FICHA TÉCNICA



Título obra Verdad o mentira

Autoría Víctor Manuel Díez Barroso

Elenco Gabriela Peré, Héctor López Portillo y Rojas

Grupos y compañías Grupo Proa

Espacios teatrales Teatro de Telefonistas

Eventos Temporada para celebrar el IV aniversario del grupo Proa

Notas Segundo Programa de la temporada de IV Aniversario del Grupo Proa

Referencia Armando de Maria y Campos, “Dos grandes autores mexicanos son representados por el grupo Proa en su 4o. aniversario”, en Novedades, 23 noviembre 1946.




Título obra El peluquero y el ruiseñor

Autoría Ermilo Abreu Gómez

Elenco Francisco Muller, Mario Duncan, Valente Chávez, Fidel Barajas, Sergio Ortiz, Alex Sandoval, Neri Ornelas, Luis Peón Valdés, Julio Manzanilla, Diana Ochoa, Makrina Kraus, Guadalupe Garnica (Lupe)

Escenografía Roberto Garibay

Grupos y compañías Grupo Proa

Espacios teatrales Teatro de Telefonistas

Eventos Temporada para celebrar el IV aniversario del grupo Proa

Notas Segundo Programa de la temporada de IV Aniversario del Grupo Proa

Referencia Armando de Maria y Campos, “Dos grandes autores mexicanos son representados por el grupo Proa en su 4o. aniversario”, en Novedades, 23 noviembre 1946.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Dos grandes autores mexicanos son representados por el grupo Proa en su 4o. aniversario

Armando de Maria y Campos

El segundo programa de la cuarta temporada del grupo teatral Proa debió ser cubierto con la reposición de la pieza dramática en un acto de Edmundo Báez Ausentes y con el estreno de la farsa en un acto de Hermilo Abreu Gómez El peluquero y el cisne, pero por no haber llegado a tiempo de Tehuixtla la actriz Josette Simó –metida en la aventura de filmar la protagonista de Tabaré de Zorrilla San Martín– la primera de las piezas anunciadas fue sustituida con la comedieta de Víctor Manuel Díez Barroso Verdad o mentira, que formaba parte del tercer programa del mismo grupo Proa.

La reposición de Verdad o mentira fue un estreno para la casi totalidad del público que llenaba la salita del teatro de los Telefonistas, y su representación un éxito para sus principales intérpretes, Gabriela Peré –ya una excelente actriz, en aptitud de profesionalizar decorosamente sus aptitudes, si ese fue su propósito al acercarse con tan noble fe y elogiable respeto a las candilejas de los escenarios experimentales– y Héctor López Portillo y Rojas –en la mejor interpretación que le he visto, justa y sobria.

Verdad o mentira, es una de las mejores piezas en un acto de Díez Barroso, escrita especialmente para Virginia Fábregas y Fernando Soler, quienes la estrenaron en el teatro de la gran actriz mexicana la noche del 15 de septiembre de 1935. Desde entonces que yo recuerde, no se había vuelto a representar. Ha sido un acto de justicia del Proa desempolvarla, síntoma de que este gran autor mexicano desaparecido en plena madurez, hace poco más de un lustro, empieza a ser honrosamente revisado.

Víctor Manuel Díez Barroso fue uno de los del llamado Grupo de los Siete, que en su tiempo dio gloria al teatro nacional. Era el más preparado de todos. Empezó escribiendo teatro, y viéndolo representar hacia 1912. Dos años después, publicó un tomo de Comedias, que contiene Entre cuentos, en tres actos, Niños, en dos actos y La muñeca rota, en uno. El 22 de agosto de 1925 estrenó Las pasiones mandan, el 26 de diciembre de ese mismo año Véncete a tí mismo, pieza en tres actos sin interrupción, premiada en un concurso, y al día siguiente una pieza en un acto, titulada Buena suerte. En 1926, estrenó dos obras: Una lágrima, en dos actos, el 3 de septiembre, y en la inauguración de la temporada del Grupo de los Siete –José Joaquín Gamboa, Carlos Noriega Hope, Francisco Monterde, Ricardo Parada León, Lázaro y Carlos Lozano García y él mismo– el 5 de septiembre del año indicado, Una farsa; La muñeca rota, ya publicada en libro, la estrenó el 10 de julio de 1927; el 19 de junio de 1929 estrenó la comedia en un acto En el riego. En ocasión de la última visita que hicieron a México María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza, estrenó en el Arbeu, la noche del 17 de septiembre de 1932, una pieza en cuatro actos titulada Estampas. En plena madurez intelectual estrenó El y su cuerpo, el 6 de enero de 1934. Después vino el estreno de Verdad o mentira. Su última aparición en escena fue con la traducción de Dos docenas de rosas escarlata, de Aldo de Benedetti –conocida después como Los maridos engañan de 7 a 9–, para Fernando Soler, si no estoy equivocado, en 1935.

La reposición de Verdad o mentira por el grupo Proa revela cuán prematura fue la muerte de don Víctor Manuel Díez Barroso.

En cuanto a Hermilo Abreu Gómez también hay mucho que decir de él como autor excelente, ducho en ganar batallas desde la escena, y con farsas tan graciosas y amablemente disparadas como El peluquero y el cisne.

Por "farsa" se entiende "relleno" –del latín farciere, rellenar–. Quienes han leído a Usigli conocerán su magnífica definición: "Obra generalmente en un acto –aunque puede alcanzar la extensión normal de tres– en la que se exageran grandemente los términos y los rasgos de modo de producir una caricatura grotesca de los personajes y de sus reacciones, ideas y doctrinas. Esencialmente obra no realista de divertimiento, a costa del ridículo representado en ella, en la que, a la inversa de la sátira, se manifiesta con frecuencia un alado elemento de fantasía lírica". La más antigua que se conoce es El abogado Pierre Pathelin, anónima. Entre las contemporáneas: Los intereses creados, de Benavente; El estupendo cornudo, de Crommelynck; La cuadratura del círculo, de Valentina Katayev; Monsieur Le Trouhadec saisi par la débauche, de Jules Romains y La silueta de humo, de Julio Jiménez Rueda.

Abreu Gómez escribe farsas desde hace años. En 1921 publicó una "farsa infantil y grotesca" titulada Muñecos; en 1922 Viva el rey, que define como "farsa de nobles y pícaros", y en 1922 Humanidades, que es "farsa de los tiempos idos". Con sus farsas muy graciosas y pícaramente concebidas ha saltado Abreu Gómez las fronteras de la patria, y una de las más divertidas que ha concebido su fecunda imaginación, Romance de reyes, fue editada por Espasa-Calpe, en España. Claro que Abreu Gómez no escribe únicamente farsas. Ha escenificado leyendas mayas, como La Xtabay, en 1926, para La casa del estudiante indígena, y también ha escrito varios Pasos de comedia (Herrero Hermanos, Sucesores, 1926).

El grupo Proa estrenó durante su temporada de 1944 otra farsa de Abreu Gómez: Un loro y tres golondrinas.

En la interpretación de El peluquero y el ruiseñor se superó el grupo, y en conjunto y en detalle supo en todo momento darle a la acción y al pensamiento un delicioso movimiento de caricatura viva. Francisco Muller hizo el peluquero don Leovigildo, Mario Duncan el petimetre, y los cuatro cuicos Valente Chávez, Fidel Barajas, Sergio Ortiz y Alex Sandoval. El casero, el juez y el mercader, fueron interpretados por Neri Ornelas, Luis Peón Valdés y Julio Manzanilla, respectivamente. Las tres mujeres, por Diana Ochoa, Makrina Kraus y Lupe Garnica. Pintó los trastos que dieron ambiente de decoración, Roberto Garibay. Un público entusiasta llenó el saloncillo del teatro de los Telefonistas, en Villalongín 50.