FICHA TÉCNICA



Título obra Night must fall

Autoría Emlyn Williams

Elenco Dame May Whitty

Espacios teatrales Teatro Esperanza Iris

Eventos Temporada de Teatro Americano

Referencia Armando de Maria y Campos, “Retrato-pasaporte de Dame May Witty que se presentó en México”, en Novedades, 13 febrero 1947.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Retrato-pasaporte de Dame May Whitty que se presentó en México

Armando de Maria y Campos

Con profunda emoción me acerco a besar la mano –blanca, pequeña, rugosa– de esta ilustre anciana de 81 años que es Dame May Whitty, veterana actriz de habla inglesa, que ha venido a México a representar al frente de una compañía que dirige George Gordon Giffin, en la segunda semana de la Temporada de Teatro Americano, la pieza de Emlyn Williams. Ha de llegar la noche, o Debe llegar la noche, uno de los mayores éxitos de la escena inglesa de diez años a la fecha.

Ensaya Dame May Whitty en el amplio escenario del Iris. Ocupa, simulando invalidez, una silla de ruedas, y su voz se oye clara, precisa, llena de matices; se mueve, según lo requiere la escena, sobre la silla, cuyas ruedas mueve con sus manos. Mientras concluye la escena y puedo hablar con ella, la contemplo, y recuerdo...

Nació en 1865, en el norte de Inglaterra, cuando el periódico de su padre, el Liverpool Deal Post, gozaba de gran popularidad por la ayuda que prestaba a los americanos del norte, cuando la gran nación se dividió por aquel gran problema del esclavismo. A los lectores del diario de Whitty no les interesaba el algodón, ni los esclavos. Por eso su campaña en favor de los guerrilleros del norte. Pero, esta es otra historia...

Dame May Whitty se inició muy joven en las tablas, en Liverpool, donde había nacido, primero; en Londres, después. Pero no como actriz, sino en el coro de las operetas inglesas. En 1896 hizo su primer viaje a los Estados Unidos, formando parte de la compañía de Sir Henry Irving y de Ellen Terry. Al lado de estos grandes artistas se formó, y a lo largo de años de amor al teatro, de disciplina y sacrificio, se hizo la gran actriz que es, veterana entre las mejores de lengua inglesa. Durante mucho tiempo, como corresponde a una gran actriz inglesa, hizo a Shakespeare. Después, todas las obras de mayor éxito: The lady vanishes, Mrs. Miniver, Flesh and fantasy, White Cliffs, Gaslight, Teresa Raquin (de Zolá), y, claro, está Night must fall, que estrenó en el teatro Duchess, de Londres, el 31 de mayo de 1935, representándola sin interrupción hasta el 31 de diciembre de 1936. Como se ve, la obra de Emlyn Williams estuvo en cartel durante un año y siete meses, y tan seguros estaban los expertos en cuestiones de teatro de que el éxito se repetiría en los Estados Unidos, que media docena de empresarios asediaron a Williams solcitando los derechos de representación para Norteamérica, Sam Harris fue el elegido e importó intacta a toda la compañía inglesa para representarla en los Estados Unidos. Por cierto que Emlyn Williams, que la escribió, la dirigió y la actuó.

El autor de Night must fall –Emlyn Williams– nació en Gales, en 1905; estudió en Oxford; se hizo actor primero y después autor. Ha escrito, aparte de la obra que se estrena esta noche en el Iris –aunque antes la representó el Teatro Panamericano, de Fernando Wagner–: A murder has been arranged (1930), The corn is green (1938), The light of Hearst (1940) y Morning Star (1942). En Night must fall hizo el papel principal. Es el comediógrafo reinante ¡el rey de los comediógrafos! de Inglaterra, y tiene no pocas probabilidades de serlo de los Estados Unidos.

Night must fall es un estudio sobre el crimen psicopático. Podría contar en pocas líneas el argumento, pero no lograría dar al lector una impresión exacta del crimen de un "botones" de hotel, y de la serie bien encadenada de escenas en las que se va desarrollando el proyecto de asesinar a... otra mujer. Es una obra de extraordinaria tensión y todos los críticos la han considerado teatro de primerísima calidad. Como la he de escuchar esta noche en una lengua que no poseo, y las líneas que a posteriori dedicaré a esta representación serán una impresión objetiva sobre sus intérpretes, creo que el lector gustará conocer algo de lo que en Inglaterra se dijo a raíz del estreno de Ha de llegar la noche.

George M. Cohen aseguró: "La mejor obra de emoción que he visto nunca. Y las he visto todas. Lo sujeta a usted por la garganta, y lo deja... roncando", es decir, con un estertor, o respirar angustiado que no tiene paralelo con otra emoción. Y el Times Union de Brooklyn: "Remacha el interés de usted completamente hasta que la intensa historia ha corrido su curso; una historia absorbente de sadismo psicológico volcada con toda su fuerza a través de las candilejas".

Menuda y ágil, sonriente, con la cabeza blanca como bolita de algodón, tengo delante de mí a Dame May Whitty, esperando, bondadosa, una entrevista... con intérprete. Cambio con ella una sonrisa comprensiva y me limito a inclinarme para besarle la mano a esta ilustre actriz, nombrada Dama Comandante del Imperio por los reyes de la Gran Bretaña, en reconocimiento a los servicios que ha prestado a su patria durante las dos grandes guerras que le tocó vivir.