FICHA TÉCNICA



Título obra La dama boba

Autoría Lope de Vega y Carpio

Notas de autoría José del Rizo (José Romeu) / adaptación

Elenco María Guerrero López, José Romeu, Angelines Fernández, Ricardo Juste, Cetina, Luis Porredón, María Díaz de Mendoza, Carmen Salas

Grupos y compañías Compañía Dramática Española Luis Fernández Ardavín

Espacios teatrales Teatro Virginia Fábregas

Referencia Armando de Maria y Campos, “Parece que fue ayer... María Guerrero hace La dama boba de Lope de Vega”, en Novedades, 7 mayo 1947.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Parece que fue ayer... María Guerrero hace La dama boba de Lope de Vega

Armando de Maria y Campos

"El unánime entusiasmo con que el público de México saludó la representación de algunas piezas de Lope, Calderón de la Barca, Alarcón, Tirso de Molina y Moreto, puestas en escena por la compañía de María Guerrero, prueba con toda evidencia que las obras maestras del antiguo teatro español tienen esa vitalidad imperecedera que acompaña a las producciones del genio, y que se ahonda y robustece en vez de amenguarse en el transcurso de los siglos. De justicia es añadir que no pequeña parte de la resurrección tan gloriosa se debe a la perfección con que se han ejecutado dichas obras. La escrupulosa propiedad en trajes y decoraciones, la correctísima declamación que no deja escapar una sola belleza de esos versos inmortales, el profundo conocimiento de la época y de los caracteres, que se revela en todo el movimiento escénico, todo, en suma, lo que se necesita para dar una fiel interpretación dramática, enaltece el mérito artístico de la Compañía de María Guerrero: ¡Ojalá que ese noble esfuerzo tenga dignos continuadores que consumen la renovación literaria con tan brillante éxito!"

Las anteriores líneas, que presento entrecomilladas, las escribió, hace más de cuarenta años, un ilustre escritor mexicano, don José María Vigil, que como todos los buenos mexicanos de aquellos tiempos fue un ferviente aficionado a ver teatro, y las publicó el año 1906 en el tomo V de las Memorias de la Academia Mexicana, de la que era miembro de número, a raíz de la temporada que en el teatro Principal hizo la ilustre actriz madrileña María Guerrero. El polígrafo mexicano trabajaba entonces en un estudio sobre Lope de Vega, y cuando supo que la Guerrero traía en su repertorio la comedia de Lope La dama boba, se dispuso a escuchar con el mayor interés la bellísima comedia, que la gran actriz interpretaba en forma extraordinaria. La verdad es que si el maestro Vigil hubiera estado el domingo por la tarde en el Fábregas, viendo a María Guerrero López, nieta de doña María, interpretar la protagonista de la misma comedia, hubiera escrito idénticas líneas, porque la Compañía Dramática Española Luis Fernández Ardavín, que dirige el actor Pepe Romeu, no interpretó ni presentó menos fielmente que entonces La dama boba de Lope de Vega.

Hace años la Compañía Guerrero-Mendoza representó a Lope mano a mano con las luminarias del Siglo de Oro, Calderón, Moreto y nuestro paisano Alarcón. Ahora, la nueva –y única en estos días– María Guerrero alternó a Lope con otros grandes poetas dramáticos, sus contemporáneos Marquina, Ardavín y Pemán, en cuyas buenas manos se halla la rica herencia de los autores del Siglo de Oro.

La dama boba, hecha primero por María Guerrero, quien la representó en Francia y la paseó por toda América, por Carmen Cobeña después, por Margarita Xirgu recientemente, es de las piezas de Lope más populares de cincuenta años a la fecha, y con razón, porque es de las más bellamente dialogadas y más finamente concebidas del grupo de "comedias de costumbres" del extraordinario autor. (De "malas costumbres" son, v.g. El rufián castrucho y La Dorotea, y de "buenas costumbres" Los milagros en el desprecio, El perro del hortelano, La hermosa fea y ésta: La dama boba. No recuerdo de quién es el arreglo que representó en México la Compañía de María Guerrero, e ignoro quién hizo el que, sin mucha fortuna, representó únicamente en España, Carmen Cobeña. El que con éxito montó en España y dio a conocer en México la Xirgu, bajo la dirección de Rivas Cherif, es de García Lorca, quien enriqueció la acción injertándole algunas canciones y bailes de la época. Este que ahora representan la Guerrero y demás comediantes de Ardavín, se debe a la maña teatral del autor José del Rizo, que es el verdadero nombre tras el que se oculta, como si fuera pseudónimo, un actor, el que lleva por nombre de... escena: Pepe Romeu. Suprimió Romeu, o del Rizo, algunas escenas, cambió los nombres clásicos de los personajes por otros que suenan más modernos, y, en general, le dio mayor agilidad a las principales escenas. Y colaboró con Lope con este o aquel verso oportuno o feliz...

Como se sabe, Lope escribió La dama boba cuando acababa de enviudar y poco antes de tomar el hábito sacerdotal, es decir, el año 1613, y la escribió a la medida de la comedianta Jerónima de Burgos, "famosa por su arte y malfamada por su vida", la llama Vossler en Lope de Vega y su tiempo. Con Jerónima de Burgos vivió Lope en Segovia y en Toledo, por cierto, esta segunda vez días antes de que tuviera lugar su toma de hábito, en el propio Toledo. En carta que Lope escribió al duque de Sessa el 15 de marzo de 1614, dice, entre otras cosas relacionadas con su próxima toma de hábito: "Aquí me ha recibido y aposentado la señora Gerarda –esta Gerarda es la comediante– con muchas caricias. Está mucho menos entretenida y más hermosa. Besa los pies de V.Exa. y me manda la escriba mil recados". Cuando Jerónima de Burgos representó en Madrid La dama boba, meses después, se había adueñado otra de la voluntad del tan genial autor como grande amador.

María Guerrero vistió a la "dama boba" –Finea en la obra de Lope, Clara en el arreglo de Romeu– mejor seguramente que Jerónima de Burgos hace cuatro siglos, como que la Guerrero, igual que lo hiciera su tía, se inspiró en las mujeres que pintó Velázquez. Y la dijo tal vez mejor que nadie, incluyendo a todas. Parece hecho el personaje a la medida de... su talento, que sólo con talento se puede ser tan boba y necia, siendo como en verdad es la gran actriz, tan fina e inteligente. Toda la compañía –Angelines Fernández, Romeu, Juste, Cetina (mexicano), Porredón, María Díaz de Mendoza y Carmen Salas– se identificó con la obra, que corrió por la escena, fácil, clara y arrulladora como un arroyuelo que llevara en sus aguas espumas de gracia e ingenio.