FICHA TÉCNICA



Elenco María Teresa Montoya

Notas Semblanza autobiográfica de María Teresa Montoya que el autor extrae de la sección editada por él en 1920, Intimidades de la farándula

Referencia Armando de Maria y Campos, “María Tereza Montoya relata en emocionadas líneas autobiográficas como dio sus primeros gritos en el teatro”, en Novedades, 23 octubre 1946.




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Novedades

Columna El Teatro

María Tereza Montoya relata en emocionadas líneas autobiográficas como dio sus primeros gritos en el teatro

Armando de Maria y Campos

"Nací en México el año 1898. ¿No me arrepentiré, andando el tiempo, de esta confesión?, se preguntó en seguida María Tereza Montoya, en las líneas biográficas que escribió para la seccioncilla "Intimidades de la farándula", que yo confeccionaba para la revista Don Quijote, y que aparecieron en el número 57, del 13 de marzo de 1920. ¿Por qué?, contestamos ahora. Los años y aun las horas de una gran artista pertenecen a la historia.

"Mi padre, Felipe Montoya, dirigía la compañía que actuaba en el teatro Hidalgo –continúa María Tereza en su breve biografía–, y representándose el drama Los payasos me hicieron salir a interpretar un papel que decía: –Sí, papá..., cuando aún no contaba más de dos años de edad...

"Desde aquel día, en cuanta obra se necesitaba un niño, salía yo. ¡Qué de sueños interrumpidos por la necesidad de trabajar! La mayoría de las obras que se hacían entonces eran "de época" y la ropa se llevaba al teatro en una gran canasta. Ella era mi refugio, mi cuna. Allí me acurrucaba, entre las trusas y los toneletes que me acogían entre sus mangas flácidas, y a mí me parecían los amorosos brazos de mi padre. Así transcurrió mi niñez, y a pesar de todo yo no sentía vocación por el teatro.

"Murió mi padre, y yo que estudiaba piano, soñé en ayudar a mi madre haciéndome profesora. ¡Vana ilusión! Eramos pobres y apenas empezaba a tocar. Renuncié a mis ilusiones y siempre que podía hacía un papel que otro en las compañías en que trabajaba mi madre, agobiada por lo mal retribuido de su trabajo. Esto ocurría por el año 1912, en que Pedro Vázquez, notable actor, ¡mi maestro!, trataba de formar una compañía con Ricardo Mutio. ¡Me acordaré siempre!... Hacíamos un domingo un "culebrón", como era de costumbre, y yo desempeñaba uno de los principales papeles. Pedro Vázquez, que asistió a la representación, aseguró que yo "tenía madera".

"Se enteró de mi domicilio y al día siguiente se presentó en mi casa a contratarme. Me pidió condiciones. ¿Qué era aquello? ¡yo imponer condiciones cuando era a mí a quien siempre se las ponían! No sabía qué contestarle. Comprendió mi situación y me sacó del apuro. –Te doy, nena, cien pesos..., ¿Pero, había oído bien? ¡¡Cien pesos!! ¿A mí? Sin discutir, acepté.

"Y empezó mi carrera artística, Catorce años tenía yo cuando debutamos en el Colón con La madre, de Rusiñol. Me repartieron el Juanillo, un muchachito panadero, glotón y travieso. ¡Quién me había de decir que ocho años después había de ser la protagonista de esa misma obra! Empezamos a ensayar y comenzaron los tropiezos. La compañía era seria, y española, y había, pues, que pronunciar la "c",y yo no sabía. Sentía vergüenza y angustia indecibles. Ya estaba arrepentida, pero ¡eran cien pesos!, y en mi casa hacían mucha falta. Logré vencer la dificultad, y me reanimé.

"Así pasaron algunas obras, hasta que me repartieron un papel más importante, el Faisán, de Los dos pilletes. ¡Era mucho para mí! Todos mis esfuerzos eran nulos. ¡Cuántas lágrimas me costó! Al fin decidióse Vázquez a ponerme un ensayo especial, y una noche me tuvo ensayando desde la 1 hasta las 3 de la madrugada. ¡Nada! Desesperado, furioso, me dijo: –Haz lo que quieras hija; tienes mucha "asaúra". ¡Me vas a echar a perder la obra!...

"Aquello quería decir que... ¡no servía para el teatro! Y aquello de "asaúra", ¿era un insulto? No podía conciliar el sueño pensando en aquella palabra. Al día siguiente llegué al ensayo muerta de miedo, y mi primer acto fue dirigirme a la notable característica Juana Mela, que me quería mucho, y preguntarle, afligida y llorosa, qué quería decir aquella atormentadora palabra. ¡Cómo se río de mí! Me explicó luego lo que significaba "asaúra", y avergonzada, primero, y más tranquila, después, aguardé mi turno en el ensayo. Poco me duró el sosiego, pues si bien no me reñía ya, la cara de Vázquez expresaba de tal modo la ira, que hubiera preferido me repitiera el ¡tremendo insulto!: asaúra. Aguardé la hora de la función, temblando de miedo. Por fin, empezó. Sudaba. No me daba cuenta de nada de lo que ocurría a mi alrededor. Cuando el transpunte me dijo: Preparada... hubiese querido desaparecer. Me encomendé a Dios... a mi padre... hasta que de pronto oí ¡que me aplaudían!, tocaban dianas, y sobre todo, que Vázquez me abrazaba, y me besaba en la frente... Reía... lloraba, pero esta vez de alegría. Mi triunfo era rotundo. ¡No lo olvidaré nunca!

"Después... marché con Pedro Vázquez a Centroamérica. Durante varios años continué como "dama joven". Aunque sentía ambiciones de llegar a primera actriz, me veía lejos de tal puesto, considerándome escasa de merecimiento y sin "cuajar" todavía".

Al lado de Ricardo Mutio y Dora Vila actuó María Tereza Montoya como "dama joven" durante la temporada que estos grandes comediantes mexicanos hicieron en el teatro Mexicano –ahora Virginia Fábregas–, después de haber inaugurado el teatro Alarcón, temporada que duró dos años, hasta el 1 de abril de 1917.

Al reorganizarse la compañía Mutio-Vila, María Tereza tomó una resolución: formar compañía y figurar como primera actriz. ¿Cómo?... Montó en una carretela de bandera roja, y acompañada de su madre, fue a las oficinas del general Pablo González, gobernador militar de la ciudad de México, y le pidió ayuda para salir en gira, con "su" compañía. Don Pablo la escuchó atentamente y le prometió hacerlo.

Tres horas después un ordenanza tocaba en el número 52 de la calle de Donceles.

–¿Vive aquí la señorita María Tereza Montoya?... Le "traiba" esto de parte de mi general González...

Y el sargento colocó a los pies de la señorita Montoya, tres talegas de a mil pesos cada una...