FICHA TÉCNICA



Título obra Tú y yo somos tres

Autoría Enrique Jardiel Poncela

Elenco Mercedes Soler (Meche), Elvia Salcedo, Alita Román, María Gentil Arcos, Alejandro Ciangherotti, Francisco Martínez de Bujanda, Esperante, Armando Arriola, Alicia Coto, Luis López Somoza

Espacios teatrales Teatro Ideal

Notas El autor también reproduce una carta de Enrique Jardiel Poncela quien opina sobre la relación entre México y España

Referencia Armando de Maria y Campos, “Jardiel Poncela y sus siameses. Jardiel Poncela y la política. Su interés por México”, en Novedades, 13 junio 1947.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Jardiel Poncela y sus siameses. Jardiel Poncela y la política.
Su interés por México

Armando de Maria y Campos

El desconcertante, fino y ágil humorista Enrique Jardiel Poncela vuelve a representarse en uno de nuestros escenarios, y, como antes –seguramente como siempre si los empresarios no siguen padeciendo miopías–, con éxito. Su pieza en dos actos Tú y yo somos tres (teatro Ideal, 7 de junio) ha constituido un éxito de risa sana, generosa, que comparten los entusiastas comediantes –Meche Soler, Elvia Salcedo, Alita Román, María Gentil Arcos, Ciangherotti, Martínez, Esperante, Arriola, Coto, López Somoza, etc., etc.–, que ¡al fin! hallaron su molde, la pieza en qué lucir sus raras, homogéneas facultades histriónicas para obras del género de teatro desenfadado e inverosímil que siembra alegremente y cosecha con júbilo este original y apasionante comediógrafo moderno.

Yo siento una particular predilección por el teatro de Jardiel Poncela, distinto a todos los habidos y, ¡tal vez! por haber. Conozco toda su obra publicada, y si lo que llevo gastado en carcajada leyéndole lo hubiera tenido que hacer con dinero, a estas horas pasaría por uno de los hombres más fabulosamente derrochadores. Tengo la honra de ser amigo suyo, después de lector asiduo, constantemente sorprendido de cuanto inventa y realiza para divertir al público. Quienes conozcan sus obras de teatro –en México se han representado únicamente Angelina o el honor de un brigadier, Tú tienes ojos de mujer fatal, Margarita, Armando y su padre y Las cinco advertencias de Satanás, que yo recuerde– convendrán conmigo que hay que verlas para creerlas. Como Santo Tomás, ver para creer los recursos de que Jardiel Poncela se vale para escribir "su" teatro y para hacer reír tanto o más de lo que en su hora hicieron, también con "su" teatro, el genial García Alvarez y el precursor Muñoz Seca... por eso renuncio a referir, ni a grosso modo, lo que pasa en Tú y yo somos tres –una muchacha que, sin saberlo, se casa con un hombre que tiene un hermano siamés–, comedia originalísima, no obstante que se inspira en un tema que se descubrió Plauto en su Menecmos, que usó Tristán Bernard después, con tanta originalidad como ahora Jardiel Poncela y muchos otros. El trata el tema como sólo puede hacerlo él, con eso basta. Como podría haberlo hecho Lope, el gran Lope de Vega creador de las leyes generales del teatro, que puntual, fielmente sigue Jardiel Poncela.

Lope de Vega dejó estampada, por boca de Diocleciano, en su diálogo con Ginés en Lo fingido verdadero, esta "ley general sobre el teatro.

Dadme una nueva fábula que tenga
mucha invención, aunque carezca de arte,
que tengo gusto de español en esto...

La que ahora ríe el público del Ideal, como todo lo de Jardiel Poncela es una caja de sorpresas-chistes, personajes, situaciones, soluciones y en esto es también Jardiel discípulo aprovechado del Padre, maestro y Señor del Teatro, Lope. Sigue los consejos del Fénix del Arte nuevo de hacer comedias:

...Pero la solución no la permita
hasta que llegue la postrera escena,
porque sabiendo el vulgo el fin que tiene
vuelve el rostro a la puerta, y las espaldas
al que esperó tres horas cara a cara:
que no hay más que saber en lo que para.
.....

Engañe siempre el gusto donde vea
que se deja entender alguna cosa
de muy lejos de aquello que promete.

Días antes del estreno de Tú y yo somos tres, recibí unas letras de Jardiel Poncela, en las que se muestra agradecido por algunas noticias que le proporcioné sobre México. Juzgue el lector, por lo que copio, el fondo –el telón del fondo– que tienen:

"Es verticalmente atractivo, para mí, hallarme al tanto, con cierta frecuencia, del movimiento artístico escénico americano, y sobre todo de aquellos países que –como México– se encuentran y se han encontrado siempre, sin poder explicarse por qué, más aislados que el resto de los países de habla española, lo que les hace (descontando el campo cinematográfico) casi impenetrables en cuestiones artísticas. Máxime cuando esto se ha agravado en los últimos años por la nefasta influencia de las guerras, que han mezclado en terreno tan puro y neutral como debe ser el arte, la vil e inmunda política, que hasta estos calamitosos tiempos presentes había estado destinada y circunscrita a ser la profesión de los que no tenían ninguna profesión, y que ahora, ha pasado a ser la profesión de casi todos los ciudadanos de cada país, hasta los artistas, que es el colmo, además de hacer un daño irreparable... y así, en esta época (si se exceptúa la mutua vibración taurina y los lazos de cordialidad y afecto que, sin pretenderlo, crean entre México y España las películas de costumbres y músicas populares mexicanas del Rey Soria y hasta de Cantinflas), no existe la menor relación cultural y social entre México y España, y el hermoso país de usted les es casi tan desconocido a los españoles, como lo puede ser Cuba para los países escandinavos. Por lo que afecta al arte, apena verlo sometido a la presión brutal y devastadora de los partidos políticos que se llaman fanatismo de las derechas y fanatismo de las izquierdas, que, honradamente yo no podría decir cuál de ambos es más ciego, más feroz y más implacable, si no fuera porque el de las izquierdas aun cae en peor culpa, puesto que obra en contradicción con sus propios postulados de libertad, tolerancia", etc., etc.

Lo cierto es que Tú y yo somos tres es un éxito de "risa loca" como diría, si aún viviera para fortuna del teatro en México, don Francisco Martínez de Bujanda, mejor conocido y recordado por "barbaloca...