatrales Teatro Virginia Fábregas

Referencia Armando de Maria y Campos, “Los niños héroes de Chapultepec en el teatro.Los viejitos en el Fábregas”, en Novedades, 18 septiembre 1947.




Grupos y compañías Compañía Folklórica de Joaquín Pérez Fernández

Espacios teatrales Teatro Virginia Fábregas

Notas Comentarios del autor sobre la representaciones teatrales en homenaje a los Niños Héroes de Chapultepec

Referencia Armando de Maria y Campos, “Los niños héroes de Chapultepec en el teatro.Los viejitos en el Fábregas”, en Novedades, 18 septiembre 1947.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Los niños héroes de Chapultepec en el teatro. Los viejitos en el Fábregas

Armando de Maria y Campos

La doble circunstancia de celebrarse en este luminoso mes de septiembre las fechas conmemorativas de nuestra Independencia –el "grito" la madrugada del 15; la entrada del Ejército Trigarante el 21– y de la invasión norteamericana con la gesta heroica del Colegio Militar de Chapultepec, el 13, precisamente ahora hace cien años, ha permitido llevar a la escena de nuestros teatros obras, cuadros, bailes, desfiles, recitaciones, etc., etc., alusivas.

Cada año, desde hace más de cien, los teatros de la metrópoli cubren sus funciones de la noche del 15 y las tres reglamentarias del 16 con espectáculos alusivos al "grito de Dolores", no desaprovechándose la ocasión para hacer representar también algún episodio de nuestras luchas por la independencia política de España. Pero nunca, como ahora, la fiebre teatral patriótica ha invadido, casi sin excepción, nuestros escenarios.

En el Iris, donde actúa la compañía de revistas de Roberto Soto, en el Lírico, en el Tívoli, en el Follies, en el Nuevo Colonial, y en las Carpas –teatros portátiles– de la Asociación de Actores, se anunciaron sendos "homenajes a los Niños Héroes de Chapultepec". En el Arbeu se ha representado de preferencia la zarzuela de costumbres mexicanas El orgullo de Jalisco; en el Fábregas la Compañía Folklórica de Joaquín Pérez Fernández estrenó un número titulado Lagos de Pátzcuaro –la verdad es que es inmensa laguna, minúsculo mar tarasco, radiosa esmeralda sobre el pecho moreno de Michoacán–, durante el que se canta la canción tan popularizada en nuestros teatros de revista, Lindo Michoacán, y se baila, por toda la compañía, con singular gracia y mucho colorido en los ricos trajes, la danza popular Los viejitos.

De las danzas típicas del estado de Michoacán es, sin duda, de las más gustadas y de las que tienen antigüedad en verdad remota como una de las primeras que se conservan de la época virreinal. Esta danza es común de los pueblos situados en las márgenes de la laguna de Pátzcuaro: Jarácuaro, Janitzio, Iguatzio, Tzintzuntzán y pueblos de Jiquilpan: Es un baile colectivo o de conjunto, en el que toman parte generalmente de doce a veinte danzantes. La coreografía es variadísima; ya se colocan en hilera, por rigurosa estatura; ya dan un paso cruzado con flexión de piernas y apoyo en el bastón que cada uno lleva, y al frente; ya dan tres golpes muy marcados con el pie derecho, alternando este movimiento con el izquierdo; ya hay un paso rápido y balanceo también al frente, del pie derecho, deslizándose sobre el piso marcando pasos de punta y de talón, de punta solamente; ya hay, finalmente, un zapateado que se alterna con un paso silencioso y lleno de ceremonia, describiendo, para finalizar, algunos círculos para colocarse en cruz en seguida. La indumentaria es muy vistosa y original. Llevan sombreros de palma de anchas alas, especialmente confeccionados para el caso, que a veces se cubre casi en su totalidad con tela brillante de lustrina o de raso o se adorna simplemente en la falda y en la toquilla con listones o cintas pocas veces con flores. Se tocan con una peluca confeccionada de iztli. Se colocan unas máscaras de "jamás" –especie de pulpa extraída del maguey– que los caracteriza muy bien como "viejitos", de expresión grotesca, aunque no repugnante y que llevan impreso un rictus de burla o de tristeza. Se anudan al cuello una mascada de color llamativo, rojo generalmente; usan camisa de color fuerte, chillante. Portan un "huanengo" o sarape que ostenta vistosos adornos, bordados de estambre, sedaa o hilo o bien realzados.

"Los viejitos usan la faja o ceñidor también de color fuerte y muy vistoso. Calzón ancho con "dobladillo" muy pronunciado. El bastón es de madera labrada, terminando con la empuñadura que la constituye una cabeza de animal, tallada en el mismo basatón. El calzado lo constituye el "botín" de gran tamaño y de alto tacón. La música a cuyos acordes bailan, es formada por violines, flautas, contrabajos e instrumentos de cuerda, e diversos tipos. El baile, muy interesante en sus movimientos, es repetido constantemente con el mismo ritmo de las armonías de tónica dominante, que sólo va indicando los primeros compases, sobreentendiéndose que continúa hasta el fin sin cambio alguno.

Joaquín Pérez Fernández presentó una versión de Los viejitos muy estimable, muy teatral, más rica de lo que es costumbre verla y muy bien bailada, con algunos "arreglos" indispensables de acuerdo con la índole de su espectáculo folklórico. Merece la gratitud y el aplauso de nuestro público.

Volviendo a los homenajes a los Niños Héroes, la verdad es que únicamente en el Lírico se logró el propósito perseguido. Soto se limitó a evocar el conocido pasaje del "perdón de Bravo" ocurrido durante nuestras luchas insurgentes, por cierto que no fue presentado con propiedad histórica. ¿No hubiera sido mejor aprovechar El grito de Dolores de Gómez Haro o En el surco de Elizondo que durante años se representaba en esta fecha? En el Lírico se montó un cuadro durante el cual los cadetes del Colegio Militar hacen el cambio de guardia, muy marcial y conmovedor. Delia Iñiguez declama con brío una composición alusiva, y... siguen números folklóricos, bailes de diversas regiones. Lo mismo hicieron en el Tívoli y en el Follies...

¡Lástima grande que se haya perdido el libreto de la zarzuela en dos actos titulada El capitán Miguel, que con el tema de la intervención norteamericana escribió Juan de Dios Peza, y fue estrenada en el Nacional en abril 29 de 1887! Le pusieron música los maestros José Austri y Luis Arcaraz, sobresaliendo una marcha militar del primero, durante la que desfilaban tiples haciendo de cadetes del Colegio Militar. Por muchos años la Marcha Cadetes de Chapultepec de Austri se tocó el 16 de septiembre durante el paso de los alumnos del Colegio Militar en el gran desfile militar que sigue constituyendo el mejor número de nuestras Fiestas Patrias.