FICHA TÉCNICA



Título obra El mundo es una inmensa pelota

Elenco René Azcoytia, Roberto Comandurán, Angelina Santana, María Luisa Banquels, René García, Enrique Alonso

Espacios teatrales Polyforum Siqueiros

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Un nuevo espectáculo infantil de Enrique Alonso”, en El Día, 3 diciembre 1979, p. 21.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Un nuevo espectáculo infantil de Enrique Alonso

Malkah Rabell

Para finalizar este "Año Internacional del Niño", Enrique Alonso presenta, bajo los auspicios del FONAPAS, su cuarta realización en lo que va de 1979. De las cuales, tres fueron para un público de menores, y una para adultos. Y para crear en el transcurso de 10 meses 4 textos distintos, e igual número de puestas escénicas, se necesita una rica imaginación y aún más vasta experiencia en semejante terreno. Y este artista, dedicado al mundo infantil desde varias décadas posee ambas cosas como, probablemente, nadie en nuestro medio teatral.

Su nuevo espectáculo: El mundo es una inmensa pelota, se presenta, como los anteriores —Si todos los niños del mundo e Historia de un cerillo—, en el Polyforum Siqueiros los sábados a mediodía, y el público infantil llena la sala con sus risas, sus comentarios y sus respuestas colectivas a las preguntas del maestro de ceremonias: Enrique Alonso. Porque esta representación ofrece una faceta nueva de su realizador: la de una clase de geografía astronómica y física, de historia y de ciencias naturales, ejecutada de una manera divertidísima, veces en broma y sobre todo gráficamente. Lo que es el mejor modo de sembrar el conocimiento en el terreno tierno y fértil de la memoria infantil para siempre, o por lo menos para un tiempo prolongado.

Este espectáculo nos ofrece las diversas formas que en la antigüedad sus habitantes concebían el universo, hasta llegar a nuestros días cuando la ciencia lo proyecta como una "inmensa pelota". Desde luego los conocimientos que a los menores ofrece esta función no son muy extensos ni completos. Son nociones parciales, empero suficientes para despertar la curiosidad del infante y hasta del adulto. Admito que me divertía tanto que acompañé al auditorio infantil en sus exclamaciones: "triángulo!... ¡hexágono!... ¡círculo!", cuando el "maestro" preguntaba los nombres de las formas geométricas entre las cuales Zeus —un Zeus gordo y cómico— buscaba la adecuada para crear el mundo. Numerosos hallazgos hacían reír especialmente, como las 3 naves de Cristóbal Colón, las "Tres Marías", representadas por botes cargados por 3 figuras femeninas heterogéneas y arrastrados por el ilustre navegante. Y no menos risa provocaba entre chicos y grandes, el mono del cual provenimos y quien se avergonzaba de su descendencia.

En este El mundo es una inmensa pelota, no hay figuras centrales, nadie es protagonista y todos los son en un alegre juego colectivo. Todos hacen diversos papeles. No puedo citar a todos, y sólo recuerdo a René Azcoytia que realiza a un Zeus muy hilarante; el joven, Roberto Comandurán, como un increíble Colón, a Angelina Santana y María Luisa Banquels así como el niño René García, que crean distintos personajes. Llama la atención la ausencia de niños actores, como suelen existir en la mayoría de las producciones del mismo director. Pero resultaría imposible investir a niños con papeles de creadores del mundo. El pequeño René García, el protagonista de "Cerillo", tomaba parte en el conjunto, un poco por el cariño de todos, en este espectáculo donde cada actor del reparto parecía aportar su grano de arena, mientras se divertía igual y en conjunto con el público. Asimismo los niños que estaban en la sala parecían parte íntegra del espectáculo, ya que constantemente colaboraban en los diálogos, Los actores los arrastraban en su juego, y a su vez el auditorio de pequeños enardecía al conjunto artístico con su entusiasmo que ni siquiera disminuía al finalizar el espectáculo. A la salida, hasta en los corredores del teatro, se oían sus comentarios y sus repeticiones de los parlamentos del escenario, y sobre todo de las canciones que el director seleccionó de diversas fuentes.

Si tienen niños, sobre todo entre los 7 y los 10 años, no dejen de llevarlos, y no esperen el final del "Año Internacional del Niño".