FICHA TÉCNICA



Título obra Libertad, libertad

Grupos y compañías Teatro el Galpón

Espacios teatrales Teatro El Galpón

Referencia Malkah Rabell, “Se alza el telón.Historia de una libertad”, en El Día, 9 abril 1979, p. 21.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Día

Columna Se alza el telón

Historia de una libertad

Malkah Rabell

No se trata en esta "Historia" de una lucha libertaria, sino de la historia de una obra: el collage musical brasileño, Libertad, Libertad, que ya hemos conocido en México bajo la dirección de Rafael López Miarnau, hace más de 10 años, y que actualmente está a punto de montar en una adaptación original, el teatro uruguayo exiliado en nuestro país: El Galpón. Este grupo, o mejor dicho esta Institución —porque de tal tiene todas las características, y así fue considerada no sólo en su patria, sino en todo el Cono Sur de América—, que acaba de inaugurar su nueva sede en Súchil 159 bis, en Coyoacán con el estreno de Pedro y el Capitán, ensaya Libertad, Libertad. Obra con la cual se presentaron en Montevideo en momentos de la más grave crisis política, y que a través de los años adquirió una "historia" muy especial para este conjunto, una "historia" ligada con su vida trashumante de actores que tuvieron que abandonar sus hogares, después de haber sido llevados una y otra vez a las cárceles uruguayas, con el peligro que en unos de esos viajes de ida y vuelta, se quedaran sin vuelta.

Pues bien, hasta en algo tan sencillo como hacer una representación con la historia de un montaje. (Lo que nos recuerda: Y con Nausistrata ¿qué?, de Héctor Mendoza, aunque la finalidad de uno y de otro espectáculo es muy distinta), este conjunto teatral, de una seriedad artística a toda prueba, dio muestras de inventiva, de imaginación y de un espíritu coordinador, con un tenue hilo argumental que unía todos los dispersos episodios, en este breve espectáculo de 50 minutos. Tres actores en la escena (cuyos nombres ignoro ya que no había programa de mano para recordarlos), tres actores estupendos, con mucha espontaneidad y naturalidad nos contaban con toda alegría los pormenores de una "historia" triste. Episodios cortos, entrelazados por unas notas de música y unos pasos de danza, surgían en el escenario desnudo, donde sólo tres taburetes permitían a los intérpretes descansar entre monólogo y monólogo, o diálogo, o simplemente entre un comentario y otro.

Es muy difícil recordar la totalidad de los sucesos que en esta especie de "conferencia escenificada", donde nada está abandonado al azar, narran los tres actores. Nos cuentan hechos muy personales y hechos colectivos. Desde el estreno de Libertad, Libertad que no tuvo lugar porque fueron avisados que tendrán una visita policial, la que se presentó, pero que se encontró con un teatro vacío y cerrado, donde el cuidador les aseguró a los "visitantes" que para esa noche no había programado actividad alguna; hasta la anécdota de los malestares de una actriz que aseguraba tener un ataque hepático, un ataque "que ya cumplió 10 años". Desde la llegada a una cárcel montevideana donde se encontraron con una infinidad de compañeros, hasta su llegada, hace dos años, a México, donde arribaron y pudieron trabajar y sobrevivir gracias como ellos mismos aseguran en sus programas de mano — "a la hospitalidad del generoso pueblo mexicano". Pero también gracias a la libertad que las leyes y los Poderes mexicanos les ofrecieron para expresarse en público.

Esta corta representación se ofreció el 30 de marzo en el transcurso de dos funciones, en la reducida salita donde sólo caben 90 espectadores, pero donde numerosos amigos del "El Galpón" no únicamente trataban de instalarse en el suelo, sino que esperaban en el jardín y en todas las demás habitaciones de la agradable sede, para aplaudir con este entusiasmo que provoca un trabajo realizado con seriedad y con una entrega total, aunque muchos no estén siempre de acuerdo con todas las ideas que la entidad propugna.