FICHA TÉCNICA



Título obra Y con Nausitrata ¿qué?

Notas de autoría Terencio / autor de la obra teatral Nausistrata

Dirección Héctor Mendoza

Notas de dirección Flora Dantús / asistente de dirección

Elenco Arturo Beristáin, Humberto Zurita, Flora Dantúz, Héctor Mendoza

Escenografía Alejandro Luna

Vestuario Fiona Alexander

Espacios teatrales Teatro de la Universidad

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón. Y con Nausistrata ¿qué?”, en El Día, 31 enero 1979, p. 21.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Y con Nausistrata ¿qué?

Malkah Rabell

Precisamente es lo que yo me pregunto: Y con Nausistrata ¿qué? Y no logro encontrarle respuesta. Creo que con Nausistrata me sucede algo fatal. Tal como Héctor Mendoza no logró encontrar los elementos para presentarla en escena, a mí me sucedió que no hallaba los medios de llegar al teatro de la Universidad durante varias semanas. La noche del estreno me quedé llamando a todos los números conocidos de sitios y no conseguí un taxi desde las 8 hasta las 9:30, cuando me di por vencida. Una semana más tarde tomé un "delfín" para ir al espectáculo y al bajar del ómnibus me caí, y en lugar de ir al "suceso de Héctor Mendoza" tuve que ver al médico en el Seguro Social. Unos días más tarde, ya con pierna y brazo vendados volví a insistir en mi deseo de ver la comedia de Terencio, y como era domingo creí que la representación se iniciaba a las ocho, cuando empezaba a las siete. Resultado, llegue con una hora de retraso. Ví el final y decidí volver. Lo que hice, y por fin, después de tantas aventuras vi el espectáculo entero. Y también me di cuenta que todos los críticos de México ya hablaron de Nausistrata en todos los tonos y en todas las voces posibles, hasta en latín, ensalzando el talento de Mendoza. Sólo me quedaba hablar en forma autobiográfica para cambiar un poco.

Y siguiendo en igual tono, diré que más de mi gusto fueron los primeros 15 minutos, cuando Arturo Beristáin, Humberto Zurita, Flora Dantus y el propio Héctor Mendoza se quejan de la imposibilidad de conseguir una intérprete para el papel de Nausístrata, porque no es suficientemente protagónico, Problema que lamentablemente se halla a la orden del día para todos los directores y todos los empresarios en México (¿será sólo en México?), pero que se me hace casi increíble en el caso de Héctor Mendoza, que ya tiene un grupo de fieles dispuestos a dar su vida por el maestro. En México donde todo el mundo se queja de la falta de trabajo, sucede, cada vez cuando se busca intérpretes para llenar un reparto, que la mayoría de los actores se excusan por los compromisos que ya tienen contraídos, que les impiden aceptar tan maravilloso papel. No es necesario recurrir a Sofía Loren para que dé las gracias y se niegue a aceptar el ofrecimiento. También se niegan las jovencitas recién egresadas —o ni siquiera egresadas— de las escuelas de actuación. Algunas porque: "Ud. comprende, estoy haciendo experimentos de laboratorio". Y otras, porque acaban de descubrir que tienen los ojos más hermosos, o las piernas más perfectas de México, y les ofrecen un papel estupendo en la próxima telenovela, y no tendrán tiempo para asistir a los ensayos. Pero hay algo más terrible que la falta de intérpretes para iniciar los ensayos, y es cuando los intérpretes desaparecen 15 días antes del estreno, porque "algo" más interesante se les presentó.

Después de ese primer cuarto de hora que me resultó tan interesante y tan verídico, los 90 minutos restantes ya me parecieron algo deshilvanados por la falta de unión entre escena y escena. Pero pude darme cuenta que en la persona de Humberto Zurita tenemos un increíble actor de comedia musical, un actor completo: cómico, dramático, cantante y bailarín. También Arturo Beristáin es un actor joven de muchas posibilidades, tanto dramáticas como cómicas. ¡Una admirable pareja! En cuanto a los demás, de plano los prefiero en sus respectivos campos productivos: Alejandro Luna, en la escenografía; Fiona Alexander preparando el vestuario; y Flora Dantus, ayudando en la dirección. Y en cuanto a Héctor Mendoza, bueno, siempre todos los dones para ser un joven galán.

Parece que al público juvenil que llenaba hasta los topes la sala del teatro de la Universidad, el espectáculo los encantaba, o simplemente los divertía, y la diversión llegó a ser el elemento primordial para la mayoría de los espectadores, hasta para los universitarios. Y éstos recibieron el final de la representación de Y con Nausistrata ¿qué? con entusiasmados aplausos admito con toda sinceridad que a mí me entusiasmó mucho menos. ¿Será que me falta sentido del humor?