FICHA TÉCNICA



Título obra Sinfonía inacabada

Autoría Alejandro Casona

Grupos y compañías Compañía de José Cibrián

Espacios teatrales Teatro Arbeu

Notas Carta de Alejando Casona escrita a petición del autor, quien le pidió escribir sobre su obra Sinfonía inacabada

Referencia Armando de Maria y Campos, “Alejandro Casona escribe para Novedades una breve historia anecdótica de su comedia Sinfonía inacabada que anoche estrenó en el Arbeu la compañía Cibrián”, en Novedades, 13 noviembre 1946.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Alejandro Casona escribe para Novedades una breve historia anecdótica de su comedia Sinfonía inacabada, que anoche estrenó en el Arbeu la compañía Cibrián

Armando de Maria y Campos

Al estar seguro de que la Compañía de José Cibrián –que actúa en el Arbeu– ensayaba para estrenar en México la comedia Sinfonía inacabada, de Alejandro Casona, escribí a Casona, que radica en Buenos Aires, rogándole alguna nota, anécdota o autocrítica de esta obra, porque sabía que está no poco ligada a sus recuerdos de México. El ilustre autor de La sirena varada, Nuestra Natacha, Prohibido suicidarse en primavera, Las tres perfectas casadas, etc., ha tenido la bondad de acceder a mi solicitud con una carta –fechada en Buenos Aires el 1o. del actual–, que acabo de recibir, y que me honro en trasladar a los lectores de Novedades.

Escribe Casona: "Mi distinguido amigo: Contesto con el mayor gusto a su cordial petición sobre notas e impresiones de mi comedia Sinfonía inacabada próxima a estrenarse ante ese buen público mexicano al que debo tantos y tan gratos recuerdos.

"En realidad no he creído nunca que en una obra valgan las intenciones, sino estrictamente lo realizado; por eso estimo superfluas las autocríticas. Pero le envío lo que acaso pueda serle útil como documentación o como simple anécdota.

Sinfonía inacabada fue escrita en México, en la primavera de 1939, y estrenada en Montevideo (1941) por la Compañía Josefina Díaz-Catalina Bárcena-Manuel Collado. En su primera versión tenía un epílogo, como broche tal vez necesario psicológicamente, pero que la representación escénica demostró inútil desde el punto de vista dramático. Acepté la lección, y desde entonces se ha presentado sin el epílogo, que sólo se dará en la edición. Así se ha conocido en Buenos Aires, y en Río de Janeiro (traducción portuguesa de Odilón, estrenada por la gran actriz brasileña Dulcina Moraes). Fuera de estas capitales y de Chile, es la única pieza de mi repertorio que ha permanecido desconocida para el resto de los países de habla española. (No hablo de España, donde por razones de elemental ética política, he prohibido en absoluto toda representación de mi teatro).

"Respecto a su fabulación escénica, cualquier crítico curioso puede encontrar en ella evidentes anacronismos (hechos coincidentes en la acción, que en la realidad estuvieron separados). No necesitaré decir que tales anacronismos son voluntarios; simples licencias de construcción, más atentas a la verdad artística que a la fría cronología. En cambio he evitado cuidadosamente los anacronismos mentales (a mi juicio, los únicos artísticamente desechables). En suma, he procurado que mis personajes hablen, sientan y procedan según la íntima, verdad de su carácter y su tiempo.

"Por la misma razón no he huido en la ambientación los llamados "tópicos" de la época: tópica es la bohardilla bohemia del primer acto, tópica es la taberna donde aristocracia y pueblo se reúnen, y tópico el señorial palacio donde el artista pobre recibe migajas de criado a cambio de su música. Pero el tópico en el ambiente, como el refrán en el lenguaje, son concreciones elaboradas por el tiempo; antes de ser tópico y refrán, fueron verdades originales. En este sentido han de aceptarse.

"El protagonista aparente de la obra es Franz Schubert; pero en realidad no fue su vida (o un aspecto de ella) lo que me movió a escribir esta Sinfonía. Más que el hombre, me interesó pintar la época; la derivación estética de la revolución francesa; la conversión de una raíz política (liberalismo) en una floración artística (romanticismo). El romanticismo en su momento de eclosión, como signo y bandera de una nueva vida; he ahí el protagonista verdadero de la obra. Si la acción escénica logra traslucir eso a primer plano, estará lograda la intención primordial. Todo lo demás, valga lo que valga, sólo será colorismo y estampa.

"A título de primicia para Novedades le adjunto el breve prólogo (inédito) que ha de encabezar la obra cuando sea publicada.

"Finalmente aunque sólo sea en confidencia amistosa, quiero dedicar aquí un emocionado recuerdo de gratitud a Ricardo de Alcázar "Florisel" y a Carlos Prieto, nombrados en su carta. Nunca olvidaré las veladas musicales de su casa de San Angel, donde la familia Prieto repasaba para mí el repertorio de Schubert, noche a noche, como una preciosa colaboración, cuando escribía esta comedia, que fue naciendo entre su música.

"Con mis gracias por su gentileza y el interés que siempre ha demostrado hacia mi obra, queda suyo buen amigo que le abraza, Alejandro Casona.

"P.S.– No hace mucho, con motivo del estreno en México de mi obra, Las tres perfectas casadas, he visto que algún cronista mal intencionado (y no ciertamente mexicano), me acusaba de haber tomado inspiración para ese trabajo en una narración de Schnitzler, ocultando la fuente. Me extrañó, pues en la copia enviada al actor Benito Cibrián iba de mi puño y letra esa aclaración, y se me dijo que él la había hecho presente a la crítica profesional, según mis deseos. Por otra parte, cuando la obra se estrenó en Buenos Aires, yo publiqué extensamente (y se reprodujo en todos los diarios importantes), el motivo y alcance de esa inspiración, circunstancia exclusivamente a la situación inicial del primer acto. Lo que no conocía (y sigo sin conocer) es la escenificación que sobre el mismo tema escribió el poeta mexicano Javier de Villaurrutia [Xavier Villaurrutia]. ¿Sería usted tan amable que me la hiciera conocer?

"Naturalmente no le pido con esto una aclaración que a estas alturas sería ya tan inútil como inoportuna. Sé que a algunos espíritus la calumnia les es tan natural como la baba al caracol. Sólo he querido hacérselo saber por si alguna vez ese caracol se cruza en su camino".

Mañana D. m. dará a conocer a los lectores de Novedades el prólogo –inédito– de la pieza de Casona Sinfonía inacabada; que anoche estrenó en México la compañía de José Cibrián, prólogo que habrá de encabezar la obra cuando sea publicada, y que el gran autor asturiano, excelente amigo de los mexicanos, tuvo la generosa deferencia de enviarme como primicia para Novedades.