FICHA TÉCNICA



Título obra La casa en orden

Notas de Título His house in order (título en el idioma original)

Autoría Arturo Wing Pinero

Elenco Virginia Fábregas, Margarita Monreal, Guadalupe López del Castillo (Lupe), María Luján, María Luján, Francisco Cardona, Alfredo Solares, Joaquín Coss, Antonio Cervantes

Grupos y compañías Compañía de Virgínia Fábregas

Notas Semblanza del dramaturgo Arturo Wing Pinero y elenco del estreno de La casa en orden escenificada hace 37 años

Referencia Armando de Maria y Campos, “Hace 37 años que se estrenó en México La casa del orden, nuevo estreno ahora”, en Novedades, 26 julio 1946.




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Novedades

Columna El Teatro

Hace 37 años que se estrenó en México La casa en orden, nuevo estreno ahora

Armando de Maria y Campos

El teatro inglés del siglo XIX es notable por la falta de genio en el aspecto dramático. Como se sabe, la tradición del drama británico tiene sus raíces bien trabadas en el pasado, cuando, durante la Edad Media, la Iglesia trataba de presentar las escrituras ante los fieles en forma que ellos entendieran con facilidad. No es éste el momento, ni tampoco el lugar, para trazar una breve historia del espíritu del drama británico, vivo a través de los siglos, con sus cimas y simas. A fines del siglo XIX el teatro inglés pasaba por grave crisis. Entonces aparece Sir Arturo Wing Pinero, autor, entre otras muchas obras de mérito, de His house in order, que esta noche vuelve a estrenar en México la Compañía Fábregas-Montoya a los 37 años justos de haberla dado a conocer la Compañía de Virginia Fábregas que dirigía "Pancho" Cardona.

Pinero fue actor antes que autor. Nacido en Londres a principios del siglo XIX –1855– a los 19 años debutó como actor en Edimburgo, marchando dos años después a Londres contratado para trabajar en el teatro del Globo, en donde estrenó su primera obra, que pasó inadvertida. Tres años después (1880) consiguió llamar la atención con The money spinner y el drama The squire, estrenado en 1881, hizo concebir esperanzas, según sus biógrafos, en el joven autor, más tarde confirmadas por completo, pues el teatro inglés, que vivía a fines del siglo XIX de traducciones y adaptaciones francesas, renació y tomó vida propia con las obras de Pinero, al cual, estimulados por el ejemplo, siguieron más tarde otros dramaturgos. Sus obras más notables son The profigate (1889) en donde volvió al drama que había ensayado en The squire, y sobre todo, The second Mrs. Tanqueray que traducidas a varios idiomas colocaron a su autor a la cabeza de los dramaturgos ingleses y lo hicieron popular en Europa, en los Estados Unidos y en México. Esta obra marcó un cambio de tendencia hacia el drama de familia, señalándose en ella la influencia del noruego Ibsen, que tanto influyó en sus primeros años en los escritores de teatro de toda Europa.

Dueño de una técnica dramática eficaz, considerado en Inglaterra, popular en otras lenguas que no eran la suya, Pinero produjo: The magistrate (1885), The School mistress (1886), Dandy Dick (1887), Sweet lavender (1888), The cabinet minister (1890), Lady Bountiful (1891), The Amazonas (1893), The notorius Mrs. Ebbsmith (1895), The benefit of the doubt (1895), The princess and the butterfly (1897), Trelawney of the Wells (1898), The gay Lord Quex (1899), Iris (1901), Letty (1903), A wife without a smile (1904), His house in order (1903) –La casa en orden, que motiva esta croniquilla–; Pinero siguió escribiendo sin descanso, estrenando una obra cada dos o tres años, hasta 1918, que dio a la escena sus dos últimas piezas: The freaks y Monica's blue boy. Llegó a ser individuo de número de la Royal Society of Literature y miembro del Academia Committee. De sus dramas dice un biógrafo que "se distinguen por el diálogo rebosante de frescor, ligereza y elasticidad; la acción es interesante, pero a menudo poco precisa".

El éxito que La casa en orden alcanzó en Londres, provocó su estreno en París, por Martha Regnier, el 1 de octubre de 1908. Dos años tardó la pieza de Pinero en cruzar el canal de la Mancha. Diez meses escasos le bastaron para cruzar el Atlántico, llegar a la contaduría del teatro Virginia Fábregas de México, posarse en las manos del empresario actor Pancho Cardona, pasar a las del traductor Alberto Michel, y subir a escena, interpretada por la gran compañía de la primera actriz mexicana Virginia Fábregas la noche del 5 de julio de 1909.

Así se llevaba el teatro en México durante la primera década del siglo XX. Vivíamos al día siguiente de cuanto en esta materia –y en otras, claro está– ocurría en París, Londres y en Madrid. Bastaba un simple cable anunciando tal o cual éxito teatral, para que, también por cable, Pancho Cardona pidiera para "su" Virginia la obra de éxito, las condiciones del autor para representarla, y bocetos para decorado, apuntes para vestuario, datos para el atrezzo. Todavía no se retiraba del cartel, en París o en Londres, una obra de éxito, y ya éste había sido confirmado en México; casi fotográficamente.

El reparto de estreno de La casa en orden, de Pinero, que hace 37 años se representaba en la misma escena en que ahora se revive, fue éste: Nina, Virginia Fábregas; Lady Ridley, Margarita Monreal; Geraldine, Lupe López del Castillo; Berta, María Luján; Ricardo Jemon, Francisco Cardona; Enrique Jasson, Alfredo Solares; Sir Daniel Ridley, Joaquín Coss y el Mayor, Antonio Cervantes. La obra fue dirigida por Joaquín Coss. Y alcanzó éxito tan notable, que fue "de repertorio" durante muchos años. En 1924 todavía se representaba por la Compañía de Mercedes Navarro, en el Ideal.