FICHA TÉCNICA



Espacios teatrales Teatro Ricardo Flores Magón

Eventos Festival de Teatro Chicano

Notas Balance del Festival de Teatro Chicano, 1979.

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Festival de los teatros chicanos”, en El Día, 17 octubre 1979, p. 21.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Festival de los teatros chicanos

Malkah Rabell

Organizado y auspiciado por la Universidad Autónoma Metropolitana y por el FONAPAS, sigue en el teatro Ricardo Flores Magón el encuentro de cinco grupos chicanos; festival que se inició el lo. de octubre con el grupo de Tucson, Arizona: Teatro de la Libertad, que se presentó con la breve obra La jefita, y permaneció en el escenario de la misma sala de Tlatelolco hasta el 7 del presente.

El espectáculo de este Teatro de la Libertad tuvo el acierto de basarse en La madre, de Brecht, que éste a su vez tomó de la revela gorkiana del mismo título. Y apoyarse en dos genios a la vez no puede menos que ser muy provechoso para la totalidad de la representación. Teatro que nos recuerda mucho a les grupos llamados en la preguerra, de "Agit-Prop", lo que significaba: "Agitación proletaria de teatro". Como aquellos, también este grupo chicano de Tucson, da la impresión de que no pretende deslumbrar con sus esfuerzos artísticos, sino más bien trata de ofrecer una lección política, pensada y enfrentada con seriedad e inteligencia, de lo que es su vida y sus necesidades sociales de minoría atice, que como dice Emilio Carballido: "Olvidados por México, vistos aquí a menudo con antipatía, porque manejan el español con anglicismos y con acento gente que: abandonó México para volverse gringos", receptores también de nuestros prejuicios y no sólo de nuestra indiferencia y abandono, los chicanos están en una encrucijada espiritual, ron gente nueva... Un amor puro y a menudo fantasioso hacia México los ha aglutinado en una minoría que tiene cada vez mayor fuerza.

Mas, este grupo chicano de Tucson, pese a su amor por México, políticamente maduro, no tiene odio per sus hermanos obreros. y campesinos norteamericanos, y con el sistema brechtiano de los carteles, constantemente llaman a éstos, y también a sus propios hermanos chicanos, a la "Unión", a la "Lucha común", a la "Solidaridad" de los dos puebles. A veces, ellos que son chicanos, es decir nacidos en los Estados Unidos explican a sus compañeros de lucha "sajones," — y también a nosotros, público mexicano—, las razones del porqué los indocumentados, los "espaldas mojadas" se ven obligados a menudo a transformarse en "rompe huelgas", en "esquiroles", debido a eu angustia económica y a su falta de preparación política. Condiciones que los como este Teatro de la Libertad picaran caminar con su ayuda y los esclarecemientos ofrecidos por ellos mismos en sus compatriotas.

El espectáculo, que fue puesto en escena colectivamente, reunió en el escenario a 14 miembros de la compañía, entre quienes se destacaba sobre todos, Silvia Wood en el papel de la madre doña Carmen Ramírez, la "jefa" espiritual, intelectual, artística y técnica del grupo.

La siguiente representación se debió al Teatro Primavera de Los Ángeles, California, que ofreció Angel Death, título cuyo sentido no entiendo, en una obra que nada tiene de común con un ángel de la muerte. A menos que consideran como tal a la mariguana. A este grupo, polo opuesto del conjunto anterior, lo que más preocupa es la posición artística de cada intérprete. Y desde este punto de vista resultó un perfecto fracaso. Este grupo de California, de una ciudad grande, parece haber heredado de la urbe sus peores defectos artísticos. La imitación de las telenovelas y del star sistem parece perseguir a ciertos elementos de la compañía, sobre todo a Ramón Serna, en el papel del "Güero" joven actor incapaz de pronunciar correctamente una frase entera pero empeñado en apantallar al público con triquiñuelas melodramáticas, como revolcarse durante diez minutos en en suelo en un "acceso" de locura de drogadicción. Lo que, lamentablemente un público juvenil se tomó muy en serio.

La obra El ángel de la muerte, debida a una "creación" colectiva, tenía todas las vaciedades que suelen tener per lo común tales "creaciones". El trabajo colectivo para construir un drama, sólo sirve para impedir el surgimiento de un auténtico dramaturgo.

En cambio, desde el punto de vista social, este grupo careció de valor. Aunque me imagino que su intención era reflejo de la terrible destrucción que ocasiona el uso de la droga en los jóvenes chicanos. Más, la claridad de un pensamiento Y la emoción de les sentimientos sólo las impone el talento de un autor. En el presente caso, cada una de los miembros de ese Teatro de la Primavera parecía preocuparse excesivamente por los efectos histriónicos de su propia presencia y muy poco por su misión de Teatro Colectivo y sobre todo como teatro do una minoría étnica.